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jueves, 28 de junio de 2012

La parábola del anti azul

Hay gente que es, bueno, así como muy férrea en sus cuestiones. No se necesita siquiera que tal cuestión sea de gran importancia, sólo se necesita que esa persona considere que así lo sea
Yo tenía un amigo así, Roberto, muy férreo en contra de algo, pero de algo muy trivial:
El color azul.
Vaya uno a saber por qué, pero odiaba ese color y a todo el que lo usara.
Como se imaginarán, odiaba aproximadamente al 99% de la población. Qué se yo, tenía ese pire el tipo. La cosa es que cada vez que alguien aparecía vistiendo algo de ese color, el flaco se sacaba.
“Vos sos un hijo de puta!!! Estás usando azul, sos un hijo de puta!!!”
Poco importaba que uno le dijera que trabajaba de colectivero y que el uniforme consistía en una camisa ni siquiera azul, sino celeste. No había caso. Para él, era un “azul lavado”, pero seguía siendo azul. Y uno seguía siendo un hijo de puta.
A mí casualmente me gusta mucho ese color, así que siempre era blanco (o azul... cuak) de sus bardeos y chicanas antiazules. “Claro, si a vos el azul te encanta, qué esperás”, me decía cada vez que le decía algo con lo que él no acordaba. “Ah, pero a vos te gusta el azul, después no te quejes”, me advertía. Y por supuesto, no faltaba el clásico “sos un defensor del azul, cómo no te da vergüenza, yo jamás usaría ese color horrible”.

Imaginarán mi sorpresa, entonces, el día que lo ví usando algo de color... azul.
Tantos años de cruzada roja, verde, amarilla, todo contra el azul, y resulta que ahora ese hijo de una gran lo estaba usando.
Por eso, el día que lo ví así, lo recontra cagué a puteadas.
Pero ni siquiera fue porque estuviera usando ese color, eh. Nono, no se confundan. Si hubiese sido otra persona, una que hubiera tenido el mismo raye ponele, que por algún extraño motivo no le gustaba el azul y, por ende, no lo usaba, pues allá él. Pero mi amigo no sólo no lo soportaba en él, sino que tampoco lo admitía en otros. Y juraba que él nunca lo usaría. Y bastardeaba a todo aquel que lo usara. Casi te hacía creer que el tipo era un altruista, y en algún punto te hacía sentir un toque de respeto, porque hasta parecía admirable su coherencia antiazulística. “Nunca un puto azul”, decía. Claro que pensabas ese tipo de cosas por escasos segundos, hasta que te dabas cuenta de la ridiculez de su postura. Pero unos segundos te hacía entrar.
Fue por eso que lo mandé al carajo. Después de tanto tiempo jodiendo con lo mismo, de correrme con ese bendito color, de decirme hijo de puta, él había entrado por la variante y se había puesto esa remera azul.

-No es por el color que me compré esta remera, es por el estampado, no la tenían en otro color, era la última que quedaba.
-¿Vos me estás jodiendo?
- En este caso el color es secundario, lo que importa es la inscripción, loco.
-¿Cómo que el color es secundario? ¿Me rompiste las pelotas con “el color” durante años y de repente ahora “es secundario”?
-Estás perdiendo de vista lo fundamental, que es el estampado, boludo. Yo no tengo la culpa de que no hubiese otro color, con el estampado estoy de acuerdo.
-ES UNA REMERA AZUL!!!
-Ese no es el punto, ¿no entendés que lo que importa es lo que dice en la remera? Qué interesa si es azul, verde, roja... lo fundamental es la inscripción.
-Pero por qué no te vas a la puta que te parió, Roberto!!!




Dedicado con todo amor a los simpáticos militantes del PO, que marcharon zurdamente hacia el acto de Moyano

martes, 17 de enero de 2012

Momento de calentura Anti Troska

Y sí señores, señoras y señoritas. Tuqui se calentó (una vez más, y van), montó el picaso, puso primera y entró con toda la furia. Esta vez con un flaco que debo decir, no me cae mal, pero que me hizo saltar un par de tapones que andaban perfectamente acomodados (o eso parecía) y me derivaron en el rosario que van a ver más abajo.

Solo para que se entienda de lo que estoy hablando, les comento la situación... cortito, al pie y MUY resumido:
¿Vieron que acá más abajo hay una entrada que se llama "Autocritica"? Si, acá justo abajo.
Resulta que yo tengo un amigo trosko (sí, lo sé, suena igual de mal que decir yo tengo un amigo judío, pero bueno). En realidad no es un amigo, es más bien un conocido con el que me llevo bien y a veces intercambiamos opiniones, ideas, chicanas inofensivas, esas cosas. La cuestión es que se me ocurrió comentarle de este artículo para que me diga qué pensaba del mismo.
Y así lo hizo el buen trosko.
Solo que su devolución fue básicamente otro artículo en el que ocupaba el 95% del mismo desmintiendo el título.
Sí, el título.
Sí, una palabra.
¿Cómo es esto? Sencillo: casi toda su respuesta fue decir que lo mío no era una autocrítica. Tampoco una crítica. Todavía no entiendo bien qué es para él lo que yo hice, pero seguro que no una crítica, con o sin el auto.
Yo la verdad debo estar tan mal que ya no comprendo ni mi propio idioma, a decir por la desmentida de lo que yo creí era una autocrítica pero parece que no, che.
En mi defensa (la de un siome que no sabe ni de lo que habla, a decir del buen trosko) dije esto:


Tapo el nombre por si el involucrado no se quiere hacer famoso, jejeje.
No pasó más que un par de comentarios adicionales y la cosa quedó ahí.
Hasta que hoy lo leí diciendo similares cosas (que esto no sirve, que lo otro no es así, que le errás al "método", que no sé qué mas). Y no sólo a él, sino a algunos anti K más.
Y ahí fue que monté el picaso.
Y esto fue lo que surgió.


Acá fue que apareció el flaco en cuestión a responder. Borro nick y avatar del susodicho. No acuerdo con el -1 que le dieron.


A todo esto, había otra gente que entraba a comentar su parecer. En el medio de esto es que el buen trosko  vuelve a comentar, repitiendo que lo que yo había hecho no era "una crítica".


Por último, y como para decir "boé, dale, tachame la doble"... un compa publicó el link de una nota de Ricardo Forster. Nota sobre la cual, el buen trosko también tenía algo que decir.


Lo digo y lo repito: tachame la doble.
Igual les comento que al leer esto suspiré mucho más aliviado. Posta. Y respondí lo único que me salió escribir. Frase que cierra el momento de calentura Anti Trosko.



De todos modos, y finalizando la sacada... el buen trosko tiene razón en algo: definitivamente hay cosas que no entiendo. 
Al PO, por ejemplo. O algunos de sus seguidores, por lo pronto. Juro que le pongo ganas, voluntad y buena predisposición, pero no hay caso, no va ni para atrás. O no voy yo ni para atrás, no lo sé.

Por último aclaro que lo de "buen trosko" no lo digo de mala leche ni tratando se ser irrespetuoso, no vaya a ser que algún trosko bueno se me ofenda. Lo digo casi con el mayor de los cariños, y no estoy siendo ni cínico ni sarcástico en esto que digo. Creo y lo dije siempre, cierta parte de la izquierda es la oposición más noble y respetable que tenemos.
Por eso le mandé mi artículo al buen trosko, de hecho.
Que después nos hayamos agarrado a tomatazos es otro tema.

¿Querés leer toda la secuencia en tiempo real? Bueno, pasate por acá: http://www.taringa.net/Tuqui1989/mi/10bf0a5bb842493aaf819ced41f0e930