domingo, 28 de octubre de 2012

Internet: sarasa para todos


Internet da para todo, amigos (hasta para que yo tenga un blog, miren lo que les digo).
Pero de verdad, es increíble la cantidad de disparates que se pueden ver o leer en cualquier sitio de la red.
Quizás sea porque internet es un lugar libre en el que cualquiera puede decir lo que sea, porque total e' grati' viteh, que toda estupidez se encuentra acá. Y así, podés leer incongruencias tanto de un cuentacuentos como Christian Sanz que bate sarasa en Periódico Tribuna, como de un "anónimo" en algún foro que te jura que el otro día lo vio a Perón en Parque Centenario, rascándose el huevo izquierdo sentado en un banco, tomándose una birra en lata y mandándole mensajes a Cámpora vía Whatsapp.
Es la que va. En internet todo es posible de encontrar.
Pero quizás lo más loco es cuando leés cosas que hablan de vos o de cosas que sabés que son mentira.
Cuando hablan de un desconocido, a lo sumo mirás con una ceja fruncida, decís "neh" y seguís de largo. Pero cuando sabés a ciencia cierta que lo que dicen es un total y absoluto disparate... bueno, no sé qué te pasa a vos, pebete/a argentino/a, pero a mí, suele causarme más gracia que indignación. Porque vos sabés que lo que estás viendo es cualquiera, y no podés creer que algunos tengan tanta imaginación como para inventarse cuentos tan pero tan locos.

Les doy un ejemplo concreto de lo que digo:
Yo tengo una cuenta en la (cada vez más) red social Taringa desde mediados de 2009 (Es esta). Como soy una persona a la que le interesa mucho la política, suelo hablar allí de ese tema. Como en Facebook, Twitter, Youtube, este blog y como en mi vida diaria.
Resulta que hace unas semanas, un flaco que dice ser K le hizo una joda a un anti K de esa red (Taringa): le dijo que todos los que escribimos ahí estamos "a sueldo", que nos garpan por hacer eso. Y en su divertidiiiisima joda, no tuvo mejor idea que decirle que yo, quien suscribe, era una especie de "reclutador de redes". O por lo menos de esa red, Taringa. Vale decir que yo -de alguna manera que todavía no sé cuál sería- "reclutaba" usuarios para algo que todavía no sé bien qué es, supongo que para hablar bien del Kirchnerismo. Porque, como todos sabemos, si hay algo que el Kirchnerismo necesita son adherentes, porque no tiene ninguno [ok, sarcasmo OFF].
La cosa es que esa joda fue tomada en serio por alguna gente, aunque te parezca mentira. Gente que se creería que el sapo Pepe es en realidad Yabrán camuflado si alguien se los dijera, ok, pero gente al fin.
Y así fue que la bola empezó a rodar. De una joda, pasamos a algo que se fue convirtiendo en "verdad internética irrefutable" (?). Y así fue que en unos pocos días, pasé a ser el "el reclutador de Taringa".
Para partirse de risa de cómo una ridiculez evidente llega a convertirse en una verdad seria.
Pero la cosa no se quedó ahí, eh. No, no, mis queridos amigos y lectores de este blog. Como si una sola bobada fuera poca, se le sumó otra: la otra genialidad a inventar fue que en esa misma red social (Taringa), había... agárrense, hermanos, ¿eh?... CIBER Ks!!!
Sí, hay oleadas masivas de ciber KKs en T que hacen todo tipo de maldades. Se crean clones a granel, postean cosas a favor de los K porque les pagan, denuncian masivamente a los anti K y les comen las galletitas a los mismos cuando éstos toman la leche y no están mirando.
En este punto, verás que el delirio es ya extremo. Y como suele pasar, cuando algo derrapa hasta la estratosfera (esa que atravesó Felix Baumgartner), bien puede seguir un poco más. Y ese más fue un blog que creó vaya a saber quien, el cual denuncia a los malditos ciber KK de Taringa, esos que te comen las Manón cuando mirás para otro lado.
Y es especialmente en los comentarios de ese blog que todo llega al sumum, al pináculo, a la cima de lo bizarro.
Les muestro sólo algunos de ellos.


Ese tal @manolo12 es el creador de Taringa. Por su parte, @lelale y @comandowar son dos usuarios a los que yo conozco más de lo que seguramente Anónimo lo hace, y les digo que no sé si quedarme pasmado ante tal revelación o cagarme de risa porque sé que don Anónimo batió cualquiera. Elijo la segunda.


Las comunidades de denuncia que comenta el simpático usuario Anónimo son lugares en donde se pueden denunciar faltas al protocolo interno de la página Taringa. Ninguna de esas comunidades está comandada por ningún K, hasta donde yo sé. Pero de igual forma, parece que "todos son K hasta que se demuestre lo contrario".
"Ese tal @papato" es otro usuario de T, Kirchnerista él. Tal parece que la orden es clara: "agréguenloN a la lista". Y si pueden, banéenloN y mátenloN, por favorN.
Y paren las rotativas!!! Que ahí me nombran a mí, Tuqui1989, tal es mi nick en T. A todos mis amigos, a todos los que me conocen, sepan que el nombre por el que me han llamado siempre es en realidad mi nombre de guerra (así, bien a lo montonero... para alimentar el mito, viste). Mi nombre real es Fernando Ojeda.


Hay uno de Vatayón!!! AHHHHH!!!
En este punto no puedo evitar preguntarme: ¿por qué todos los que espetan los improperios más absurdos son Anónimos? Yo cuando digo algo -lo que sea- pongo un nombre, aunque sea un nick, y así todos saben quién les habla. Ellos no. Eligen el "anónimo", vaya uno a saber por qué.
Pero bueno, volviendo al vatayón... jajajaja ok, si tan sólo supieran las giladas que escriben... ese pibe no es de Vatayón. Pero bueno, viste cómo es esto: la imaginación al poder, inventemos que es gratis y dale que va.


Fernando Ojeda again. Y encima "censuro a los chicos de Taringa" y manejo moderadores, pero qué pedazo de HDP que soy y qué terrible influencia tengo en esa página, che.
Manolo, Herni!!! Háganme un café YA!!! Me oyeron, par de inservibles???
Y "tengo amiguitos metidos ahí" también, y Anónimo sabe quiénes son! Lo parió, soy peor de lo que pensaba, a la final.
Es cierto, sin embargo: tengo a Pepe Pompín, El Eternauta, Mafalda y Charlotte Caniggia metidos "ahí". Todos camuflados, por supuesto, pero sepan que todos ellos son ciber K, y son re pulenta, así que no se metan con ellos, eh. Y yo los recluté, a todos. Lo juro sobre estos Santos Evangelios.
Nótese también que don Anónimo sugiere que me caguen a piñas. Che, ¿cómo era eso? ¿Que los K somos patoteros? Dah, no importa.
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¿Ven lo que les digo? Internet da para todo, amigos. Miren sino la cantidad de barrabasadas que leyeron en tan poco espacio.
Vale para mostrar los cuentos que se pueden generar, las mentiras que se pueden esparcir, las idioteces que se pueden viralizar.
Y eso que vieron es sólo hablando de mí y de unas pocas personas más. Multipliquen eso por todas las veces que leyeron algo de alguien o algo, lo que sea, y saquen sus conclusiones.

O no las saquen, qué se yo.
Siempre es uno mismo, al final, quien decide creer o no creer en la sarasa.

sábado, 27 de octubre de 2012

27 de Octubre de 2010

¿Te acordás lo que estabas haciendo hace exactamente dos años?
Yo sí. De hecho, lo escribí en este blog.
Acá te dejo escrito cómo fue mi día ese horrible 27 de Octubre de 2010.


Miércoles 27 de Octubre. Recuerdo claramente que estaba sentado frente a la tele con mi viejo, haciendo zapping, y al pasar por Crónica vimos la placa "Néstor Kirchner está internado y está grave". Pasamos rápidamente a CN23 y leimos lo mismo, y yo esperaba que como otras veces, todo fuera cuento. Me acuerdo que mi viejo estaba preocupado y yo le decía confiado "dejate de joder, no pasa nada, acordate las otras veces que dijeron lo mismo y al final estuvo todo bien". Y sobre todo recuerdo ver el momento en el que la placa cambiaba y decía "Murió Néstor Kirchner", mientras la locutora no podía terminar de decirlo porque se le quebraba la voz. "No, no, no, nooo" y las manos a la cabeza, y después de eso dolor y desconcierto.
También recuerdo salir a la calle a comprar cigarrillos y ver varias caras tristes como la mía, otras asombradas que miraban a un pendejo loco que lagrimeaba solo por la vereda, y unas pocas que podría jurar se veían felices. Otra cosa que recuerdo es leer mensajes y comentarios de la gente en las redes sociales, y notas periodísticas en los portales de noticias. Y esto último es la razón del título de este artículo. (El artículo original se llamó "Una lección de historia").

Mi casa es una casa Peronista por tradición familiar (salvo unas pocas excepciones), y yo me crié escuchando la Marchita (que conozco de memoria tan bien como el himno a fuerza de repetición), escuchando anécdotas de esas épocas y no pudiendo siquiera criticar un aspecto de Perón porque instantáneamente me saltaban todos encima. Mi viejo y mis abuelos siempre me decían "vos no entendés porque no viviste esa época", "ya te vas a dar cuenta", "vas a ver que tarde o temprano te hacés Peronista".
Porque les digo, hasta ese momento, yo no había sido seguidor de ningún partido, incluido el Peronista. Claro, con el ejemplo de Men*m que asumió el año que yo nací y estuvo diez años en el poder, qué idea podía tener yo de ese movimiento más que una espantosa.
La cosa es que yo nunca me había reconocido Peronista (ojo: tampoco nunca fui "anti"), y especialmente mi abuelo trataba de explicarme lo que él había vivido en esos tiempos, el amor del pueblo hacia el General y el odio desmedido, inhumano, de algunos que fueron capaces hasta de escribir "Viva el cáncer" en una pared cuando Evita se estaba muriendo, que le decían "dictador" a Perón, que se alegraron y festejaron la muerte. Y yo nunca lo entendí.

Hasta el miércoles [27 de Octubre de 2010].

Ese día, al leer tantas palabras de odio, tanto vómito de rencor, tanto baile alrededor de un cadáver... me vino instantáneamente a la cabeza todo lo que mi viejo y mis abuelos me quisieron explicar toda mi vida. Me vino a la cabeza todo lo que pasó desde hace 7 años, todo, lo que yo defendí y defiendo y lo que otros denostan, el amor y compromiso que siento yo por este proyecto y el odio desmedido, inhumano de algunos que fueron capaces hasta de decir "qué bueno que se murió", que le dicen dictadora a Cristina, que se alegran y festejan la muerte.
El mismo odio que fue ayer, lo es hoy. El mismo, y de los mismos sectores.
También entendí en un segundo el dolor que debieron haber sentido mis abuelos cuando se les fue Evita, cuando se les fue el General, porque es el mismo que siento yo ahora con la partida de MI general, Néstor.
Y mientras yo me puteo por haber sido tan boludo, tan negado, tan funcional a esos que siempre basurearon al movimiento Peronista, mi viejo y mi abuelo sonríen y estoy seguro que piensan "por fin se dio cuenta, ahora ve lo que nosotros vemos".

jueves, 25 de octubre de 2012

Desmitificando boludeces

Eso, lo que dice el título.
Cortito y al pie.

DESMITIFICANDO BOLUDECES
Aclaremos un par de cositas, ¿dale?
Ahí vamos.
- Defiendo a este gobierno, y lo defiendo en serio. No es una joda ni lo hago para matar el tiempo. Lo hago por genuina convicción.
- No me paga nadie por decir lo que pienso en ninguna red social/foro/página. El único que me paga algo es el dueño del comercio en el que trabajo, y esta persona me paga todos los meses en concepto de... sueldo.
- No "recluto" gente en ninguna red social/foro/página. Creer que alguien (quien sea) hace eso en algún lado virtual (cualquiera sea) es de minusválido mental, dejame que te diga.
- No recibo ningún “plan” (y si lo recibiera cuál sería el problema, de cualquier manera).
- No soy un “negro de mierda” (lo que sea que eso quiera decir).
- No defiendo a nadie ni a nada “por el chori y la coca”. El chori y la coca que consumo me lo pago yo con mi sueldo.
- No me pagan por ir a ningún acto. Voy porque quiero.

Sé que para algunos es difícil de creer... pero hay gente que de hecho cree en lo que dice y/o escribe. Porque esa gente, entre los que me incluyo, lo piensa de veras. Y si decimos algo -lo que sea- es porque tenemos la plena convicción que es lo correcto.

¡Sí, boludo, te juro! No la podés creer, ¿no?
Y lo más increíble para varios... es que lo hacemos gratis!!!

Sí, boludo, te lo juro de nuevo. Gratarola, así es.
Sí, boludo. Te lo aseguro. Algunos creemos lo que decimos.
Creeme, boludo. Hay quienes pensamos que lo mejor para Argentina es este gobierno, y entendemos que vos no pienses como nosotros, pero aún así lo seguimos creyendo.
Creeme de una vez.
Creeme,

BOLUDO

PD, Pos Data, pedido, el nombre que sea:
Si por alguna de esas casualidades a alguien se le ocurre citarme... procuren decir de dónde vino la cita.
¿Ok?
Gracias.

sábado, 20 de octubre de 2012

Periodistas: ese halo santificador que ya no es

Casi desde su creación, el periodismo se vio abocado a varios menesteres. El rol más importante que uno creería que tiene es el de informar (da, no me digas, Tuqui). Pero lo cierto es que no se ha limitado solo a eso: también fue y es una labor que lleva adelante investigaciones (algunas de ellas excelentes), da opiniones, y en cierto punto, moldea los pareceres de la ciudadanía en general.
Sin embargo, hay algo que el periodismo no había hecho nunca hasta hace un corto tiempo; o por lo menos no tan visiblemente.
Ese algo es "joder en rancho propio".
Esto es: los periodistas, a lo largo de la historia, siempre dijeron lo que sea de quien sea (hasta llegar al punto de inventar cosas y cuestiones), y de hecho algunos acostumbraron -y aún hoy acostumbran- hacerlo. Pero si hay algo que los trabajadores de prensa no acostumbraban hacer, es apuntar dardos contra un colega. Inclusive hay una máxima entre los periodistas que reza: "no se hace periodismo de periodistas".
Esta es una actitud corporativa y bastante deleznable, a mi criterio. O sea... vamos, el mero hecho de ejercer la misma profesión que otro no quiere decir que ese otro sea honesto o digno de respeto per se.

Era en parte por ese prurito de no decir ni pío sobre un colega, que nadie nunca dudaba de "la palabra del periodismo". Claro, Orestes Menganito podía saber que lo que dice Cosme Fulanito es sarasa, pero Orestes no lo iba a decir en una nota, porque Cosme "es periodista". Como no se pisaban el poncho entre ellos, nadie se enteraba cuando un trabajador de medios estaba diciendo una mentira, o actuando con malicia. Porque no había otro periodista que saliera a desmentirlo o dejarlo en evidencia.
Pero hoy por hoy, la cosa parece estar cambiando.
Gracias a Dios (o a quien sea) que está sucediendo.
¿Por qué debería un periodista honesto y laburador refrendar cualquier mentira, cualquier infamia dicha por alguien, colega o no? ¿Quién dijo que no se hace "periodismo de periodistas"? ¿Son acaso los periodistas jueces y parte, reveladores de la verdad absoluta, seres incuestionables?
No, no lo son. Son personas como cualquiera. Y como cualquiera, también son susceptibles de ser deshonestos, corruputos y/o vendehumo. De la misma manera que pueden ser laburantes nobles, limpios e intachables.
No son santos. No son incuestionables. No son puros y castos. Son personas con una profesión tan digna como cualquier otra, que pueden -o no- ser dignos de respeto en su profesión.
Personas que pueden mentir. Y operar. Y ocultar. Y llevar agua para su molino.
Repito: como cualquier otra.
Por eso, me parece bien que se esté desmitificando eso de que el periodismo siempre te dice la verdad.
Porque el periodismo no siempre dice la verdad.

Respeto profundamente la labor periodística. Así como respeto profundamente a la docencia, la ingeniería, la arquitectura, las artes visuales, la música y cualquier otra profesión.
No respeto a determinadas personas, que da la casualidad, ejercen el oficio de periodistas.
A otros sí, y mucho.

Celebro la caída de ese halo santificador, que finalmente parece decir que "determinada profesión" es mejor que otra.
No existe tal cosa.
Todas las ocupaciones son nobles en sí.
Lo que no lo es, es ciertas personas que, más que ejercer, bastardean una profesión en particular.

viernes, 19 de octubre de 2012

Aclarando algunas cosas

Nunca en la recalcada vida de este blog aclaré nada de lo que escribí. Nunca. Me parecía imposible tener que hacerlo, por varias razones:
  • Jamás creí que algo de lo que yo escribo llegara a más de 100 personas (ponele).
  • Nunca me llegaron mensajes personales por algo que yo escribí.
  • No es frecuente que se arme un debate no diría masivo, pero sí populoso en cierto sentido, por algo que yo expresé.
Pero bueno, viste cómo es esto. De un momento para el otro, lo imposible se hace posible, y lo inocentemente pensado se vuelve un torbellino extraño. Y eso que escribiste pensando que no lo iba a leer nadie se convierte en algo que va más allá de vos, y resulta que lo leen más que varios y todos esos varios te comentan acerca de eso, de lo que escribiste.

En ese torbellino extraño (a veces tan cercano a la locura que da miedo), es que me llegaron cosas que creo conveniente precisar. En relación a mi nota llamada Yo soy el 54%, vos no sos el 46%, digo.
Quisiera aclarar un par de cosas.

No odio a nadie ni a nada. Eso se lo dejo más bien a algunos opositores.
No creo que el país se divida "en dos" dependiendo de si votaste a Cristina o de si no la votaste. Las cosas no son ni tan binarias ni tan sencillas ni tan tontas.
Mi artículo fue una respuesta a la premisa "yo soy el 46%" que tantas veces oí y leí por parte de los opositores. No es algo que comencé yo, al contrario. Lo empezó vaya a saber quién, que tuvo la genial idea de decir que TODOS los que no habían votado al FPV eran un conglomerado único que se podía amuchar, al punto tal de unir el agua con el aceite, y llegar a un 46% cuanto menos extraño y mentiroso.
No me paga nadie por decir lo que pienso.
No soy beneficiario de ninguno de los dos planes que hay hoy por hoy vigentes en la Argentina: Plan Trabajar y AUH. No tengo hijos y tengo un empleo estable.

Lo que yo dije fue muy simple, y muy comprobable también. Del 100% de los sufragantes del 2011, un 54% votamos a Cristina (FPV). Y, por ende, somos un 54% que apoyó y apoya una forma de gobierno.
Aquellos que votaron otra opción, formarán parte de otro porcentaje, que variará de acuerdo a quien hayan votado.
Quizás sea que ese porcentaje no les gusta o no les parece suficiente. Está bien, no digo nada al respecto, ni bueno ni malo.
Pero decir que todo aquel que no votó a Cristina pasa automáticamente a formar parte de un porcentaje único es ridículo.
No es lo mismo Altamira que Duhalde, o Rodriguez Saa, o Ricardito Alfonsín, o Carrió, o cualquier otro.
No jodamos. Hay papeles que no se pegan ni con la mejor de las plasticolas.

Cincuenta y cuatro por ciento. Ese es el porcentaje de gente que apoyó a Cristina en las últimas elecciones.
¿Los otros? Saquen la cuenta ustedes. Cada uno sacó un apoyo diferente e igualmente respetable. Todos fueron votados legítimamente por una porción del pueblo argentino.

[Solo para opositores rabiosos]
¿No te gusta el enfoque que le doy? ¿Preferís pensar que sos parte de un 46% homogéneo, igual?
Ok.
Si sos tan obtuso como para pensar eso, te digo:
Hiciste hasta lo imposible para que te den los números. Sumaste, restaste, añadiste, acomodaste, amuchaste, mezclaste cosas que no se mezclan, barajaste, juntaste de nuevo, sumaste una vez más y te dio 46%
Con todas esas ridiculeces que hiciste y todo, aún así...
No sos ni siquiera la mitad.


Saludos fraternales a todos y a todas

jueves, 11 de octubre de 2012

Mi aparición en 678

Sí señores, sí señoras, aparecí en 678.
O un escrito mío, por lo menos.

Resulta que hace unos días se me ocurrió escribir algo. Ese "algo" se llamó "Yo soy el 54%, vos no sos el 46%", y es un artículo que pueden leer acá mismo, en este blog, que es donde se originó.
Pero la cosa es que eso que yo escribí parece que se viralizó. Y luego de anonimizarse (ya no es mío, es de "una cadena de mails") llegó al diario Tiempo Argentino y de ahí, al programa 678.

Así es que mi artículo fue pasado en un canal de televisión: en Canal 7, en el programa 678.
(No está completo, pero la idea se entiende más que bien)



Insisto: eso que escucharon y leyeron ahí no está entero. El artículo completo es este:
Yo soy el 54%, vos no sos el 46%

Y tampoco lo escribió Aníbal, ni Susana (los dos nombres que se escuchan/leen en el informe).
Lo escribí yo.
Pero creo que eso está claro, y de todos modos, no importa tanto.
Aníbal dice que el texto le llegó por cadena de mails (en ningún momento se adjudica la autoría) por medio de Susana (la cual tampoco dice que lo escribió ella). Ninguno de ellos me quiso "sacar la autoría" ni nada que se le parezca. Evidentemente, el texto recorrió las redes (no sé cómo ni por qué) y llegó a sus manos, gracias a Dios, porque ellos lo masivizaron.
No me importa "el nombre". Lo que me importa, lo que más me interesa, es que algo que yo dije se difunda. Con mi nombre o con el de "Cosme Fulanito", da igual.
Pero que se difunda.
Y lo está haciendo... puta si lo está haciendo. Más de lo que pensé que lo haría en un principio.

Buen momento para que recuerden, y para que me recuerde a mí también, por qué no:
El héroe nunca es individual, siempre es colectivo

viernes, 5 de octubre de 2012

Alfonso Severo: guarda con los charlatanes de feria

Ayer apareció con vida Alfonso Severo, el testigo por la causa de Mariano Ferreyra, tras haber estado desaparecido durante un día, y como no podía ser de otra manera, todas las personas de buena voluntad nos pusimos contentos.
Indudablemente hubo quienes putearon entre dientes, siempre hay quienes encuentran una ventaja en la desgracia ajena. Más aún después de escuchar las declaraciones de Severo, en las cuales se declara abiertamente Kirchnerista. Seguramente más de uno pensó que (como dijo un twittero más que piola) ya que era K, hubiera tenido la decencia de aparecer muerto.
En el colmo de la caradurez pseudo mediática, hubo un portal de internet que se mandó creo yo LA animalada de este tema. Difícil que algo o alguien lo pueda superar, ya que los personajes en cuestión son insuperables en el terreno de lo delirante.
Ese portal fue Seprin, sitio modestamente conocido que desde su creación alberga todo tipo de "noticias" más dignas de Capusotto que de un medio confiable.
Eso no sería extraño, puesto que los muchachos de Seprín -junto a los de Periódico Tribuna- nos tienen acostumbrados a publicar en sus respectivas webs los más descabellado que puedas leer en tu vida.
Lo realmente loco es que algunos se lo creyeron.

Lo que dijeron los buenos muchachos de Seprín fue que lo de Alfonso Severo fue... leé bien, eh... un autosecuestro.
Si, pebete, creeme, no te miento. Dijeron eso.
Más puntualmente, lo dijo (o dio a entender) Christian Sanz.
Yo te digo, ya viniendo de Seprín, la cosa debería -como mínimo- olerte raro. Pero si encima el que lo dice es Christian Sanz, directamente te debería oler a pescado podrido, te debería parar todas las antenas y deberías descreer instantáneamente. Este pseudo periodista tiene la credibilidad de un molusco bivalvo en los últimos estertores de la muerte. Si no es que menos.

Te cuento algunas de las "verdades" que Christian Sanz supo decir a lo largo de su vida mediática:
  • En el año 2002, fue expulsado de un grupo fundado por él mismo, la Asociación Argentina de Lucha contra las Pseudociencias (ASALUP), tras incurrir en plagio y haber entregado un fax que -según todos los indicios- fue falsificado por él mismo en un intento por librarse de acusaciones que nunca esclareció.

  • En 2008, dijo que Jorge Julio Lopez se "autosecuestró" (uuups, ¿te suena conocido?), y eso no fue todo: con su socio de denuncias -el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten- dijo tener un testigo que aseguraba saber dónde estaban los restos de Lopez. El abogado condujo un despliegue mediático y de fuerzas de seguridad que durante varios días exploraron el Parque Pereyra Iraola en busca de los restos del testigo desaparecido. La búsqueda resultó infructuosa, por supuesto, ya que era todo una gran mentira. En esa ocasión, el hijo de López embistió duramente contra ellos por haberlos conducido hacia una pista falsa.

  • En el año 2009, dijo que un encuentro entre Cristina Fernandez de Kirchner y Fidel Castro no había existido, ya que la fotografía que circulaba de ellos juntos “estaba trucada”. De más está aclarar que no lo estaba.

  • En Febrero de este año 2012, la emprendió contra Marita Verón. ¿Qué fue lo que dijo? Que la mujer no estaba en realidad secuestrada, sino que era prostituta de motu propio, porque ella quería. En su cuenta de Twitter escribió lo siguiente: “Marita Verón no fue secuestrada, sino que ejerce la prostitución por su cuenta. Hay un pase de facturas ahí que nadie menciona”. A los pocos días, hizo un artículo en su portal "Tribuna de Periodistas", en el que se puso a enumerar hipótesis, una más descabellada que la otra. En esa ocasión, el abogado de Susana Trimarco declaró: “La información era falsa, de una calidad propia de un estúpido que ni siquiera había visto el expediente. Mi defendida se molestó mucho con esos datos falsos que no hacían más que ensuciar la causa y a la familia”.

Además de eso, tiene como mínimo siete plagios comprobados y una larga trayectoria en denuncias que nunca llegaron a ninguna parte, por ser más falsas que billete con la cara de Videla. Y, para coronar al rey, es el director editorial de Periódico Tribuna, ese pasquín pseudo mediático que cualquiera con dos neuronas en la cabeza (una de ellas funcionando) sabe que es una usina de derrapes cósmicos, uno tras otro.
Este hombre es, en resumidas cuentas, un altísimo vendedor de humo.
Esa es la persona """"idónea"""" que dijo semejante barrabasada sobre Alfonso Severo. Sí, puse cuatro líneas de comillas, no es que se me trabó el teclado, las puse a propósito. Porque una sola no alcanza.

Seamos serios, muchachos. Sean serios. Aunque sea un poquito, aunque sea por pudor.
Está bien que a algunos los conduzca el odio hacia el gobierno, te acepto que con tal de seguir puteándolo seas capaz de creer que Cristina le hace magia negra a los opositores.
Pero hasta para la ridiculez debería haber un límite.


Si querés saber más sobre este buen vende humo de Christian Sanz:

Lo único que espero, es que el ataque de risa que seguro te va a agarrar te permita terminar de leer todo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Estado: enorme palabra

Tené más cuidado cuando hablás del Estado, ¿ok?
Sí, te lo digo a vos, neoliberalito, a vos, conserva, a vos derechoso en general, o incluso a vos, ciudadano desprevenido, que denostás al Estado porque según vos "no debería interferir en..." y el resto que le sigue.
Bobadas. Bobadas o guachadas, una de dos.
Personalmente, no tengo ni el más mínimo respeto hacia quien me dice -a sabiendas de lo que dice- que el Estado no debe intervenir en la vida de la gente o en los emprendimientos privados.
CREO EN UN ESTADO INTERVENCIONISTA. Lo digo con mayúsculas y en negrita a propósito, no vayan a creer que fue un descuido de mi teclado, no, para nada.
Y lo creo hasta en lo más hondo de mi recalcado ser.

El Estado somos todos. Frase remanida, si las hay, pero no deja de ser cierta. ¿El gobierno? El gobierno es el administrador de ese Estado, administrador que elegimos todos nosotros al momento de votar. Por eso de que el pueblo no gobierna ni delibera sino por medio de sus representantes, y por eso los votamos, y por eso ellos son los responsables de hacer ciertas cosas por nosotros.

El Estado es nuestro representante. Nos representa a todos y todas, los 40 millones que vivimos en este país. El gobierno, como elegido para guiar nuestros rumbos, debe velar por el bienestar de esos 40 millones.
Supongamos que viene una empresa privada. Eso quiere decir que es de dos o tres tipos, no de los 40 millones, y quiere -como toda empresa privada- ganar guita. Poco le importa a esa empresa la población de ese país, obvio, sólo le importa ganar. Y, para eso, ponele, quiere pagar sueldos de 0,10 por día.
Bueno, para los amantes del "Estado que no se mete", eso sería aceptable. Después de todo, para ellos "el mercado se regula solo". Pero para el sentido común no, porque "el mercado se regula solo" la chota. Porque el pueblo no es "mercado", y debe ser defendido de estas prácticas esclavistas. Y ahí es donde entra el Estado. Y le dice a la empresa "mire, la cosa no es así. Usted le tiene que pagar a este tipo X por mes, porque eso es lo que le permite vivir dignamente, que es por lo que trabaja".
A la empresa seguramente eso le parecerá mal, porque ganará menos de lo que se proponía. Pero ¿saben qué? Al carajo con la codicia de la empresa, alguien tiene que defender a ese trabajador.
Y ese alguien es el Estado.

Lo mismo pasa con la distribución de la riqueza.
No entendida como la entienden los que se autodenominan zurdos hoy por hoy, sino como otra cosa.
Sistema solidario, no sé si les suena.
Eso es -entre otras cosas- distribución de la riqueza.
Salud pública, educación pública, jubilación pública.
En eso también está el Estado.
Si no tenés un mango partido al medio, igual podés ir a un hospital y ser atendido. O a una escuela y ser educado. O podés llegar a los 60-65 años y jubilarte.
Porque el Estado te lo asegura, el Estado es el que está ahí para garantizarte que no te vas a morir, ni vas a ser un analfabeto, ni vas a tener que laburar hasta los 101 años.
Ahí también está el Estado.

Regulando las importaciones, en eso también el Estado protege al país. Acordate de los 90, o leelo, o preguntale a tu viejo. En esa década, el Estado estuvo TAN ausente, que entraba cualquier cosa de cualquier lado a un precio irrisorio. ¿Qué generó eso? Que las fábricas nacionales que producían lo mismo que entraba, vieran que sus precios eran muy altos en comparación con los de afuera, y por eso... quebraran. Dejando un tendal de miles de miles fe fábricas y familias sin trabajo.
¿El Estado protegió a esos pequeños y medianos productores? Claro que no. Se fundieron todos. Y pasaron a formar parte del 25% de desocupados que tuvimos a fines de 2001.
¿Y todo por qué? Porque el Estado estuvo ausente.

El Estado está también cuando hay una ley que no se cumple. Está para asegurarse de que se cumpla. No se lo pidas a los privados, porque entre ellos se entienden y nunca va a haber justicia, sino conveniencia.

El Estado es tan importante como un país. Tanto es así, que si no hay Estado, virtualmente, no hay país.
El Estado debe intervenir, lo debe hacer en beneficio de una nación, para que al país, para que a vos, no te caguen en la cabeza. Porque sabelo, ninguna empresa privada se va a preocupar por tu suerte y fortuna. Ninguna.

Un estado activo es el que hace que vos, pebete, puedas vivir y crecer.
Porque regula la economía no a favor de los grandes grupos que no les importa si nos funden, sino a favor tuyo.
Porque no permite que cualquier gil con título de propiedad te cague en la cabeza.
Porque impide que los privados hagan lo que mejor saben hacer: ganar guita. Y, en el camino, y para ganar esa guita, te estafen a vos, porque obvio es más lucrativo pagar menos y ganar más (leyes laborales, con el Estado vigilando que se cumplan, te ayudan)
Vigilando las leyes, haciendo que se cumplan, el Estado te da una mano.

Si no estuviera el estado, el mercado se regularía por si solo, como quieren los nostálgicos de los 90.
Pero, como ya nos lo enseñó la historia, tendríamos cada vez más pobres, indigentes, fábricas cerradas, casas rematadas, jubilados muriéndose, pibes sin poder estudiar.
Porque "el mercado lo regularía todo"
Y al mercado le chupa un huevo el pueblo.

Así que...
Más respeto cuando hables del Estado.
Que es el que te permite vivir y comer, pedazo de desagradecido.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Dolar sí, dolar no

Lamento enormemente que mi Argentina sea un país tan mentalmente dolarizado.
No es algo nuevo, sin embargo. Desde Marzo de 1976 se viene taladrando la idea que que "hay que pensar en dólares". Tantas décadas de repetir lo mismo dieron sus frutos. Y, por supuesto, los vaivenes económicos también daban (y dan) lugar a la famosa "bicicleta cambiaria". Compro hoy, espero que suba, cambio mañana... o pongo un plazo fijo en dólares, me da intereses también el dólares, mirá todo lo que gané en un año.
Hubo gente que hasta hizo eso son ningún tipo de mala intención, defraudados o cagados por los sucesivos gobiernos a los que poco les importó del bienestar general. "Si el estado no se preocupa por mí... ¿por qué debería hacerlo yo por el estado?"
No culpo a aquellos que, viéndose enterrados por el mismo estado que debía cuidarlos, buscaron una ingeniosa manera de ganar unos pesos más.
Pero convengamos que la bicicleta financiera, especialmente la de los grandes grupos económicos, fue un factor muy importante para que Argentina se fuera al infierno, al más bajo de Dante y su Divina Comedia.

Pero bueno, yo no soy economista, y no pretendo hacer un análisis como tal.
La cosa es que Argentina es uno de los países más dolarizados de la región, si no el más.
Todo lo pensamos en esa moneda, y eso es lo que lamento enormemente.
¿Por qué lo lamento tanto en estos días? Entre otras cosas, por el denominado "cepo cambiario" que tanto resuena en las cacerolas... perdón, en la opinión pública últimamente.

Porque hoy por hoy, parece que para algunos y algunas es razón de derrocamiento el hecho que no te dejen comprar dólares.
Porque, según me vengo a enterar, eso es parte de "la libertad" de un país, si te dejan o no comprar una moneda extranjera. Curiosa definición de "libertad" la que reina en los medios masivos.
O sea que Brasil -país alabado hasta el vómito por esos mismo medios masivos- es un país en el que "no hay libertad", porque ahí ni en pedo te permiten abrir un plazo fijo en dólares. Tampoco te aceptan esa moneda cuando querés pagar algo. No. La onda en Brasil son los Reales, su moneda nacional. Y mirá qué loco, si a un brasilero le das a elegir entre 2,50 reales (más o menos) y un dolar... el brasilero te agarra los reales, sin dudarlo.

Y "cepo cambiario" de acá, "cepo cambiario" de allá, me encontré con una persona acá mismo, en este blog, que se quejaba de eso.
Esa persona me decía que él debe mandar todos los meses una suma X de dólares a un familiar que está en España. Y que ahora, por las restricciones, no podía hacerlo.
Y en este tema de "dolar sí, dolar no", es que le respondí esto.
Que creo resume todo mi pensamiento al respecto.
(Modifiqué un par de cosas. No cambié ninguna escencia, pero quizás desarrollé algunas cosas que no se me ocurrieron al momento de responder).

Lamento que tengas un hijo en España con problemas económicos, y que no le puedas mandar esa plata que le mandás siempre. Nunca está bueno cuando se te impide hacer algo como lo que vos hacés. Lo entiendo, creeme que lo entiendo, y no me pone feliz una situación como la tuya.
Pero te acerco un enfoque distinto, y una pregunta: ¿pensaste que las medidas que se están tomando son -justamente- para que muchos argentinos sigan teniendo la posibilidad de tener un laburo? ¿Pensaste que por las políticas que lleva a cabo el Gobierno Nacional es que vos hoy tenés trabajo? ¿Y que sin eso, sin un trabajo, nadie podría ayudar a un familiar en desgracia si es que lo tiene?
Me resulta extraño que te pidan un sueldo de 40 lucas para comprar dólares, o quizás te equivocaste y le mandaste un 0 de más. Te digo porque he leído de gente que con sueldos menores a 4.000 han podido comprar dólares. No muchos, seguro, pero algunos por lo menos han podido. Siempre que puedan justificar de dónde salió la plata, eso sí. Los evasores no pueden comprar dólares, quizás eso es lo que los enoja. No a vos, no hablo de vos, sino de aquellos que lavan más que sus calzones y depués pretenden que nadie les pregunte nada.
También conozco gente que está embroncada por un tema más superficial que el tuyo: no pueden comprar dólares para hacerse un viaje. Vacaciones no mas. Todo bien, laburaron mucho para ahorrar, y ahora quieren irse afuera unos días y resulta que no pueden comprar.
Estoy de acuerdo en que la medida debería estar mejor regulada. Al fin y al cabo, lo que realmente importa es que que los grandes empresarios HDP no se compren medio BCRA en dolares para fugarlos al exterior, no si una familia quiere comprar unos pocos U$d para irse de vacaciones afuera, o para mandarle a su hijo que está en España, que -dicho sea de paso- ese sí es un país que está mal.
Mirá que loco, hace un tiempo, mi viejo, que es Peronista y K y encima no es ningún boludo, me andaba despotricando contra el tema de los dólares. Resulta que él quería viajar a Brasil y no sé por qué se imaginó que se le iba a complicar el tema de comprar dolares.
Primero que nada, le recordé que Brasil tiene como moneda el Real, y no el dolar, así que le dije que si quería cambiar, mejor lo hiciera de pesos a reales, qué carajo tenían que ver los dolares.
Pero más allá de eso y sin importar el destino, suponete que se haya querido ir a EEUU. Supongamos ese escenario.
Yo lamento muchísimo que mi viejo no pueda comprar dolares, de verdad, es mi viejo, imaginate si no lo voy a lamentar. Pero hay algo más importante que el hecho de que MI VIEJO pueda viajar. Y ese algo es el conjunto de los argentinos. A mi viejo lo jodería no poder comprar dólares, por supuesto. Pero hay un bien mayor que privilegiar, que no es "mi padre". Entonces le dije "mirá viejo, yo prefiero que vos no puedas hacer tu viaje hoy, a que mañana estemos todos jodidos. Bancatela y no viajes si no podés".
Ese ejemplo no lo dije para joderte a vos, ni para decir que vos te tenés que joder. La cosa es... esto no es personal ni es en contra del pueblo. Yo no deseo el mal para nadie, al contrario. Es solo que lamentablemente, a veces hay cosas que en determinado momento, como por ejemplo una crisis internacional de la ostia, no se pueden hacer.
Y lo más importante: no es por capricho. No es que el gobierno no está pensando maneras de joder a los 40 millones de habitantes de Argentina y en eso se le ocurrió poner restricciones al dolar, no es así.  Lo que está intentando el gobierno, equivocado o no (yo creo que no), es evitar un eventual derrumbe colectivo.
Porque si se cae Argentina, nos caemos todos.

Y ahí sí: ni mi viejo se va a poder ir a Brasil, ni vos ni yo vamos a tener laburo, ni el de enfrente le va a poder mandar ni un centavo a nadie, ni NADA.


Así que, amigos y no tan amigos, les dejo un pensamiento para finalizar:

El héroe nunca es individual, siempre es colectivo.

(Alta frase de Oesterheld, si las hay)

viernes, 28 de septiembre de 2012

Yuyeta


Un perro puede significar mucho.
Pero mucho.
A lo mejor vos no sos un amante de los animales, y te chupa un huevo si el Boby está o no está.
Pero a mi sí me importa.

Un perro no es sólo "un perro", dicho así como si uno dijera "un tipo", así como si no importara nada.
Un perro -y más si es nuestro perro- es algo más que simplemente una mascota. Es una parte de nuestra vida, un ser al que amamos con toda nuestra alma, todo el tiempo y para toda la vida.

Yuyu fue una perra.
Pero no fue sólo eso, porque Clau y su familia piensan igual que yo, que los perros no son sólo "perros", así como lo dicen varios.
Ellos saben que un perro es una criatura que llega a nuestras vidas y, sin que nosotros nos lo propongamos, las mejora.
Y la Yuyu no era cualquier perra, ojo. Yuyu era un bomboncito, a la vez que una quilombera.
Lo tenía todo.
Era la compañera de Clau, y también era la que le enquilombaba la casa a Clau.
Pero fundamentalmente, era la que le alegraba los días, la vida, a Clau.



Y yo la quería, por lo que ella era y por lo que significaba para vos, Clau. Tanto "Yuyu" de acá. "Yuyu" de allá, tanta anécdota, tanto lenguetazo dado que te lo aseguro, la quería.

Y ahora me vengo a enterar que Yuyu se nos fue. Hace un par de días.
Y sí, digo "se nos fue" porque siento que se me fue a mí también.
Llámenme maricón, pero cuando me enteré que Yuyeta se había ido, lagrimeé.
No se compara a lo que debiste haber llorado vos, Clau, y a lo que debés seguir llorando.
Y no sabés cuánto te entiendo.



Porque la Yuyeta era LA perra. Era la preciosura que había venido después del dolor de Banya. Había venido a restaurar heridas, a llenar la casa de ruido, a recompensar a tan buena gente como lo sos vos, Claudia.
Y duele tanto, tanto que se haya ido. Duele tanto que ya tengo los ojos húmedos de sólo escribir esto. Porque creeme, a la Yuyeta se la quería. Y mucho.

Sólo me queda decirte una cosa, amiga querida.
Mañana, o pasado, o en una semana, un mes... cuando menos te lo esperes... va a llegar a tu vida otro milagro de cuatro patas. Porque siempre pasa, porque siempre es así.
Y vos y yo y los que vos sabés, todos nos vamos a acordar de la Yuyeta, porque esa quilombera preciosa siempre va a estar.
Pero ese nuevo milagro de cuatro patas te va a recordar....
Una vez más...
Que el amor no se reemplaza
Pero se renueva.

Te quiero mucho, Clau y Yuyu


Fer


jueves, 27 de septiembre de 2012

Kirchnerista y orgulloso

Me llamo Fernando, tengo 23 años, vivo en Buenos Aires, en el sur del conurbano, ese lugar tan peligroso para siquiera visitar, porque te roban, violan y matan; y todo por el mismo precio.
Te puedo decir dos cosas:

Uno
El sur del conurbano no es el infierno que te venden. No. Te lo juro. Podés tomarte el tren Roca, el eléctrico que le dicen, vía Ezeiza o Glew, bajarte en alguna de las estaciones (Avellaneda, Lanús, Escalada, Lomas, Temperley... la que quieras) y te aseguro que no te vas a encontrar con el lejano oeste.
Lo que vas a ver es... cha chaaannn!!!
Un barrio.
Te juro, en cualquier estación que te bajes, vas a ver un barrio.
Y te digo más... dependiendo de en qué estación aterrices, hasta te podés encontrar con una mini ciudad.
Posta.
Negocios aquí y allá, bares, pubs, restaurantes, peatonales para caminar y disfrutar. De todo, para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.
Yo vivo en ese conurbano sur, y les juro -LES JURO- que no tengo una pluma en mi frente atada a una vincha (imaginándome el estereotipo que podría pensar el "citadino" promedio).

Dos
Soy Kirchnerista.
Y no sólo no me arrepiento de esa monstruosidad -tal lo piensan los ciudadanos derechos y humanos- sino que estoy orgulloso de serlo.

Cada día reafirmo mi Kirchnerismo.
Y si no es cada día, será día por medio (ponele).

¿Y cómo no hacerlo?
¿Cómo no hacerlo con el discurso que dio Cristina en la ONU hace pocos días? ¿Cómo no hacerlo con la charla que brindó en la Universidad de Georgetown hace nada?
Cómo no hacerlo.
Si antes de que llegara Néstor, Argentina estaba enterrada en el barro.
Si antes que llegara la oleada pinguina, había 25% de desocupados, y más de 50% de pobreza e indigencia, y miles de fábricas y comercios cerrados, y desesperanza, y bronca, y tristeza.

Cómo voy a ser tan mala gente de darle la espalda a esta Presidenta.
A esta Presidenta que nos dio derechos, libertades, dignidad, militancia.
Uno no puede ser tan desagradecido en la vida. O por lo menos, no debería serlo.
¿Pedir más? Por supuesto que se puede. Y se debe.
Pero NUNCA sin recordar lo que se nos dio. Y sin la soberbia de pensar que eso que se logró fue sólo por "la lucha".
Porque luchar se luchó siempre. Pero fue este gobierno el que respondió los reclamos. No todos, seguro. Pero los respondió.
Se luchó -y mucho- durante la época del Turco, pero sin embargo, el susodicho se cagó en todo y en todos, y siguió en la suya. Y nos hundió. Con  lucha de por medio y todo.
Así que creo que hay que reconocer cuando el blanco es blanco, y dejarse de joder cuando hay que dejarse de joder.
Este gobierno calló enormes cantitos de plaza que se venían cantando durante años, y los calló no a fuerza de machete. Los calló porque los solucionó.

Y ahora, que ya levantamos cabeza, que ya estamos mejor...
Puedo ver otras cosas.
Como por ejemplo, el discurso de la Presi en la ONU, el cual representó un gran orgullo para mí como Argentino.
O el cacerolazo que se dio hace poco en la Ciudad de Buenos Aires (que NO es la Provincia), que significó también un orgullo para mí al ver las declaraciones y las pancartas que llevaban.

Y me digo: "bien, loco, vamos bien. Si escucho ese discurso en la ONU, y si esos personajes están tan férreamente en contra, es que vamos bien".

Y me siento cada vez más K, y cada vez más orgulloso de serlo.
Por Cristina.
Y por sus detractores.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Yo soy el 54%, vos no sos el 46%

Cortito y al pie.
Yo soy parte de ese 54%.que votó al FPV en las últimas elecciones de Octubre de 2011. Voté por Cristina por segunda vez. La primera de ella también fue la primera mía, ella fue mi primer voto.
Yo sí soy el auténtico 54%.
Vos -que votaste otra opción- sos parte de otro porcentaje. Que no es el 46%.
Vos sos otra cosa.

Te lo explico:
Si votaste a Binner, sos el 16,81%
Si votaste a Alfonsín, sos el 11,15%
Si votaste a Rodriguez Saa, sos el 7,98%
Si votaste a Duhalde, sos el 5,89%
Si votaste a Altamira, sos el 2,31%
Si votaste a Carrió, no sos nada... jajaja ok, sos el 1,84%

Y si por una de esas cosas, me decís "pero yo no voté a Cristina y ella sacó el 54%, así que yo soy el 46% restante que no la votó", si querés ir por la negativa...
Entonces bueno, te la acepto y te respondo:
Yo no lo voté a Binner.
Entonces -sabelo- soy el 83,19%
No lo voté a Alfonsin. Soy el 88,85%
No lo voté a Rodriguez Saa. Soy el 92,02%
No lo voté a Duhalde. Soy el 94,11%
No lo voté a Altamira. Soy el 97,69%
No la voté a Carrió. Soy el 98,16%

Si de mayorías hablamos...

Digo, repito e insisto.
Yo soy el 54%
Vos podés ser -dependiendo de a quién hayas votado- el 16,81%, el 11,15%, el 7,98%, el 5,89%, el 2,31% o el 1,84%.
Pero no sos el 46%

(Gracias Marcelo que me acercó la idea)

domingo, 16 de septiembre de 2012

La lucha no fue una sola

Estaba pensando en el 2001, en esa "gesta patriótica" que se dio en ese momento.
Y estaba pensando en cuánto de patriótica tuvo esa movida, y cuánto de acomodaticia.

La lucha
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la luchAH QUE, NO ERA ASÍ?
¿Ah qué, nunca fue así? ¿Ah qué, salieron por sus ahorros y no por los cartoneros? ¿No salieron por ellos?
¿Ah qué, la unión fue una farsa?

Había cartoneros hacía tiempo. Así como también había gente que perdía sus comercios y sus casas desde mucho antes de que se escuchara en la tele: "piquete y cacerola, la lucha es una sola".
La clase media es increíblemente flexible. Puede soportar con moderada indignación los peores males del otro. Se indigna, sí, pero desde el noticiero de las 8. A las 9, ya se le pasó todo.

La lucha no fue una sola.
Los caceroleros de 2001 protestaban por sus ahorros robados. Nada más.
Los piqueteros, lo hacían por justicia social, porque la flexibilización laboral les había arruinado la vida, porque las AFJP eran el sello de la muerte, porque lo poco que seguían entregando (porque ya no había nada) era lo nuestro, porque los compañeros se morían.

El cacerolazo de la clase media del 2001, a mi, de da vergüenza en cierto punto.
Vergüenza porque saltaron sólo cuando los jodieron a ellos.
Vergüenza porque nadie sintió "cacerolear" cuando sus compatriotas estaban siendo expulsados del mundo, y se les cerraban las fábricas, los comercios, las casas, los empleos.
Vergüenza porque hasta que no les tocaron el bolsillo, nadie dijo nada. 
Nadie dijo nada por el compatriota al que le cerraban la fábrica, por el compatriota que perdía su empleo, por el compatriota que perdía su casa.
Nadie dijo nada por el país que nos hundían. Y nadie salió.

Y no te lo digo a vos, que saliste a manifestarte en contra del hijo de puta de Menem o De la Rua.
A vos -si es que lo hiciste- te lo agradezco.

Le digo al resto, a los que se cagaron en todo y todos, a los que se fueron a Miami y les chupó tres huevos su hermano, a los que hoy salen a cacerolear y dicen que esto es una dictadura.

La lucha no es una sola.
La lucha nunca fue una sola.

Los cartoneros no fueron amigos. Sólo fueron los acompañantes circunstanciales que encontraron en su camino de reclamo. La bandera que pudieron blandir para no sentirse tan miserables, tan "yo reclamo por lo mío". El agente solidario de su ira.

Pero la lucha no fue una sola.
No lo fue y no lo es.

La lucha hoy es entre los que quieren un país para pocos y los que quieren un país para todos.
Lejos de los "quiero lo mío" del 2001 y cerca del "quiero todo para todos" del 2012.
Con inclusión, trabajo, derechos para todos.
Y luchando por eso.
No por si "a mi" me joden.
Sino por si "a todos" nos sirve.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Cacerolazo. con "C" de "calma"

Cuando empezó esta marcha del "cacerolazo 13-S", ya que no iba a ir a Plaza de Mayo ni estaba por la zona (soy un negro del conurba, visteS), entré enseguida a Twitter, red social donde se dicen las cosas a medida que pasan (?). Me empecé a reír un poco con los tuits que iban escribiendo mis seguidos, la verdad que algunos tuiteros son muy ocurrentes y graciosos. Otros, la verdad, estaban que volaban.
En Face, la cosa era un poco distinta, bastante más "seria" si se quiere llamar así. Enseguida pensé "che, no será mucho esto... es una marcha no más, nada para ponerse tan nervioso".
Y en medio de ese pensamiento, lo leo a un amigo diciendo esto:

"Realmente, la histeria k, es lo más generoso de la noche.
Por dio, que manera de cagarse al pedo... parece que no hubiera pasado Blumberg llenándole la plaza a Néstor, ni la 125, de estas... todos los días... ni Moyanito con los camiones en YPF.
Vaaaamoosss, que esto es precalentamiento".

Es como si me hubiera adivinado el pensamiento, este buen amigo.
Digo, más allá de la marcha-cacerolazo en sí... a todo esto, estoy haciendo un esfuerzo enorme para no burlarme de la concurrencia. Me repito a mí mismo que cada persona o grupo de personas está en todo su derecho de protestar por lo que quiera, y está bien que lo pueda hacer. Está bien.
Sólo que bueno, leyendo algunas de las consignas y los adherentes, como Chechu Pando, la Bullrich, Amadeo, TN... viendo esas cosas, se me hace un poco complicado todo ese tema del respeto.
Pero no importa quien sea o lo horrible que me parezca a mí o al sentido común, aún esa gente y esas consignas tienen derecho a salir a la calle y expresar su descontento. Por lo que sea.
Pero volviendo al tema -y en realidad para terminar- me parece que algunos compañeros se pusieron excesivamente con la guardia alta.
No hay que manijearse, muchachada. Para eso ya vamos a tener a TN y cía durante días taladrando con esto, llevando invitados que uno pensaría que ya estaban muertos (políticamente hablando), opinólogos que dirán que "el kirchnerismo ha muerto"... otra vez. Porque parece que el kirchnerismo muere muchas veces, y cada vez que lo matan, resulta que te clava un 54%. Un muerto interesante, el Kirchnerismo, sin dudas.
No hay que manijearse de más.

¿Acaso es que le pedimos a los anti K que se acuerden del 2001 y nosotros no somos capaces de acordarnos del 2008? 
Amigos, hubo 200.000 personas en la marcha a favor del "campo", ¿se acuerdan?
La gente en la calle los quería matar a los K, según decía una olvidable política, ¿se acuerdan?
Teníamos el Congreso en contra. Se dieron el lujo de no aprobar el presupuesto 2010 y pusieron cuanto palo en la rueda pudieron, ¿se acuerdan?

Vamos, che. No mariconeemos ahora, tan luego ahora.
No pasa nada. Es una marcha.
Ahora que se fue el último cacerolero de la Plaza, fijate que Cristina sigue siendo la jefa.
Y mañana, todos van a estar hablando de cómo terminó Graduados, o de la fecha 7 del Torneo Inicial, o del último quilombo del programa de Tinelli.
Y la cosa sigue para adelante.
Para placer de muchos y disgusto de algunos.

Saludos

viernes, 7 de septiembre de 2012

La era de la boludez

Contrario a lo que creería el 99% de los argentinos, los cacerolazos no empezaron en nuestro país.
No, mi buen. No son un "invento argentino".
Los cacerolazos, como evento masivo, nacieron en la hermana república del Uruguay allá por los años 80. Para ser más precisos, en el año 1982, durante la dictadura de Gregorio Álvarez. Según me contaron*, el pueblo uruguayo -en plena dictadura- encontró una buena manera de protestar contra el gobierno de facto sin el riesgo de asomar la cabeza para que se la corten.
En sus casas, a la noche, apagaban la luz, cazaban una cacerola y un cucharón (ponele) y le daban duro y parejo a los utensilios culinarios.
Era su forma de decirle NO a la dictadura.

En el 2001 este fenómeno volvió a aparecer masivamente en Argentina. Quizás (seguramente) sin saber la historia de los hermanos Uruguayos, la clase media de este hermoso y tortuoso país volvió a agarrar las cacerolas y salió a la calle. Salió un poco tarde, a mi parecer, pero salió. Fue el corolario de 25 años de políticas económicas neoliberales, entreguistas, antipatria, anti pueblo, llamalo como quieras. Fueron políticas que habían empezado con el golpe cívico-militar de 1976, alcanzado su punto álgido en la década infame de los 90 y continuado con el impresentable De la Rua a fines del siglo XX y principios del XXI.
Para fines del año 2001 teníamos 25% de desocupación, más del 55% de pobreza e indigencia, miles y miles de fábricas y comercios destruidos, empresas estatales vitales privatizadas, un 1 a 1 falso, derechos laborales cercenados, jubilados hambreados, futuros jubilados con la suerte echada gracias a las AFJP, viviendas rematadas, educación y salud con uno de los más bajos presupuestos de la historia y, por si esto fuera poco, una deuda externa de padre y señor mío que crecía día a día y se aumentaba por constantes pedidos de más crédito a organismos internacionales.
Y como a esto le faltaba un broche de oro, un empujoncito para precipitar la hecatombe, el buen Cavallo (que ya nos había jodido bien jodidos en los 90), creó el famoso corralito.
Cartón lleno.
Una cosa es que se joda a los pobres (o a los nuevos pobres). La clase media que todavía tiene casa y trabajo siempre puede tolerar con moderada indignación la mala fortuna de los otros. Pero que se le tocaran los ahorros a esos mismos que se enternecían y hasta lloraban por el cartonero que veían en la tele... eso era demasiado.
Cartoneros sí, mi sueldo no.
Como sea, y más allá de esta pequeña rabieta contra la clase media tipo, no fue de extrañar entonces que un número importante de personas saliera a las calles blandiendo su cacerola.

No fue de extrañar para nada. Esas cosas no extrañan.
Ni las cacerolas de 1982 en Uruguay, ni las cacerolas de 2001 en Argentina.
No extraña que se bata la cacerola por un golpe de estado.
Tampoco extraña que se bata por hambre, injusticia social, pobreza..

Lo que sí extraña es que una cacerola suene por una cadena nacional.
O porque no te dejan comprar dólares.
O porque revalúan tu campo, ese que hoy -y no ayer- tiene una ganancia de puta madre y que no te revalúan desde hace 15 años.
Extraña. Y mucho.
Extraña, o por lo menos a mí me extraña, que batas la cacerola "porque no te gusta la Presidenta". 

Porque "la Presidenta" -sabelo- es la que creó más de 5.000.000 (sí, cinco millones) de puestos de trabajo, la que hizo que haya más de 2.000.000 de nuevos jubilados, que pasó de un 1,5% a casi 7% de partidas a educación y salud, que construyó más de 1000 escuelas, que posibilitó la Ley de Medios, la ley del peón rural, la ley de tierras, la ley de matrimonio igualitario, las paritarias, la AUH, las netbooks, que recuperó YPF en lo práctico (las decisiones), que a vos periodista te sacó del medio las calumnias e injurias por las que te habrás comido tantos juicios, que a los jubilados les da dos aumentos anuales por ley, que creó el Polo Audiovisual, que recuperó las AFJP (curro gigantesco) y AYSA (el control del agua, tan luego), que reactivó la industria como nunca nadie lo había hecho desde Perón...

Y podría seguir con tantas cosas, pero tantas. Me queda afuera el hecho de habernos sacado de encima al FMI, que no sé si lo sabías pero solía tener una oficina al lado del Ministerio de Economía. Ahora ya no está más. Néstor hizo que se fueran a la rep... a la república de EEUU, que es donde tanto les gusta residir. Pero eso lo dejo afuera porque no fue Cristina, "la Presidenta" que no te gusta hoy y por la cual agitás esa cacerola, y te indignás, y gritás "andate a Venezuela!!!" (la nueva Cuba), y hasta a veces pedís que vuelvan los militares.

Diferencias.
Un evento igual no es lo mismo ni significa lo mismo si se hace por diferentes razones.
Cacerolas eran las de ayer.
Las de hoy son sólo un reflejo de la era de la boludez.

*Realmente no busqué info escrita para corroborar que esto fuera así. Es el famoso "boca a boca" o "sabiduría popular", eso que te cuenta uno, te lo confirma otro y te lo reafirma un tercero, pero que no suele aparecer en los libros


Añadido necesario (creo yo)
Una gran persona, un amigo uruguayo, al haberle preguntado por los cacerolazos de ese país, me confirmó lo dicho.
El amigo me dijo lo siguiente:

Tal cual, Fer. En los años 80 hicimos bolsa varias cacerolas y espumaderas viejas haciéndonos sentir en la dictadura. Las "caceroleadas" iban acompañadas de apagones, o sea, tenías que apagar todas las luces de tu casa, agarrar una cacerola, sartén,o lo que fuera que hiciera ruido. Y ahí empezábamos a darle, por lo general subíamos a las azoteas para no exponernos en la calle. Muchos de los que hoy se llenan la boca con la democracia jamás cacerolearon. 

Yo tendría unos 10,12, o 13 años en los primeros caceroleos, no te puedo trasmitir lo que se sentía al escuchar un coro de cacerolas que resonaba enteramente en la ciudad, que se ponía de acuerdo a una hora para decir ¡NO! no a la dictadura. 

Aún no se me borra la cara emocionada, mezcla de rabia y emoción de mis viejos, pegándole a las ollas. 

Por eso en su momento ver a esos cajetillas valiéndose del mismo recurso para protestar por sus dólares me dió un asco y una bronca inconmensurable. 

Es cierto, la historia de los caceroleos, al menos en Uruguay, datan de aquella época. Caceroleo y apagón gral.

(Gracias Mateteag )

domingo, 19 de agosto de 2012

Preciosa

Sentir cosas locas cada vez que voy a verte. Algunos lo llaman mariposas en el estómago, a mi me parece una cosa poco probable y por demás incómoda. Pero lo que si sé es que cuando estoy en el tren o en el bondi que me lleva hasta tu casa, siento una adrenalina difícil de describir. Y tengo ganas de llegar y verte, y acariciarte el pelo, y darte un beso, y abrazarte, y ver tu sonrisa. Especialmente eso: ver tu sonrisa, esa que no se acaba nunca, que me encanta, que me das cada vez que toco el timbre de tu puerta y me abrís, que veo cada vez que te veo. Y amo esa sonrisa tuya, así como amo tus ojos, y tu voz, y tus abrazos, y tus enojos, y todo lo que hay en vos. Y cuando me decís que esto o aquello no te gusta de vos, me quedo pensando en por qué, si todo eso que no te gusta es tan lindo.
Tu pelo no te gusta porque no sé qué, pero es precioso. Tu peso no te gusta no sé por qué, pero está perfecto. Tu piel no te gusta porque no sé qué, pero es hermosa.
Nada tuyo me parece feo. Nada. Mariposas o no mariposas en donde sea, te veo y me dan ganas de todo.
Me dan ganas de agarrarte y abrazarte, y besarte, y hacerte el amor, y verte sonreír, y ver esos dientes hermosos que tenés que los veo cuando sonreís, y ya sé que dije "sonreír" muchas veces, pero no me importa. Porque me sigue encantando y porque no me interesa si repito o no, lo único que me interesa es tu sonrisa. Y repetí "sonrisa" y sus derivados por enésima vez y, por enésima vez, no me importa.
Sos lo más lindo que conocí. De todo, de todos, de lo que quieras. Sos lo que más feliz me hace, también. Soy feliz cuando me abrazás, cuando te beso, cuando nos reímos de lo que sea, cuando hablamos en serio, cuando no te digo ni me decís nada.
Pero sobre todo, soy feliz cuando te veo sonreír. Cuando sonreís.
Porque cuando sonreís se me borra el mundo y te veo a vos, nada más. Te veo a vos y a tu sonrisa, hermosa, larga, eterna. Y eso me hace muy feliz.
Me sonreís, te miro y sonreís, y no se acaba nunca, y no quiero que se acabe.
Quiero verte sonreir para siempre.

lunes, 13 de agosto de 2012

Opiniones versus hechos

Vos podés decir lo que quieras, yo puedo decir lo que quiera, el tipo del al lado tuyo también puede decir lo que quiera, el vecino de la otra cuadra también, el verdulero, el ferretero, el tornero y quien se te antoje.
Viva la libertad de expresión, que le dicen. Todos podemos opinar lo que queramos de lo que queramos.
Pero quisiera aclarar algo:
Una cosa es una opinión y otra cosa es un hecho.
Una opinión no se le niega a nadie, es casi como un vaso de agua. Pero las opiniones parten de hechos.
Nietzsche dijo (y acuerdo): "no existen hechos morales, sólo interpretaciones morales de los hechos". Esas interpretaciones morales son o por lo menos abarcan, creo yo, las opiniones. Pero también existen los hechos. Y la cosa es que si no tenemos los hechos en claro, nos vamos al pasto y todo se vuelve un sinsentido difícil de remontar.
Te pongo un ejemplo.
Si yo te muestro esto:

Y te pido una opinión, vos me podés decir decir (ponele): "Este es un cepillo desagradable, inútil, inservible, seguro te arranca todos los pelos y encima es feo". O la contraria, da igual. "Es un cepillo hermoso, seguro peina re bien, me encanta el color, las cerdas y la forma ergonómica (?)"
En cualquiera de los casos, me estás dando tu opinión respecto del cepillo. Yo puedo opinar distinto, o no, da igual. Más allá de concordancias o discordancias, eso que me dijiste es tu opinión.
Pero si yo te muestro esa misma imagen y vos me decís: "Es una cabra"
Houston, tenemos un problema.
Porque -sabelo- eso no es una cabra, es un cepillo. Cepillo del cual vos podés tener la opinión que quieras (no es que se pueda opinar mucho de eso, es más bien a modo explicativo), pero ES - UN - CEPILLO, y si no nos ponemos de acuerdo ni siquiera en eso, quiere decir que alguno de los dos no entendió el hecho, lo que la cosa es, el objeto del cual estamos opinando.

Para poner un ejemplo un poco más entendible, algo así me pasa cuando alguien arranca una frase diciendo: "porque esta dictadura K..."
Wooaaa, paremos un poquito, retrocedamos al punto cero. Vos podés opinar lo que quieras de este gobierno. Cosas malas, malísimas, si querés. Lo que digas será tu opinión. Pero no es un hecho que este gobierno sea una dictadura (WTF), por más que vos "lo creas" o "lo sientas" así. No es un hecho por la sencilla razón de que no es verdad.
Este gobierno es un gobierno democrático, elegido en elecciones libres por la mayoría del pueblo. Excelente, bueno, malo, mejor, peor, malísimo, diabólico, lo que quieras. Pero es un gobierno democrático.
Así como ese cepillo de más arriba es un cepillo, y no una cabra.

Así como Macri aceptó los Subtes. Igual, igualito.
Vos podés opinar que el Jefe de Gobierno estuvo bien en aceptarlos, que estuvo mal, que le convenía o no, lo que quieras. Lo que no me podés negar es el hecho de que los aceptó. Porque -y acá vamos de vuelta- eso no es una opinión, sino un hecho.
El acta acuerdo no deja demasiadas dudas al respecto. Ella dice textualmente lo siguiente:
La Ciudad ratifica en este acto la decisión de aceptar la transferencia de la Concesión de la Red de Subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires
Y no lo dice en un rinconcito oscuro del acuerdo y con letra chica. Es lo primero que dice, y es el punto entero, lo copié tal cual, hasta la última coma.
No es un texto complicado de entender el que firmó Macri. No tiene palabras grandilocuentes ni conceptos enredados. Es bien simple el acuerdo, y en él dice claramente que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acepta la transferencia de los Subterráneos de dicha ciudad.
No dice que acepta el inicio de la transferencia, no dice que acepta la transferencia "a condición de que", no dice que la semi acepta, no dice que acepta ciertas cosas sí y otras no.
Dice que acepta la transferencia de los Subtes. Toda, entera, de principio a fin y a partir del día 3 de Enero de 2012. 
Eso es lo que dice.
Esos son los hechos.
Las opiniones serán las que sean, eso es otra cosa.
Las opiniones quedan afuera de los acuerdos legales. No son válidas a la hora de reconocer -o no, según sea el caso- los hechos. Son opiniones, nada más.

Acá hay un acuerdo que firmaron Nación y Ciudad. El acuerdo dice que Ciudad acepta la transferencia de los subtes.
No hay mucho más que discutir, creo yo.
Por si no me creen lo que les digo, les dejo el acta acuerdo para que la lean.

Las opiniones son una cosa.
Los hechos son otra.



PD importante:
Quisiera que se entienda que esta nota no habla del conflicto con los Metrodelegados, cuestión que considero muy importante, pero que no es el tema a tratar en este artículo. En todo caso, si es que alguien así me lo solicita, haré un escrito sobre eso también.

viernes, 10 de agosto de 2012

La "música" y la música

Las radios y la mass media en general nos tiran todo el tiempo por la cabeza canciones que son pre hechas por un chango (o más) especializado en "hits". Una persona que compone a medida de lo que supone será el gusto de los histéricos jóvenes que comprarán en masa el disco de la multinacional para la cual compuso esas canciones y por lo cual le darán unos buenos morlacos, que no se comparan con los que recibirán los integrantes de la discográfica por el arduo trabajo de haber encontrado otro ídolo del cual exprimir millones de dólares.
A su vez, esas canciones de laboratorio son perpetradas en su mayoría por uno o más adolescentes o jóvenes adultos descerebrados con aspiraciones a ídolo pop, los cuales por un momento que puede durar más o menos tiempo, depende del producto y de la repercusión, llegan a creerse de verdad que son la reencarnación de Freddie Mercury si es que se paran adelante de un micrófono y berrean, de Jimmy Hendrix si es que se cuelgan una guitarra al hombro o de Jaco Pastorius si es que se hacen llamar bajistas. Pobres pendejos idiotas que ven en Disney o en Warner una mano amiga que los va a ayudar a triunfar por y a pesar de.
Piensan que el ratón orejudo o la gran W les va a dar una mano por su alto carisma y a pesar de su bajo talento. Y así, aceptan la mano que supuestamente los alimenta. No saben que al año (o dos, ponele), los mismos que los inventaron y les hicieron creer que les lamían las bolas todos los días les van a pegar una senda patada en el orto.
En el momento indicado.
Justo ahí cuando vean que los números no les dan, y se den cuenta que esa moda pasó de moda.

La industria es así
La industria es así, dicen. Y así es que gran parte de los pibitos se fuman a otros pibitos como Selena Gomez, Justin Bieber y Miley Cyrus.
Así como un tiempo antes de esos ídolos pop me tuve que fumar a los Jonas Brothers, porque mi hermana los escuchaba. Ahora, creo que si le pregunto, ya ni sabe quiénes son.
Pero ojo!!! Que no sólo los "referentes" adolescentes caen en la volteada. No, pebete. Hay de todo y para todos, y para todas las edades. Si de crear ídolos pedorros para vender se trata, los capanga de las discográficas y los medios la tienen clara.
No me voy a poner a nombrar bandas y/o solistas "mayores" porque no me interesa ni quisiera ganarme la antipatía de ningún grupo en particular, pero ustedes pueden adivinar los nombres... y hasta decírmelos, si quieren.
La cosa es que lo saben. Y lo saben tan bien que nos los venden. Y nosotros los compramos.
Idolos de barro.
Música de cartón.
Música de mierda, en realidad. O sea, hablemos claro, no jodamos. La industria será como será pero la música de mierda sigue siendo música de mierda, y la buena música sigue siendo buena música. Que nos vendan mierda todo el tiempo no quiere decir que no reconozcamos lo bueno, y tampoco quiere decir que no haya NADA bueno.
Lo hay, si es que uno quiere buscar.
Como siempre, supongo. Como en todo... supongo también.

Creo que a la hora de dividir aguas, hay "música" y música.
Ustedes sabrán cuál es la que les gusta, y sabrán también en que categoría ubicar cada cosa que escuchan.
Yo, por lo pronto, me quedo con los clásicos como Pink Floyd, King Crimson, The Police. Y con los un poco más actuales, cómo no, Radiohead, Coldplay. O con los de los 90', como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden. O con los que nunca pasan de moda, Red Hot Chili Peppers. O con los locos de Vampire Weekend, esos son de ahora, y son una masa.
Me quedo con todos esos. Esos (y tantos más) para mí no son "música". Son música, con todas las letras.

sábado, 21 de julio de 2012

Si tenés enemigos... ¿estás haciendo las cosas bien?

Dichos, frases, conceptos... tenemos miles. Desde "una golondrina no hace verano" hasta "todos los negros juegan bien al basket". Palabras y generalizaciones de la sabiduría popular que repetimos a veces hasta el cansancio.
Y viste cómo es esto, el lenguaje -parte de la cultura- está en movimiento constante. Siempre se están armando nuevas frases, dichos, máximas, como las quieran llamar.
Y si bien les digo que algunas me parecen buenas para ilustrar determinados conceptos, también les comento que con otras no estoy de acuerdo. Algunas veces, porque no expresan la universalidad que querrían. Y otras, porque son un cuento más grande que la Biblia.
Pero hay una en particular que considero una de las más falaces de todas, en especial por la banalidad con que se la usa. Una frase que -no sé bien por qué- estoy leyendo bastante este último tiempo.
La frasecita en cuestión es esta:



Si no tienes enemigos ni detractores, es que algo estás haciendo mal.
O su otra versión, que en realidad dice lo mismo pero con el opuesto: si tienes enemigos, quiere decir que estás haciendo las cosas bien.
Qué idiotez mayúscula, déjenme que les diga. ¿O sea que, para medir cuán bien alguien hace las cosas, nos tenemos que fijar en si hay gente que odia a ese alguien?
Bueno, para empezar, yo tengo un par de ejemplos que contradicen flagrantemente esa teoría.
El Negro Olmedo. No conozco persona en el mundo que haya hablado o hable mal de Olmedo. Al contrario, todo lo que se dice de él, lo pinta como un tipazo. Y no me van a decir que el Negro hacía las cosas mal...
Juan Alberto Badía. Otro adorado por todos. No vas a encontrar una sola persona que le tire barro, y sin embargo, el tipo fue un grande en lo suyo.
Roberto Fontanarrosa. Otro genio, que hizo las cosas más que bien. Y otra persona de la que nadie habla mal.
Vale aclarar que de estas tres personas se hablaba bien cuando estaban vivos. Vieron que está eso de que un chango se muere e instantáneamente pasa a ser un tipazo, así por obra y gracia de la muerte que a todos abuena (?). Pero en estos casos, las palabras hacia ellos fueron buenas genuinamente desde siempre.

Pero saquemos a un lado los ejemplos y centrémonos en la idea en sí.
Estoy de acuerdo en que hay ocupaciones/profesiones/trabajos, acciones, hechos, opiniones que son propensos a generar discordia. Es cierto que -ponele- un político gobernante va a tomar ciertas medidas de acuerdo a su ideología, y es altamente improbable que esas medidas le caigan bien a todos, por una cuestión lógica de intereses de ciertas partes que entran en conflicto.
Si cuando hay un gobierno o un gobernante que hace bien las cosas, en beneficio de su pueblo, para bien de las mayorías, si cuando pasa eso alguien se convierte en su "enemigo", ese alguien es un HDP. Y si un HDP es tu enemigo, pues genial, porque ahí sí quiere decir que estás haciendo bien las cosas.
¿Pero trasladar eso a todos los órdenes de la vida? No lo creo.
Si sos un racista de mierda, y te ganás enemigos por eso, no vas a ser un buen tipo sólo porque "tenés detractores". Seguís siendo un racista y, por ende, una porquería de persona.
Si sos un defensor de genocidas (cualquiera sea) y encontrás que hay gente que no te quiere, no vas a ser un ciudadano modelo por el simple hecho de que alguien te dijo "mala gente", vas a seguir siendo una basura.
Si sos un gil que, porque te tragaste la frase entera y sin anestesia, te la pasás queriendo "generar controversia", por más enemigos que tengas vas a seguir siendo un gil. No vas a ser un iluminado.

El tener "enemigos" o "detractores" no quiere necesariamente decir algo bueno. Así como generalidad, digo. Hay veces que cierta gente tiene enemigos por los cuatro costados, y eso no significa que esa gente esté haciendo las cosas de manera correcta. Si así fuera, videla, Hitler, Charles Manson y no sé cuántos más habrían hecho las cosas excelentemente bien. Y, convengamos, ninguno de esos ejemplos es el caso.
Tener "enemigos" sólo indica que lo que hacés o decís le jode a alguien, a una o más personas.
De ahí a que ese alguien -y no vos- sea el equivocado, hay un largo trecho.