Tené más cuidado cuando hablás del Estado, ¿ok?
Sí, te lo digo a vos, neoliberalito, a vos, conserva, a vos derechoso en general, o incluso a vos, ciudadano desprevenido, que denostás al Estado porque según vos "no debería interferir en..." y el resto que le sigue.
Bobadas. Bobadas o guachadas, una de dos.
Personalmente, no tengo ni el más mínimo respeto hacia quien me dice -a sabiendas de lo que dice- que el Estado no debe intervenir en la vida de la gente o en los emprendimientos privados.
CREO EN UN ESTADO INTERVENCIONISTA. Lo digo con mayúsculas y en negrita a propósito, no vayan a creer que fue un descuido de mi teclado, no, para nada.
Y lo creo hasta en lo más hondo de mi recalcado ser.
El Estado somos todos. Frase remanida, si las hay, pero no deja de ser cierta. ¿El gobierno? El gobierno es el administrador de ese Estado, administrador que elegimos todos nosotros al momento de votar. Por eso de que el pueblo no gobierna ni delibera sino por medio de sus representantes, y por eso los votamos, y por eso ellos son los responsables de hacer ciertas cosas por nosotros.
El Estado es nuestro representante. Nos representa a todos y todas, los 40 millones que vivimos en este país. El gobierno, como elegido para guiar nuestros rumbos, debe velar por el bienestar de esos 40 millones.
Supongamos que viene una empresa privada. Eso quiere decir que es de dos o tres tipos, no de los 40 millones, y quiere -como toda empresa privada- ganar guita. Poco le importa a esa empresa la población de ese país, obvio, sólo le importa ganar. Y, para eso, ponele, quiere pagar sueldos de 0,10 por día.
Bueno, para los amantes del "Estado que no se mete", eso sería aceptable. Después de todo, para ellos "el mercado se regula solo". Pero para el sentido común no, porque "el mercado se regula solo" la chota. Porque el pueblo no es "mercado", y debe ser defendido de estas prácticas esclavistas. Y ahí es donde entra el Estado. Y le dice a la empresa "mire, la cosa no es así. Usted le tiene que pagar a este tipo X por mes, porque eso es lo que le permite vivir dignamente, que es por lo que trabaja".
A la empresa seguramente eso le parecerá mal, porque ganará menos de lo que se proponía. Pero ¿saben qué? Al carajo con la codicia de la empresa, alguien tiene que defender a ese trabajador.
Y ese alguien es el Estado.
Lo mismo pasa con la distribución de la riqueza.
No entendida como la entienden los que se autodenominan zurdos hoy por hoy, sino como otra cosa.
Sistema solidario, no sé si les suena.
Eso es -entre otras cosas- distribución de la riqueza.
Salud pública, educación pública, jubilación pública.
En eso también está el Estado.
Si no tenés un mango partido al medio, igual podés ir a un hospital y ser atendido. O a una escuela y ser educado. O podés llegar a los 60-65 años y jubilarte.
Porque el Estado te lo asegura, el Estado es el que está ahí para garantizarte que no te vas a morir, ni vas a ser un analfabeto, ni vas a tener que laburar hasta los 101 años.
Ahí también está el Estado.
Regulando las importaciones, en eso también el Estado protege al país. Acordate de los 90, o leelo, o preguntale a tu viejo. En esa década, el Estado estuvo TAN ausente, que entraba cualquier cosa de cualquier lado a un precio irrisorio. ¿Qué generó eso? Que las fábricas nacionales que producían lo mismo que entraba, vieran que sus precios eran muy altos en comparación con los de afuera, y por eso... quebraran. Dejando un tendal de miles de miles fe fábricas y familias sin trabajo.
¿El Estado protegió a esos pequeños y medianos productores? Claro que no. Se fundieron todos. Y pasaron a formar parte del 25% de desocupados que tuvimos a fines de 2001.
¿Y todo por qué? Porque el Estado estuvo ausente.
El Estado está también cuando hay una ley que no se cumple. Está para asegurarse de que se cumpla. No se lo pidas a los privados, porque entre ellos se entienden y nunca va a haber justicia, sino conveniencia.
El Estado es tan importante como un país. Tanto es así, que si no hay Estado, virtualmente, no hay país.
El Estado debe intervenir, lo debe hacer en beneficio de una nación, para que al país, para que a vos, no te caguen en la cabeza. Porque sabelo, ninguna empresa privada se va a preocupar por tu suerte y fortuna. Ninguna.
Un estado activo es el que hace que vos, pebete, puedas vivir y crecer.
Porque regula la economía no a favor de los grandes grupos que no les importa si nos funden, sino a favor tuyo.
Porque no permite que cualquier gil con título de propiedad te cague en la cabeza.
Porque impide que los privados hagan lo que mejor saben hacer: ganar guita. Y, en el camino, y para ganar esa guita, te estafen a vos, porque obvio es más lucrativo pagar menos y ganar más (leyes laborales, con el Estado vigilando que se cumplan, te ayudan)
Vigilando las leyes, haciendo que se cumplan, el Estado te da una mano.
Si no estuviera el estado, el mercado se regularía por si solo, como quieren los nostálgicos de los 90.
Pero, como ya nos lo enseñó la historia, tendríamos cada vez más pobres, indigentes, fábricas cerradas, casas rematadas, jubilados muriéndose, pibes sin poder estudiar.
Porque "el mercado lo regularía todo"
Y al mercado le chupa un huevo el pueblo.
Así que...
Más respeto cuando hables del Estado.
Que es el que te permite vivir y comer, pedazo de desagradecido.
Opiniones personales sobre diversos temas. De vez en cuando, información que no se encuentra en otros lados (al menos no tan fácilmente). Puntos de vista individuales para las masas, interpretaciones varias sobre el mundo que nos rodea. En pocas palabras: sitio en el que se habla de la realidad. Realidad que es tan objetiva o subjetiva como cada uno la quiera o la pueda ver.
domingo, 30 de septiembre de 2012
sábado, 29 de septiembre de 2012
Dolar sí, dolar no
Lamento enormemente que mi Argentina sea un país tan mentalmente dolarizado.
No es algo nuevo, sin embargo. Desde Marzo de 1976 se viene taladrando la idea que que "hay que pensar en dólares". Tantas décadas de repetir lo mismo dieron sus frutos. Y, por supuesto, los vaivenes económicos también daban (y dan) lugar a la famosa "bicicleta cambiaria". Compro hoy, espero que suba, cambio mañana... o pongo un plazo fijo en dólares, me da intereses también el dólares, mirá todo lo que gané en un año.
Hubo gente que hasta hizo eso son ningún tipo de mala intención, defraudados o cagados por los sucesivos gobiernos a los que poco les importó del bienestar general. "Si el estado no se preocupa por mí... ¿por qué debería hacerlo yo por el estado?"
No culpo a aquellos que, viéndose enterrados por el mismo estado que debía cuidarlos, buscaron una ingeniosa manera de ganar unos pesos más.
Pero convengamos que la bicicleta financiera, especialmente la de los grandes grupos económicos, fue un factor muy importante para que Argentina se fuera al infierno, al más bajo de Dante y su Divina Comedia.
Pero bueno, yo no soy economista, y no pretendo hacer un análisis como tal.
La cosa es que Argentina es uno de los países más dolarizados de la región, si no el más.
Todo lo pensamos en esa moneda, y eso es lo que lamento enormemente.
¿Por qué lo lamento tanto en estos días? Entre otras cosas, por el denominado "cepo cambiario" que tanto resuena en las cacerolas... perdón, en la opinión pública últimamente.
Porque hoy por hoy, parece que para algunos y algunas es razón de derrocamiento el hecho que no te dejen comprar dólares.
Porque, según me vengo a enterar, eso es parte de "la libertad" de un país, si te dejan o no comprar una moneda extranjera. Curiosa definición de "libertad" la que reina en los medios masivos.
O sea que Brasil -país alabado hasta el vómito por esos mismo medios masivos- es un país en el que "no hay libertad", porque ahí ni en pedo te permiten abrir un plazo fijo en dólares. Tampoco te aceptan esa moneda cuando querés pagar algo. No. La onda en Brasil son los Reales, su moneda nacional. Y mirá qué loco, si a un brasilero le das a elegir entre 2,50 reales (más o menos) y un dolar... el brasilero te agarra los reales, sin dudarlo.
Y "cepo cambiario" de acá, "cepo cambiario" de allá, me encontré con una persona acá mismo, en este blog, que se quejaba de eso.
Esa persona me decía que él debe mandar todos los meses una suma X de dólares a un familiar que está en España. Y que ahora, por las restricciones, no podía hacerlo.
Y en este tema de "dolar sí, dolar no", es que le respondí esto.
Que creo resume todo mi pensamiento al respecto.
(Modifiqué un par de cosas. No cambié ninguna escencia, pero quizás desarrollé algunas cosas que no se me ocurrieron al momento de responder).
Lamento que tengas un hijo en España con problemas económicos, y que no le puedas mandar esa plata que le mandás siempre. Nunca está bueno cuando se te impide hacer algo como lo que vos hacés. Lo entiendo, creeme que lo entiendo, y no me pone feliz una situación como la tuya.
Pero te acerco un enfoque distinto, y una pregunta: ¿pensaste que las medidas que se están tomando son -justamente- para que muchos argentinos sigan teniendo la posibilidad de tener un laburo? ¿Pensaste que por las políticas que lleva a cabo el Gobierno Nacional es que vos hoy tenés trabajo? ¿Y que sin eso, sin un trabajo, nadie podría ayudar a un familiar en desgracia si es que lo tiene?
Me resulta extraño que te pidan un sueldo de 40 lucas para comprar dólares, o quizás te equivocaste y le mandaste un 0 de más. Te digo porque he leído de gente que con sueldos menores a 4.000 han podido comprar dólares. No muchos, seguro, pero algunos por lo menos han podido. Siempre que puedan justificar de dónde salió la plata, eso sí. Los evasores no pueden comprar dólares, quizás eso es lo que los enoja. No a vos, no hablo de vos, sino de aquellos que lavan más que sus calzones y depués pretenden que nadie les pregunte nada.
También conozco gente que está embroncada por un tema más superficial que el tuyo: no pueden comprar dólares para hacerse un viaje. Vacaciones no mas. Todo bien, laburaron mucho para ahorrar, y ahora quieren irse afuera unos días y resulta que no pueden comprar.
Estoy de acuerdo en que la medida debería estar mejor regulada. Al fin y al cabo, lo que realmente importa es que que los grandes empresarios HDP no se compren medio BCRA en dolares para fugarlos al exterior, no si una familia quiere comprar unos pocos U$d para irse de vacaciones afuera, o para mandarle a su hijo que está en España, que -dicho sea de paso- ese sí es un país que está mal.
Mirá que loco, hace un tiempo, mi viejo, que es Peronista y K y encima no es ningún boludo, me andaba despotricando contra el tema de los dólares. Resulta que él quería viajar a Brasil y no sé por qué se imaginó que se le iba a complicar el tema de comprar dolares.
Primero que nada, le recordé que Brasil tiene como moneda el Real, y no el dolar, así que le dije que si quería cambiar, mejor lo hiciera de pesos a reales, qué carajo tenían que ver los dolares.
Pero más allá de eso y sin importar el destino, suponete que se haya querido ir a EEUU. Supongamos ese escenario.
Yo lamento muchísimo que mi viejo no pueda comprar dolares, de verdad, es mi viejo, imaginate si no lo voy a lamentar. Pero hay algo más importante que el hecho de que MI VIEJO pueda viajar. Y ese algo es el conjunto de los argentinos. A mi viejo lo jodería no poder comprar dólares, por supuesto. Pero hay un bien mayor que privilegiar, que no es "mi padre". Entonces le dije "mirá viejo, yo prefiero que vos no puedas hacer tu viaje hoy, a que mañana estemos todos jodidos. Bancatela y no viajes si no podés".
Ese ejemplo no lo dije para joderte a vos, ni para decir que vos te tenés que joder. La cosa es... esto no es personal ni es en contra del pueblo. Yo no deseo el mal para nadie, al contrario. Es solo que lamentablemente, a veces hay cosas que en determinado momento, como por ejemplo una crisis internacional de la ostia, no se pueden hacer.
Y lo más importante: no es por capricho. No es que el gobierno no está pensando maneras de joder a los 40 millones de habitantes de Argentina y en eso se le ocurrió poner restricciones al dolar, no es así. Lo que está intentando el gobierno, equivocado o no (yo creo que no), es evitar un eventual derrumbe colectivo.
Porque si se cae Argentina, nos caemos todos.
Y ahí sí: ni mi viejo se va a poder ir a Brasil, ni vos ni yo vamos a tener laburo, ni el de enfrente le va a poder mandar ni un centavo a nadie, ni NADA.
Así que, amigos y no tan amigos, les dejo un pensamiento para finalizar:
El héroe nunca es individual, siempre es colectivo.
(Alta frase de Oesterheld, si las hay)
No es algo nuevo, sin embargo. Desde Marzo de 1976 se viene taladrando la idea que que "hay que pensar en dólares". Tantas décadas de repetir lo mismo dieron sus frutos. Y, por supuesto, los vaivenes económicos también daban (y dan) lugar a la famosa "bicicleta cambiaria". Compro hoy, espero que suba, cambio mañana... o pongo un plazo fijo en dólares, me da intereses también el dólares, mirá todo lo que gané en un año.
Hubo gente que hasta hizo eso son ningún tipo de mala intención, defraudados o cagados por los sucesivos gobiernos a los que poco les importó del bienestar general. "Si el estado no se preocupa por mí... ¿por qué debería hacerlo yo por el estado?"
No culpo a aquellos que, viéndose enterrados por el mismo estado que debía cuidarlos, buscaron una ingeniosa manera de ganar unos pesos más.
Pero convengamos que la bicicleta financiera, especialmente la de los grandes grupos económicos, fue un factor muy importante para que Argentina se fuera al infierno, al más bajo de Dante y su Divina Comedia.
Pero bueno, yo no soy economista, y no pretendo hacer un análisis como tal.
La cosa es que Argentina es uno de los países más dolarizados de la región, si no el más.
Todo lo pensamos en esa moneda, y eso es lo que lamento enormemente.
¿Por qué lo lamento tanto en estos días? Entre otras cosas, por el denominado "cepo cambiario" que tanto resuena en las cacerolas... perdón, en la opinión pública últimamente.
Porque hoy por hoy, parece que para algunos y algunas es razón de derrocamiento el hecho que no te dejen comprar dólares.
Porque, según me vengo a enterar, eso es parte de "la libertad" de un país, si te dejan o no comprar una moneda extranjera. Curiosa definición de "libertad" la que reina en los medios masivos.
O sea que Brasil -país alabado hasta el vómito por esos mismo medios masivos- es un país en el que "no hay libertad", porque ahí ni en pedo te permiten abrir un plazo fijo en dólares. Tampoco te aceptan esa moneda cuando querés pagar algo. No. La onda en Brasil son los Reales, su moneda nacional. Y mirá qué loco, si a un brasilero le das a elegir entre 2,50 reales (más o menos) y un dolar... el brasilero te agarra los reales, sin dudarlo.
Y "cepo cambiario" de acá, "cepo cambiario" de allá, me encontré con una persona acá mismo, en este blog, que se quejaba de eso.
Esa persona me decía que él debe mandar todos los meses una suma X de dólares a un familiar que está en España. Y que ahora, por las restricciones, no podía hacerlo.
Y en este tema de "dolar sí, dolar no", es que le respondí esto.
Que creo resume todo mi pensamiento al respecto.
(Modifiqué un par de cosas. No cambié ninguna escencia, pero quizás desarrollé algunas cosas que no se me ocurrieron al momento de responder).
Lamento que tengas un hijo en España con problemas económicos, y que no le puedas mandar esa plata que le mandás siempre. Nunca está bueno cuando se te impide hacer algo como lo que vos hacés. Lo entiendo, creeme que lo entiendo, y no me pone feliz una situación como la tuya.
Pero te acerco un enfoque distinto, y una pregunta: ¿pensaste que las medidas que se están tomando son -justamente- para que muchos argentinos sigan teniendo la posibilidad de tener un laburo? ¿Pensaste que por las políticas que lleva a cabo el Gobierno Nacional es que vos hoy tenés trabajo? ¿Y que sin eso, sin un trabajo, nadie podría ayudar a un familiar en desgracia si es que lo tiene?
Me resulta extraño que te pidan un sueldo de 40 lucas para comprar dólares, o quizás te equivocaste y le mandaste un 0 de más. Te digo porque he leído de gente que con sueldos menores a 4.000 han podido comprar dólares. No muchos, seguro, pero algunos por lo menos han podido. Siempre que puedan justificar de dónde salió la plata, eso sí. Los evasores no pueden comprar dólares, quizás eso es lo que los enoja. No a vos, no hablo de vos, sino de aquellos que lavan más que sus calzones y depués pretenden que nadie les pregunte nada.
También conozco gente que está embroncada por un tema más superficial que el tuyo: no pueden comprar dólares para hacerse un viaje. Vacaciones no mas. Todo bien, laburaron mucho para ahorrar, y ahora quieren irse afuera unos días y resulta que no pueden comprar.
Estoy de acuerdo en que la medida debería estar mejor regulada. Al fin y al cabo, lo que realmente importa es que que los grandes empresarios HDP no se compren medio BCRA en dolares para fugarlos al exterior, no si una familia quiere comprar unos pocos U$d para irse de vacaciones afuera, o para mandarle a su hijo que está en España, que -dicho sea de paso- ese sí es un país que está mal.
Mirá que loco, hace un tiempo, mi viejo, que es Peronista y K y encima no es ningún boludo, me andaba despotricando contra el tema de los dólares. Resulta que él quería viajar a Brasil y no sé por qué se imaginó que se le iba a complicar el tema de comprar dolares.
Primero que nada, le recordé que Brasil tiene como moneda el Real, y no el dolar, así que le dije que si quería cambiar, mejor lo hiciera de pesos a reales, qué carajo tenían que ver los dolares.
Pero más allá de eso y sin importar el destino, suponete que se haya querido ir a EEUU. Supongamos ese escenario.
Yo lamento muchísimo que mi viejo no pueda comprar dolares, de verdad, es mi viejo, imaginate si no lo voy a lamentar. Pero hay algo más importante que el hecho de que MI VIEJO pueda viajar. Y ese algo es el conjunto de los argentinos. A mi viejo lo jodería no poder comprar dólares, por supuesto. Pero hay un bien mayor que privilegiar, que no es "mi padre". Entonces le dije "mirá viejo, yo prefiero que vos no puedas hacer tu viaje hoy, a que mañana estemos todos jodidos. Bancatela y no viajes si no podés".
Ese ejemplo no lo dije para joderte a vos, ni para decir que vos te tenés que joder. La cosa es... esto no es personal ni es en contra del pueblo. Yo no deseo el mal para nadie, al contrario. Es solo que lamentablemente, a veces hay cosas que en determinado momento, como por ejemplo una crisis internacional de la ostia, no se pueden hacer.
Y lo más importante: no es por capricho. No es que el gobierno no está pensando maneras de joder a los 40 millones de habitantes de Argentina y en eso se le ocurrió poner restricciones al dolar, no es así. Lo que está intentando el gobierno, equivocado o no (yo creo que no), es evitar un eventual derrumbe colectivo.
Porque si se cae Argentina, nos caemos todos.
Y ahí sí: ni mi viejo se va a poder ir a Brasil, ni vos ni yo vamos a tener laburo, ni el de enfrente le va a poder mandar ni un centavo a nadie, ni NADA.
Así que, amigos y no tan amigos, les dejo un pensamiento para finalizar:
El héroe nunca es individual, siempre es colectivo.
(Alta frase de Oesterheld, si las hay)
viernes, 28 de septiembre de 2012
Yuyeta
Pero mucho.
A lo mejor vos no sos un amante de los animales, y te chupa un huevo si el Boby está o no está.
Pero a mi sí me importa.
Un perro no es sólo "un perro", dicho así como si uno dijera "un tipo", así como si no importara nada.
Un perro -y más si es nuestro perro- es algo más que simplemente una mascota. Es una parte de nuestra vida, un ser al que amamos con toda nuestra alma, todo el tiempo y para toda la vida.
Yuyu fue una perra.
Pero no fue sólo eso, porque Clau y su familia piensan igual que yo, que los perros no son sólo "perros", así como lo dicen varios.
Ellos saben que un perro es una criatura que llega a nuestras vidas y, sin que nosotros nos lo propongamos, las mejora.
Y la Yuyu no era cualquier perra, ojo. Yuyu era un bomboncito, a la vez que una quilombera.
Lo tenía todo.
Era la compañera de Clau, y también era la que le enquilombaba la casa a Clau.
Pero fundamentalmente, era la que le alegraba los días, la vida, a Clau.
Y yo la quería, por lo que ella era y por lo que significaba para vos, Clau. Tanto "Yuyu" de acá. "Yuyu" de allá, tanta anécdota, tanto lenguetazo dado que te lo aseguro, la quería.
Y ahora me vengo a enterar que Yuyu se nos fue. Hace un par de días.
Y sí, digo "se nos fue" porque siento que se me fue a mí también.
Llámenme maricón, pero cuando me enteré que Yuyeta se había ido, lagrimeé.
No se compara a lo que debiste haber llorado vos, Clau, y a lo que debés seguir llorando.
Y no sabés cuánto te entiendo.
Y duele tanto, tanto que se haya ido. Duele tanto que ya tengo los ojos húmedos de sólo escribir esto. Porque creeme, a la Yuyeta se la quería. Y mucho.
Sólo me queda decirte una cosa, amiga querida.
Mañana, o pasado, o en una semana, un mes... cuando menos te lo esperes... va a llegar a tu vida otro milagro de cuatro patas. Porque siempre pasa, porque siempre es así.
Y vos y yo y los que vos sabés, todos nos vamos a acordar de la Yuyeta, porque esa quilombera preciosa siempre va a estar.
Pero ese nuevo milagro de cuatro patas te va a recordar....
Una vez más...
Que el amor no se reemplaza
Pero se renueva.
Te quiero mucho, Clau y Yuyu
Fer
jueves, 27 de septiembre de 2012
Kirchnerista y orgulloso
Me llamo Fernando, tengo 23 años, vivo en Buenos Aires, en el sur del conurbano, ese lugar tan peligroso para siquiera visitar, porque te roban, violan y matan; y todo por el mismo precio.
Te puedo decir dos cosas:
Uno
El sur del conurbano no es el infierno que te venden. No. Te lo juro. Podés tomarte el tren Roca, el eléctrico que le dicen, vía Ezeiza o Glew, bajarte en alguna de las estaciones (Avellaneda, Lanús, Escalada, Lomas, Temperley... la que quieras) y te aseguro que no te vas a encontrar con el lejano oeste.
Lo que vas a ver es... cha chaaannn!!!
Un barrio.
Te juro, en cualquier estación que te bajes, vas a ver un barrio.
Y te digo más... dependiendo de en qué estación aterrices, hasta te podés encontrar con una mini ciudad.
Posta.
Negocios aquí y allá, bares, pubs, restaurantes, peatonales para caminar y disfrutar. De todo, para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.
Yo vivo en ese conurbano sur, y les juro -LES JURO- que no tengo una pluma en mi frente atada a una vincha (imaginándome el estereotipo que podría pensar el "citadino" promedio).
Dos
Soy Kirchnerista.
Y no sólo no me arrepiento de esa monstruosidad -tal lo piensan los ciudadanos derechos y humanos- sino que estoy orgulloso de serlo.
Cada día reafirmo mi Kirchnerismo.
Y si no es cada día, será día por medio (ponele).
¿Y cómo no hacerlo?
¿Cómo no hacerlo con el discurso que dio Cristina en la ONU hace pocos días? ¿Cómo no hacerlo con la charla que brindó en la Universidad de Georgetown hace nada?
Cómo no hacerlo.
Si antes de que llegara Néstor, Argentina estaba enterrada en el barro.
Si antes que llegara la oleada pinguina, había 25% de desocupados, y más de 50% de pobreza e indigencia, y miles de fábricas y comercios cerrados, y desesperanza, y bronca, y tristeza.
Cómo voy a ser tan mala gente de darle la espalda a esta Presidenta.
A esta Presidenta que nos dio derechos, libertades, dignidad, militancia.
Uno no puede ser tan desagradecido en la vida. O por lo menos, no debería serlo.
¿Pedir más? Por supuesto que se puede. Y se debe.
Pero NUNCA sin recordar lo que se nos dio. Y sin la soberbia de pensar que eso que se logró fue sólo por "la lucha".
Porque luchar se luchó siempre. Pero fue este gobierno el que respondió los reclamos. No todos, seguro. Pero los respondió.
Se luchó -y mucho- durante la época del Turco, pero sin embargo, el susodicho se cagó en todo y en todos, y siguió en la suya. Y nos hundió. Con lucha de por medio y todo.
Así que creo que hay que reconocer cuando el blanco es blanco, y dejarse de joder cuando hay que dejarse de joder.
Este gobierno calló enormes cantitos de plaza que se venían cantando durante años, y los calló no a fuerza de machete. Los calló porque los solucionó.
Y ahora, que ya levantamos cabeza, que ya estamos mejor...
Puedo ver otras cosas.
Como por ejemplo, el discurso de la Presi en la ONU, el cual representó un gran orgullo para mí como Argentino.
O el cacerolazo que se dio hace poco en la Ciudad de Buenos Aires (que NO es la Provincia), que significó también un orgullo para mí al ver las declaraciones y las pancartas que llevaban.
Y me digo: "bien, loco, vamos bien. Si escucho ese discurso en la ONU, y si esos personajes están tan férreamente en contra, es que vamos bien".
Y me siento cada vez más K, y cada vez más orgulloso de serlo.
Por Cristina.
Y por sus detractores.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Yo soy el 54%, vos no sos el 46%
Cortito y al pie.
Yo soy parte de ese 54%.que votó al FPV en las últimas elecciones de Octubre de 2011. Voté por Cristina por segunda vez. La primera de ella también fue la primera mía, ella fue mi primer voto.
Yo sí soy el auténtico 54%.
Vos -que votaste otra opción- sos parte de otro porcentaje. Que no es el 46%.
Vos sos otra cosa.
Te lo explico:
Si votaste a Binner, sos el 16,81%
Si votaste a Alfonsín, sos el 11,15%
Si votaste a Rodriguez Saa, sos el 7,98%
Si votaste a Duhalde, sos el 5,89%
Si votaste a Altamira, sos el 2,31%
Si votaste a Carrió, no sos nada... jajaja ok, sos el 1,84%
Y si por una de esas cosas, me decís "pero yo no voté a Cristina y ella sacó el 54%, así que yo soy el 46% restante que no la votó", si querés ir por la negativa...
Entonces bueno, te la acepto y te respondo:
Yo no lo voté a Binner.
Entonces -sabelo- soy el 83,19%
No lo voté a Alfonsin. Soy el 88,85%
No lo voté a Rodriguez Saa. Soy el 92,02%
No lo voté a Duhalde. Soy el 94,11%
No lo voté a Altamira. Soy el 97,69%
No la voté a Carrió. Soy el 98,16%
Si de mayorías hablamos...
Digo, repito e insisto.
Yo soy el 54%
Vos podés ser -dependiendo de a quién hayas votado- el 16,81%, el 11,15%, el 7,98%, el 5,89%, el 2,31% o el 1,84%.
Pero no sos el 46%
(Gracias Marcelo que me acercó la idea)
Yo soy parte de ese 54%.que votó al FPV en las últimas elecciones de Octubre de 2011. Voté por Cristina por segunda vez. La primera de ella también fue la primera mía, ella fue mi primer voto.
Yo sí soy el auténtico 54%.
Vos -que votaste otra opción- sos parte de otro porcentaje. Que no es el 46%.
Vos sos otra cosa.
Te lo explico:
Si votaste a Binner, sos el 16,81%
Si votaste a Alfonsín, sos el 11,15%
Si votaste a Rodriguez Saa, sos el 7,98%
Si votaste a Duhalde, sos el 5,89%
Si votaste a Altamira, sos el 2,31%
Si votaste a Carrió, no sos nada... jajaja ok, sos el 1,84%
Y si por una de esas cosas, me decís "pero yo no voté a Cristina y ella sacó el 54%, así que yo soy el 46% restante que no la votó", si querés ir por la negativa...
Entonces bueno, te la acepto y te respondo:
Yo no lo voté a Binner.
Entonces -sabelo- soy el 83,19%
No lo voté a Alfonsin. Soy el 88,85%
No lo voté a Rodriguez Saa. Soy el 92,02%
No lo voté a Duhalde. Soy el 94,11%
No lo voté a Altamira. Soy el 97,69%
No la voté a Carrió. Soy el 98,16%
Si de mayorías hablamos...
Digo, repito e insisto.
Yo soy el 54%
Vos podés ser -dependiendo de a quién hayas votado- el 16,81%, el 11,15%, el 7,98%, el 5,89%, el 2,31% o el 1,84%.
Pero no sos el 46%
(Gracias Marcelo que me acercó la idea)
domingo, 16 de septiembre de 2012
La lucha no fue una sola
Estaba pensando en el 2001, en esa "gesta patriótica" que se dio en ese momento.
Y estaba pensando en cuánto de patriótica tuvo esa movida, y cuánto de acomodaticia.
La lucha
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la luchAH QUE, NO ERA ASÍ?
¿Ah qué, nunca fue así? ¿Ah qué, salieron por sus ahorros y no por los cartoneros? ¿No salieron por ellos?
¿Ah qué, la unión fue una farsa?
Había cartoneros hacía tiempo. Así como también había gente que perdía sus comercios y sus casas desde mucho antes de que se escuchara en la tele: "piquete y cacerola, la lucha es una sola".
La clase media es increíblemente flexible. Puede soportar con moderada indignación los peores males del otro. Se indigna, sí, pero desde el noticiero de las 8. A las 9, ya se le pasó todo.
La lucha no fue una sola.
Los caceroleros de 2001 protestaban por sus ahorros robados. Nada más.
Los piqueteros, lo hacían por justicia social, porque la flexibilización laboral les había arruinado la vida, porque las AFJP eran el sello de la muerte, porque lo poco que seguían entregando (porque ya no había nada) era lo nuestro, porque los compañeros se morían.
El cacerolazo de la clase media del 2001, a mi, de da vergüenza en cierto punto.
Vergüenza porque saltaron sólo cuando los jodieron a ellos.
Vergüenza porque nadie sintió "cacerolear" cuando sus compatriotas estaban siendo expulsados del mundo, y se les cerraban las fábricas, los comercios, las casas, los empleos.
Vergüenza porque hasta que no les tocaron el bolsillo, nadie dijo nada.
Nadie dijo nada por el compatriota al que le cerraban la fábrica, por el compatriota que perdía su empleo, por el compatriota que perdía su casa.
Nadie dijo nada por el país que nos hundían. Y nadie salió.
Y no te lo digo a vos, que saliste a manifestarte en contra del hijo de puta de Menem o De la Rua.
A vos -si es que lo hiciste- te lo agradezco.
Le digo al resto, a los que se cagaron en todo y todos, a los que se fueron a Miami y les chupó tres huevos su hermano, a los que hoy salen a cacerolear y dicen que esto es una dictadura.
La lucha no es una sola.
La lucha nunca fue una sola.
Los cartoneros no fueron amigos. Sólo fueron los acompañantes circunstanciales que encontraron en su camino de reclamo. La bandera que pudieron blandir para no sentirse tan miserables, tan "yo reclamo por lo mío". El agente solidario de su ira.
Pero la lucha no fue una sola.
No lo fue y no lo es.
La lucha hoy es entre los que quieren un país para pocos y los que quieren un país para todos.
Lejos de los "quiero lo mío" del 2001 y cerca del "quiero todo para todos" del 2012.
Con inclusión, trabajo, derechos para todos.
Y luchando por eso.
No por si "a mi" me joden.
Sino por si "a todos" nos sirve.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Cacerolazo. con "C" de "calma"
Cuando empezó esta marcha del "cacerolazo 13-S", ya que no iba a ir a Plaza de Mayo ni estaba por la zona (soy un negro del conurba, visteS), entré enseguida a Twitter, red social donde se dicen las cosas a medida que pasan (?). Me empecé a reír un poco con los tuits que iban escribiendo mis seguidos, la verdad que algunos tuiteros son muy ocurrentes y graciosos. Otros, la verdad, estaban que volaban.
En Face, la cosa era un poco distinta, bastante más "seria" si se quiere llamar así. Enseguida pensé "che, no será mucho esto... es una marcha no más, nada para ponerse tan nervioso".
Y en medio de ese pensamiento, lo leo a un amigo diciendo esto:
"Realmente, la histeria k, es lo más generoso de la noche.
Es como si me hubiera adivinado el pensamiento, este buen amigo.
Digo, más allá de la marcha-cacerolazo en sí... a todo esto, estoy haciendo un esfuerzo enorme para no burlarme de la concurrencia. Me repito a mí mismo que cada persona o grupo de personas está en todo su derecho de protestar por lo que quiera, y está bien que lo pueda hacer. Está bien.
Sólo que bueno, leyendo algunas de las consignas y los adherentes, como Chechu Pando, la Bullrich, Amadeo, TN... viendo esas cosas, se me hace un poco complicado todo ese tema del respeto.
Pero no importa quien sea o lo horrible que me parezca a mí o al sentido común, aún esa gente y esas consignas tienen derecho a salir a la calle y expresar su descontento. Por lo que sea.
Pero volviendo al tema -y en realidad para terminar- me parece que algunos compañeros se pusieron excesivamente con la guardia alta.
No hay que manijearse, muchachada. Para eso ya vamos a tener a TN y cía durante días taladrando con esto, llevando invitados que uno pensaría que ya estaban muertos (políticamente hablando), opinólogos que dirán que "el kirchnerismo ha muerto"... otra vez. Porque parece que el kirchnerismo muere muchas veces, y cada vez que lo matan, resulta que te clava un 54%. Un muerto interesante, el Kirchnerismo, sin dudas.
No hay que manijearse de más.
¿Acaso es que le pedimos a los anti K que se acuerden del 2001 y nosotros no somos capaces de acordarnos del 2008?
Amigos, hubo 200.000 personas en la marcha a favor del "campo", ¿se acuerdan?
La gente en la calle los quería matar a los K, según decía una olvidable política, ¿se acuerdan?
Teníamos el Congreso en contra. Se dieron el lujo de no aprobar el presupuesto 2010 y pusieron cuanto palo en la rueda pudieron, ¿se acuerdan?
Vamos, che. No mariconeemos ahora, tan luego ahora.
No pasa nada. Es una marcha.
Ahora que se fue el último cacerolero de la Plaza, fijate que Cristina sigue siendo la jefa.
Y mañana, todos van a estar hablando de cómo terminó Graduados, o de la fecha 7 del Torneo Inicial, o del último quilombo del programa de Tinelli.
Y la cosa sigue para adelante.
Para placer de muchos y disgusto de algunos.
Saludos
En Face, la cosa era un poco distinta, bastante más "seria" si se quiere llamar así. Enseguida pensé "che, no será mucho esto... es una marcha no más, nada para ponerse tan nervioso".
Y en medio de ese pensamiento, lo leo a un amigo diciendo esto:
"Realmente, la histeria k, es lo más generoso de la noche.
Por dio, que manera de cagarse al pedo... parece que no hubiera pasado Blumberg llenándole la plaza a Néstor, ni la 125, de estas... todos los días... ni Moyanito con los camiones en YPF.
Vaaaamoosss, que esto es precalentamiento".
Es como si me hubiera adivinado el pensamiento, este buen amigo.
Digo, más allá de la marcha-cacerolazo en sí... a todo esto, estoy haciendo un esfuerzo enorme para no burlarme de la concurrencia. Me repito a mí mismo que cada persona o grupo de personas está en todo su derecho de protestar por lo que quiera, y está bien que lo pueda hacer. Está bien.
Sólo que bueno, leyendo algunas de las consignas y los adherentes, como Chechu Pando, la Bullrich, Amadeo, TN... viendo esas cosas, se me hace un poco complicado todo ese tema del respeto.
Pero no importa quien sea o lo horrible que me parezca a mí o al sentido común, aún esa gente y esas consignas tienen derecho a salir a la calle y expresar su descontento. Por lo que sea.
Pero volviendo al tema -y en realidad para terminar- me parece que algunos compañeros se pusieron excesivamente con la guardia alta.
No hay que manijearse, muchachada. Para eso ya vamos a tener a TN y cía durante días taladrando con esto, llevando invitados que uno pensaría que ya estaban muertos (políticamente hablando), opinólogos que dirán que "el kirchnerismo ha muerto"... otra vez. Porque parece que el kirchnerismo muere muchas veces, y cada vez que lo matan, resulta que te clava un 54%. Un muerto interesante, el Kirchnerismo, sin dudas.
No hay que manijearse de más.
¿Acaso es que le pedimos a los anti K que se acuerden del 2001 y nosotros no somos capaces de acordarnos del 2008?
Amigos, hubo 200.000 personas en la marcha a favor del "campo", ¿se acuerdan?
La gente en la calle los quería matar a los K, según decía una olvidable política, ¿se acuerdan?
Teníamos el Congreso en contra. Se dieron el lujo de no aprobar el presupuesto 2010 y pusieron cuanto palo en la rueda pudieron, ¿se acuerdan?
Vamos, che. No mariconeemos ahora, tan luego ahora.
No pasa nada. Es una marcha.
Ahora que se fue el último cacerolero de la Plaza, fijate que Cristina sigue siendo la jefa.
Y mañana, todos van a estar hablando de cómo terminó Graduados, o de la fecha 7 del Torneo Inicial, o del último quilombo del programa de Tinelli.
Y la cosa sigue para adelante.
Para placer de muchos y disgusto de algunos.
Saludos
viernes, 7 de septiembre de 2012
La era de la boludez
Contrario a lo que creería el 99% de los argentinos, los cacerolazos no empezaron en nuestro país.
No, mi buen. No son un "invento argentino".
Los cacerolazos, como evento masivo, nacieron en la hermana república del Uruguay allá por los años 80. Para ser más precisos, en el año 1982, durante la dictadura de Gregorio Álvarez. Según me contaron*, el pueblo uruguayo -en plena dictadura- encontró una buena manera de protestar contra el gobierno de facto sin el riesgo de asomar la cabeza para que se la corten.
En sus casas, a la noche, apagaban la luz, cazaban una cacerola y un cucharón (ponele) y le daban duro y parejo a los utensilios culinarios.
Era su forma de decirle NO a la dictadura.
En el 2001 este fenómeno volvió a aparecer masivamente en Argentina. Quizás (seguramente) sin saber la historia de los hermanos Uruguayos, la clase media de este hermoso y tortuoso país volvió a agarrar las cacerolas y salió a la calle. Salió un poco tarde, a mi parecer, pero salió. Fue el corolario de 25 años de políticas económicas neoliberales, entreguistas, antipatria, anti pueblo, llamalo como quieras. Fueron políticas que habían empezado con el golpe cívico-militar de 1976, alcanzado su punto álgido en la década infame de los 90 y continuado con el impresentable De la Rua a fines del siglo XX y principios del XXI.
Para fines del año 2001 teníamos 25% de desocupación, más del 55% de pobreza e indigencia, miles y miles de fábricas y comercios destruidos, empresas estatales vitales privatizadas, un 1 a 1 falso, derechos laborales cercenados, jubilados hambreados, futuros jubilados con la suerte echada gracias a las AFJP, viviendas rematadas, educación y salud con uno de los más bajos presupuestos de la historia y, por si esto fuera poco, una deuda externa de padre y señor mío que crecía día a día y se aumentaba por constantes pedidos de más crédito a organismos internacionales.
Y como a esto le faltaba un broche de oro, un empujoncito para precipitar la hecatombe, el buen Cavallo (que ya nos había jodido bien jodidos en los 90), creó el famoso corralito.
Cartón lleno.
Una cosa es que se joda a los pobres (o a los nuevos pobres). La clase media que todavía tiene casa y trabajo siempre puede tolerar con moderada indignación la mala fortuna de los otros. Pero que se le tocaran los ahorros a esos mismos que se enternecían y hasta lloraban por el cartonero que veían en la tele... eso era demasiado.
Cartoneros sí, mi sueldo no.
Como sea, y más allá de esta pequeña rabieta contra la clase media tipo, no fue de extrañar entonces que un número importante de personas saliera a las calles blandiendo su cacerola.
No fue de extrañar para nada. Esas cosas no extrañan.
Ni las cacerolas de 1982 en Uruguay, ni las cacerolas de 2001 en Argentina.
No extraña que se bata la cacerola por un golpe de estado.
Tampoco extraña que se bata por hambre, injusticia social, pobreza..
Lo que sí extraña es que una cacerola suene por una cadena nacional.
O porque no te dejan comprar dólares.
O porque revalúan tu campo, ese que hoy -y no ayer- tiene una ganancia de puta madre y que no te revalúan desde hace 15 años.
Extraña. Y mucho.
Extraña, o por lo menos a mí me extraña, que batas la cacerola "porque no te gusta la Presidenta".
Porque "la Presidenta" -sabelo- es la que creó más de 5.000.000 (sí, cinco millones) de puestos de trabajo, la que hizo que haya más de 2.000.000 de nuevos jubilados, que pasó de un 1,5% a casi 7% de partidas a educación y salud, que construyó más de 1000 escuelas, que posibilitó la Ley de Medios, la ley del peón rural, la ley de tierras, la ley de matrimonio igualitario, las paritarias, la AUH, las netbooks, que recuperó YPF en lo práctico (las decisiones), que a vos periodista te sacó del medio las calumnias e injurias por las que te habrás comido tantos juicios, que a los jubilados les da dos aumentos anuales por ley, que creó el Polo Audiovisual, que recuperó las AFJP (curro gigantesco) y AYSA (el control del agua, tan luego), que reactivó la industria como nunca nadie lo había hecho desde Perón...
Y podría seguir con tantas cosas, pero tantas. Me queda afuera el hecho de habernos sacado de encima al FMI, que no sé si lo sabías pero solía tener una oficina al lado del Ministerio de Economía. Ahora ya no está más. Néstor hizo que se fueran a la rep... a la república de EEUU, que es donde tanto les gusta residir. Pero eso lo dejo afuera porque no fue Cristina, "la Presidenta" que no te gusta hoy y por la cual agitás esa cacerola, y te indignás, y gritás "andate a Venezuela!!!" (la nueva Cuba), y hasta a veces pedís que vuelvan los militares.
Diferencias.
Un evento igual no es lo mismo ni significa lo mismo si se hace por diferentes razones.
Cacerolas eran las de ayer.
Las de hoy son sólo un reflejo de la era de la boludez.
*Realmente no busqué info escrita para corroborar que esto fuera así. Es el famoso "boca a boca" o "sabiduría popular", eso que te cuenta uno, te lo confirma otro y te lo reafirma un tercero, pero que no suele aparecer en los libros
Añadido necesario (creo yo)
Una gran persona, un amigo uruguayo, al haberle preguntado por los cacerolazos de ese país, me confirmó lo dicho.
El amigo me dijo lo siguiente:
Tal cual, Fer. En los años 80 hicimos bolsa varias cacerolas y espumaderas viejas haciéndonos sentir en la dictadura. Las "caceroleadas" iban acompañadas de apagones, o sea, tenías que apagar todas las luces de tu casa, agarrar una cacerola, sartén,o lo que fuera que hiciera ruido. Y ahí empezábamos a darle, por lo general subíamos a las azoteas para no exponernos en la calle. Muchos de los que hoy se llenan la boca con la democracia jamás cacerolearon.
Yo tendría unos 10,12, o 13 años en los primeros caceroleos, no te puedo trasmitir lo que se sentía al escuchar un coro de cacerolas que resonaba enteramente en la ciudad, que se ponía de acuerdo a una hora para decir ¡NO! no a la dictadura.
Aún no se me borra la cara emocionada, mezcla de rabia y emoción de mis viejos, pegándole a las ollas.
Por eso en su momento ver a esos cajetillas valiéndose del mismo recurso para protestar por sus dólares me dió un asco y una bronca inconmensurable.
Es cierto, la historia de los caceroleos, al menos en Uruguay, datan de aquella época. Caceroleo y apagón gral.
(Gracias Mateteag )
Añadido necesario (creo yo)
Una gran persona, un amigo uruguayo, al haberle preguntado por los cacerolazos de ese país, me confirmó lo dicho.
El amigo me dijo lo siguiente:
Tal cual, Fer. En los años 80 hicimos bolsa varias cacerolas y espumaderas viejas haciéndonos sentir en la dictadura. Las "caceroleadas" iban acompañadas de apagones, o sea, tenías que apagar todas las luces de tu casa, agarrar una cacerola, sartén,o lo que fuera que hiciera ruido. Y ahí empezábamos a darle, por lo general subíamos a las azoteas para no exponernos en la calle. Muchos de los que hoy se llenan la boca con la democracia jamás cacerolearon.
Yo tendría unos 10,12, o 13 años en los primeros caceroleos, no te puedo trasmitir lo que se sentía al escuchar un coro de cacerolas que resonaba enteramente en la ciudad, que se ponía de acuerdo a una hora para decir ¡NO! no a la dictadura.
Aún no se me borra la cara emocionada, mezcla de rabia y emoción de mis viejos, pegándole a las ollas.
Por eso en su momento ver a esos cajetillas valiéndose del mismo recurso para protestar por sus dólares me dió un asco y una bronca inconmensurable.
Es cierto, la historia de los caceroleos, al menos en Uruguay, datan de aquella época. Caceroleo y apagón gral.
(Gracias Mateteag )
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domingo, 19 de agosto de 2012
Preciosa
Sentir cosas locas cada vez que voy a verte. Algunos lo llaman mariposas en el estómago, a mi me parece una cosa poco probable y por demás incómoda. Pero lo que si sé es que cuando estoy en el tren o en el bondi que me lleva hasta tu casa, siento una adrenalina difícil de describir. Y tengo ganas de llegar y verte, y acariciarte el pelo, y darte un beso, y abrazarte, y ver tu sonrisa. Especialmente eso: ver tu sonrisa, esa que no se acaba nunca, que me encanta, que me das cada vez que toco el timbre de tu puerta y me abrís, que veo cada vez que te veo. Y amo esa sonrisa tuya, así como amo tus ojos, y tu voz, y tus abrazos, y tus enojos, y todo lo que hay en vos. Y cuando me decís que esto o aquello no te gusta de vos, me quedo pensando en por qué, si todo eso que no te gusta es tan lindo.
Tu pelo no te gusta porque no sé qué, pero es precioso. Tu peso no te gusta no sé por qué, pero está perfecto. Tu piel no te gusta porque no sé qué, pero es hermosa.
Nada tuyo me parece feo. Nada. Mariposas o no mariposas en donde sea, te veo y me dan ganas de todo.
Me dan ganas de agarrarte y abrazarte, y besarte, y hacerte el amor, y verte sonreír, y ver esos dientes hermosos que tenés que los veo cuando sonreís, y ya sé que dije "sonreír" muchas veces, pero no me importa. Porque me sigue encantando y porque no me interesa si repito o no, lo único que me interesa es tu sonrisa. Y repetí "sonrisa" y sus derivados por enésima vez y, por enésima vez, no me importa.
Sos lo más lindo que conocí. De todo, de todos, de lo que quieras. Sos lo que más feliz me hace, también. Soy feliz cuando me abrazás, cuando te beso, cuando nos reímos de lo que sea, cuando hablamos en serio, cuando no te digo ni me decís nada.
Pero sobre todo, soy feliz cuando te veo sonreír. Cuando sonreís.
Porque cuando sonreís se me borra el mundo y te veo a vos, nada más. Te veo a vos y a tu sonrisa, hermosa, larga, eterna. Y eso me hace muy feliz.
Me sonreís, te miro y sonreís, y no se acaba nunca, y no quiero que se acabe.
Quiero verte sonreir para siempre.
Tu pelo no te gusta porque no sé qué, pero es precioso. Tu peso no te gusta no sé por qué, pero está perfecto. Tu piel no te gusta porque no sé qué, pero es hermosa.
Nada tuyo me parece feo. Nada. Mariposas o no mariposas en donde sea, te veo y me dan ganas de todo.
Me dan ganas de agarrarte y abrazarte, y besarte, y hacerte el amor, y verte sonreír, y ver esos dientes hermosos que tenés que los veo cuando sonreís, y ya sé que dije "sonreír" muchas veces, pero no me importa. Porque me sigue encantando y porque no me interesa si repito o no, lo único que me interesa es tu sonrisa. Y repetí "sonrisa" y sus derivados por enésima vez y, por enésima vez, no me importa.
Sos lo más lindo que conocí. De todo, de todos, de lo que quieras. Sos lo que más feliz me hace, también. Soy feliz cuando me abrazás, cuando te beso, cuando nos reímos de lo que sea, cuando hablamos en serio, cuando no te digo ni me decís nada.
Pero sobre todo, soy feliz cuando te veo sonreír. Cuando sonreís.
Porque cuando sonreís se me borra el mundo y te veo a vos, nada más. Te veo a vos y a tu sonrisa, hermosa, larga, eterna. Y eso me hace muy feliz.
Me sonreís, te miro y sonreís, y no se acaba nunca, y no quiero que se acabe.
Quiero verte sonreir para siempre.
lunes, 13 de agosto de 2012
Opiniones versus hechos
Vos podés decir lo que quieras, yo puedo decir lo que quiera, el tipo del al lado tuyo también puede decir lo que quiera, el vecino de la otra cuadra también, el verdulero, el ferretero, el tornero y quien se te antoje.
Viva la libertad de expresión, que le dicen. Todos podemos opinar lo que queramos de lo que queramos.
Pero quisiera aclarar algo:
Una cosa es una opinión y otra cosa es un hecho.
Una opinión no se le niega a nadie, es casi como un vaso de agua. Pero las opiniones parten de hechos.
Nietzsche dijo (y acuerdo): "no existen hechos morales, sólo interpretaciones morales de los hechos". Esas interpretaciones morales son o por lo menos abarcan, creo yo, las opiniones. Pero también existen los hechos. Y la cosa es que si no tenemos los hechos en claro, nos vamos al pasto y todo se vuelve un sinsentido difícil de remontar.
Te pongo un ejemplo.
Si yo te muestro esto:
Viva la libertad de expresión, que le dicen. Todos podemos opinar lo que queramos de lo que queramos.
Pero quisiera aclarar algo:
Una cosa es una opinión y otra cosa es un hecho.
Una opinión no se le niega a nadie, es casi como un vaso de agua. Pero las opiniones parten de hechos.
Nietzsche dijo (y acuerdo): "no existen hechos morales, sólo interpretaciones morales de los hechos". Esas interpretaciones morales son o por lo menos abarcan, creo yo, las opiniones. Pero también existen los hechos. Y la cosa es que si no tenemos los hechos en claro, nos vamos al pasto y todo se vuelve un sinsentido difícil de remontar.
Te pongo un ejemplo.
Si yo te muestro esto:
Y te pido una opinión, vos me podés decir decir (ponele): "Este es un cepillo desagradable, inútil, inservible, seguro te arranca todos los pelos y encima es feo". O la contraria, da igual. "Es un cepillo hermoso, seguro peina re bien, me encanta el color, las cerdas y la forma ergonómica (?)"
En cualquiera de los casos, me estás dando tu opinión respecto del cepillo. Yo puedo opinar distinto, o no, da igual. Más allá de concordancias o discordancias, eso que me dijiste es tu opinión.
Pero si yo te muestro esa misma imagen y vos me decís: "Es una cabra"
Houston, tenemos un problema.
Porque -sabelo- eso no es una cabra, es un cepillo. Cepillo del cual vos podés tener la opinión que quieras (no es que se pueda opinar mucho de eso, es más bien a modo explicativo), pero ES - UN - CEPILLO, y si no nos ponemos de acuerdo ni siquiera en eso, quiere decir que alguno de los dos no entendió el hecho, lo que la cosa es, el objeto del cual estamos opinando.
Para poner un ejemplo un poco más entendible, algo así me pasa cuando alguien arranca una frase diciendo: "porque esta dictadura K..."
Wooaaa, paremos un poquito, retrocedamos al punto cero. Vos podés opinar lo que quieras de este gobierno. Cosas malas, malísimas, si querés. Lo que digas será tu opinión. Pero no es un hecho que este gobierno sea una dictadura (WTF), por más que vos "lo creas" o "lo sientas" así. No es un hecho por la sencilla razón de que no es verdad.
Este gobierno es un gobierno democrático, elegido en elecciones libres por la mayoría del pueblo. Excelente, bueno, malo, mejor, peor, malísimo, diabólico, lo que quieras. Pero es un gobierno democrático.
Así como ese cepillo de más arriba es un cepillo, y no una cabra.
Así como Macri aceptó los Subtes. Igual, igualito.
Vos podés opinar que el Jefe de Gobierno estuvo bien en aceptarlos, que estuvo mal, que le convenía o no, lo que quieras. Lo que no me podés negar es el hecho de que los aceptó. Porque -y acá vamos de vuelta- eso no es una opinión, sino un hecho.
El acta acuerdo no deja demasiadas dudas al respecto. Ella dice textualmente lo siguiente:
La Ciudad ratifica en este acto la decisión de aceptar la transferencia de la Concesión de la Red de Subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires
Y no lo dice en un rinconcito oscuro del acuerdo y con letra chica. Es lo primero que dice, y es el punto entero, lo copié tal cual, hasta la última coma.
No es un texto complicado de entender el que firmó Macri. No tiene palabras grandilocuentes ni conceptos enredados. Es bien simple el acuerdo, y en él dice claramente que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acepta la transferencia de los Subterráneos de dicha ciudad.
No dice que acepta el inicio de la transferencia, no dice que acepta la transferencia "a condición de que", no dice que la semi acepta, no dice que acepta ciertas cosas sí y otras no.
Dice que acepta la transferencia de los Subtes. Toda, entera, de principio a fin y a partir del día 3 de Enero de 2012.
Eso es lo que dice.
Esos son los hechos.
Las opiniones serán las que sean, eso es otra cosa.
Las opiniones quedan afuera de los acuerdos legales. No son válidas a la hora de reconocer -o no, según sea el caso- los hechos. Son opiniones, nada más.
Acá hay un acuerdo que firmaron Nación y Ciudad. El acuerdo dice que Ciudad acepta la transferencia de los subtes.
No hay mucho más que discutir, creo yo.
Por si no me creen lo que les digo, les dejo el acta acuerdo para que la lean.
Las opiniones son una cosa.
Los hechos son otra.
PD importante:
Quisiera que se entienda que esta nota no habla del conflicto con los Metrodelegados, cuestión que considero muy importante, pero que no es el tema a tratar en este artículo. En todo caso, si es que alguien así me lo solicita, haré un escrito sobre eso también.
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viernes, 10 de agosto de 2012
La "música" y la música
Las radios y la mass media en general nos tiran todo el tiempo por la cabeza canciones que son pre hechas por un chango (o más) especializado en "hits". Una persona que compone a medida de lo que supone será el gusto de los histéricos jóvenes que comprarán en masa el disco de la multinacional para la cual compuso esas canciones y por lo cual le darán unos buenos morlacos, que no se comparan con los que recibirán los integrantes de la discográfica por el arduo trabajo de haber encontrado otro ídolo del cual exprimir millones de dólares.
A su vez, esas canciones de laboratorio son perpetradas en su mayoría por uno o más adolescentes o jóvenes adultos descerebrados con aspiraciones a ídolo pop, los cuales por un momento que puede durar más o menos tiempo, depende del producto y de la repercusión, llegan a creerse de verdad que son la reencarnación de Freddie Mercury si es que se paran adelante de un micrófono y berrean, de Jimmy Hendrix si es que se cuelgan una guitarra al hombro o de Jaco Pastorius si es que se hacen llamar bajistas. Pobres pendejos idiotas que ven en Disney o en Warner una mano amiga que los va a ayudar a triunfar por y a pesar de.
Piensan que el ratón orejudo o la gran W les va a dar una mano por su alto carisma y a pesar de su bajo talento. Y así, aceptan la mano que supuestamente los alimenta. No saben que al año (o dos, ponele), los mismos que los inventaron y les hicieron creer que les lamían las bolas todos los días les van a pegar una senda patada en el orto.
En el momento indicado.
Justo ahí cuando vean que los números no les dan, y se den cuenta que esa moda pasó de moda.
La industria es así
La industria es así, dicen. Y así es que gran parte de los pibitos se fuman a otros pibitos como Selena Gomez, Justin Bieber y Miley Cyrus.
Así como un tiempo antes de esos ídolos pop me tuve que fumar a los Jonas Brothers, porque mi hermana los escuchaba. Ahora, creo que si le pregunto, ya ni sabe quiénes son.
Pero ojo!!! Que no sólo los "referentes" adolescentes caen en la volteada. No, pebete. Hay de todo y para todos, y para todas las edades. Si de crear ídolos pedorros para vender se trata, los capanga de las discográficas y los medios la tienen clara.
No me voy a poner a nombrar bandas y/o solistas "mayores" porque no me interesa ni quisiera ganarme la antipatía de ningún grupo en particular, pero ustedes pueden adivinar los nombres... y hasta decírmelos, si quieren.
La cosa es que lo saben. Y lo saben tan bien que nos los venden. Y nosotros los compramos.
Idolos de barro.
Música de cartón.
Música de mierda, en realidad. O sea, hablemos claro, no jodamos. La industria será como será pero la música de mierda sigue siendo música de mierda, y la buena música sigue siendo buena música. Que nos vendan mierda todo el tiempo no quiere decir que no reconozcamos lo bueno, y tampoco quiere decir que no haya NADA bueno.
Lo hay, si es que uno quiere buscar.
Como siempre, supongo. Como en todo... supongo también.
Creo que a la hora de dividir aguas, hay "música" y música.
Ustedes sabrán cuál es la que les gusta, y sabrán también en que categoría ubicar cada cosa que escuchan.
Yo, por lo pronto, me quedo con los clásicos como Pink Floyd, King Crimson, The Police. Y con los un poco más actuales, cómo no, Radiohead, Coldplay. O con los de los 90', como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden. O con los que nunca pasan de moda, Red Hot Chili Peppers. O con los locos de Vampire Weekend, esos son de ahora, y son una masa.
Me quedo con todos esos. Esos (y tantos más) para mí no son "música". Son música, con todas las letras.
A su vez, esas canciones de laboratorio son perpetradas en su mayoría por uno o más adolescentes o jóvenes adultos descerebrados con aspiraciones a ídolo pop, los cuales por un momento que puede durar más o menos tiempo, depende del producto y de la repercusión, llegan a creerse de verdad que son la reencarnación de Freddie Mercury si es que se paran adelante de un micrófono y berrean, de Jimmy Hendrix si es que se cuelgan una guitarra al hombro o de Jaco Pastorius si es que se hacen llamar bajistas. Pobres pendejos idiotas que ven en Disney o en Warner una mano amiga que los va a ayudar a triunfar por y a pesar de.
Piensan que el ratón orejudo o la gran W les va a dar una mano por su alto carisma y a pesar de su bajo talento. Y así, aceptan la mano que supuestamente los alimenta. No saben que al año (o dos, ponele), los mismos que los inventaron y les hicieron creer que les lamían las bolas todos los días les van a pegar una senda patada en el orto.
En el momento indicado.
Justo ahí cuando vean que los números no les dan, y se den cuenta que esa moda pasó de moda.
La industria es así
La industria es así, dicen. Y así es que gran parte de los pibitos se fuman a otros pibitos como Selena Gomez, Justin Bieber y Miley Cyrus.
Así como un tiempo antes de esos ídolos pop me tuve que fumar a los Jonas Brothers, porque mi hermana los escuchaba. Ahora, creo que si le pregunto, ya ni sabe quiénes son.
Pero ojo!!! Que no sólo los "referentes" adolescentes caen en la volteada. No, pebete. Hay de todo y para todos, y para todas las edades. Si de crear ídolos pedorros para vender se trata, los capanga de las discográficas y los medios la tienen clara.
No me voy a poner a nombrar bandas y/o solistas "mayores" porque no me interesa ni quisiera ganarme la antipatía de ningún grupo en particular, pero ustedes pueden adivinar los nombres... y hasta decírmelos, si quieren.
La cosa es que lo saben. Y lo saben tan bien que nos los venden. Y nosotros los compramos.
Idolos de barro.
Música de cartón.
Música de mierda, en realidad. O sea, hablemos claro, no jodamos. La industria será como será pero la música de mierda sigue siendo música de mierda, y la buena música sigue siendo buena música. Que nos vendan mierda todo el tiempo no quiere decir que no reconozcamos lo bueno, y tampoco quiere decir que no haya NADA bueno.
Lo hay, si es que uno quiere buscar.
Como siempre, supongo. Como en todo... supongo también.
Creo que a la hora de dividir aguas, hay "música" y música.
Ustedes sabrán cuál es la que les gusta, y sabrán también en que categoría ubicar cada cosa que escuchan.
Yo, por lo pronto, me quedo con los clásicos como Pink Floyd, King Crimson, The Police. Y con los un poco más actuales, cómo no, Radiohead, Coldplay. O con los de los 90', como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden. O con los que nunca pasan de moda, Red Hot Chili Peppers. O con los locos de Vampire Weekend, esos son de ahora, y son una masa.
Me quedo con todos esos. Esos (y tantos más) para mí no son "música". Son música, con todas las letras.
sábado, 21 de julio de 2012
Si tenés enemigos... ¿estás haciendo las cosas bien?
Dichos, frases, conceptos... tenemos miles. Desde "una golondrina no hace verano" hasta "todos los negros juegan bien al basket". Palabras y generalizaciones de la sabiduría popular que repetimos a veces hasta el cansancio.
Si no tienes enemigos ni detractores, es que algo estás haciendo mal.
Y viste cómo es esto, el lenguaje -parte de la cultura- está en movimiento constante. Siempre se están armando nuevas frases, dichos, máximas, como las quieran llamar.
Y si bien les digo que algunas me parecen buenas para ilustrar determinados conceptos, también les comento que con otras no estoy de acuerdo. Algunas veces, porque no expresan la universalidad que querrían. Y otras, porque son un cuento más grande que la Biblia.
Pero hay una en particular que considero una de las más falaces de todas, en especial por la banalidad con que se la usa. Una frase que -no sé bien por qué- estoy leyendo bastante este último tiempo.
La frasecita en cuestión es esta:
Si no tienes enemigos ni detractores, es que algo estás haciendo mal.
O su otra versión, que en realidad dice lo mismo pero con el opuesto: si tienes enemigos, quiere decir que estás haciendo las cosas bien.
Qué idiotez mayúscula, déjenme que les diga. ¿O sea que, para medir cuán bien alguien hace las cosas, nos tenemos que fijar en si hay gente que odia a ese alguien?
Bueno, para empezar, yo tengo un par de ejemplos que contradicen flagrantemente esa teoría.
El Negro Olmedo. No conozco persona en el mundo que haya hablado o hable mal de Olmedo. Al contrario, todo lo que se dice de él, lo pinta como un tipazo. Y no me van a decir que el Negro hacía las cosas mal...
Juan Alberto Badía. Otro adorado por todos. No vas a encontrar una sola persona que le tire barro, y sin embargo, el tipo fue un grande en lo suyo.
Roberto Fontanarrosa. Otro genio, que hizo las cosas más que bien. Y otra persona de la que nadie habla mal.
Vale aclarar que de estas tres personas se hablaba bien cuando estaban vivos. Vieron que está eso de que un chango se muere e instantáneamente pasa a ser un tipazo, así por obra y gracia de la muerte que a todos abuena (?). Pero en estos casos, las palabras hacia ellos fueron buenas genuinamente desde siempre.
Pero saquemos a un lado los ejemplos y centrémonos en la idea en sí.
Estoy de acuerdo en que hay ocupaciones/profesiones/trabajos, acciones, hechos, opiniones que son propensos a generar discordia. Es cierto que -ponele- un político gobernante va a tomar ciertas medidas de acuerdo a su ideología, y es altamente improbable que esas medidas le caigan bien a todos, por una cuestión lógica de intereses de ciertas partes que entran en conflicto.
Si cuando hay un gobierno o un gobernante que hace bien las cosas, en beneficio de su pueblo, para bien de las mayorías, si cuando pasa eso alguien se convierte en su "enemigo", ese alguien es un HDP. Y si un HDP es tu enemigo, pues genial, porque ahí sí quiere decir que estás haciendo bien las cosas.
¿Pero trasladar eso a todos los órdenes de la vida? No lo creo.
Si sos un racista de mierda, y te ganás enemigos por eso, no vas a ser un buen tipo sólo porque "tenés detractores". Seguís siendo un racista y, por ende, una porquería de persona.
Si sos un defensor de genocidas (cualquiera sea) y encontrás que hay gente que no te quiere, no vas a ser un ciudadano modelo por el simple hecho de que alguien te dijo "mala gente", vas a seguir siendo una basura.
Si sos un gil que, porque te tragaste la frase entera y sin anestesia, te la pasás queriendo "generar controversia", por más enemigos que tengas vas a seguir siendo un gil. No vas a ser un iluminado.
El tener "enemigos" o "detractores" no quiere necesariamente decir algo bueno. Así como generalidad, digo. Hay veces que cierta gente tiene enemigos por los cuatro costados, y eso no significa que esa gente esté haciendo las cosas de manera correcta. Si así fuera, videla, Hitler, Charles Manson y no sé cuántos más habrían hecho las cosas excelentemente bien. Y, convengamos, ninguno de esos ejemplos es el caso.
Tener "enemigos" sólo indica que lo que hacés o decís le jode a alguien, a una o más personas.
De ahí a que ese alguien -y no vos- sea el equivocado, hay un largo trecho.
De ahí a que ese alguien -y no vos- sea el equivocado, hay un largo trecho.
viernes, 20 de julio de 2012
Tuqui, el bonapartista ateniense burócrata aventurerista... (?)
Aventurerismo
Ateniense
Burócrata
Bonapartista
Palabras que te dicen los troskos. Siempre que encuentres una palabra que te suene torcida, rara, al pedo, esa te la dijo un trosko, no lo dudes.
"Ateniense" (ponele) te dice un buen trosko, así de la nada. Y esa cosa que te acaba de decir resulta que para él es una palabra re común, viste.
Resulta que todos esos (y más) son términos muy usados entre los amigos troskos de Argentina. Gente rara si las hay, che.
Te lanzan un "eh vos, bonapartista", por ejemplo. Como si te dijeran "eh vos, rockero".
No sé bien qué onda. Y en cierta medida está bien que así sea. Digo, quién quiere realmente saber palabras que no sirven para nada. Después de todo, son cosas que usan sólo ellos, los cuatro pelotudos que conforman el troskismo (lo de cuatro es descriptivo, lo de pelotudos...).
Entre troskos no hay cornadas, para un dicho trosko no hay nada mejor que otro dicho trosko... esto es: ente ellos se entienden.
El tema es que, por alguna extraña razón que escapa a cualquier lógica, creen que el mundo todo los entiende... pero no, no es así. Aunque ellos crean tener la verdad revelada de la vida, lo cierto es que el mundo los mira casi con cara de asombro.
Encima, los 4 partidos que siempre se dividen en 5, dicen vocablos similares, y sueñan con que alguien -ALGUIEN, aunque sea- afuera de su círculo-secta entienda de qué putas están hablando.
Pero no. Nadie entiende y todos los miran con cara de WTF.
Quizás sea por eso que sacan el 2% en cada elección en la que se presentan. Porque no los entienden. A pesar que ellos son y traen la verdad para el movimiento obrero, para la clase trabajadora. Estaría bueno preguntarse por qué la clase trabajadora no les da ni cinco de pelotas, no?
Será que nadie los entiende porque, en realidad, no representan a nadie.
Pero bueno, no nos desviemos del tema en sí.
El tema en sí es que hay personas y personajes que parecieran hablar en clave.
Hablen normal, NOR-MAL, y van a ver como el mundo les responde.
Ojo, les puede responder un "andá a cagar" grande como una casa.
Pero por lo menos, van a saber que es una respuesta lógica a un planteo lógico.
Hablen en castellano, salames, esto es.
miércoles, 11 de julio de 2012
Lo que no gusta, se abandona
Qué pensamiento feo tiene alguna gente con respecto a algunas cosas.
Estaba leyendo hace un rato una noticia: la misma hablaba sobre un conflicto que está ocurriendo en el Colegio Carlos Pellegrini y en el Nacional Buenos Aires, en los cuales, un grupo de alumnos decidió tomar dichos establecimientos. Lo que piden los chicos es un buffet y una fotocopiadora, y reclaman que el bar sea financiado enteramente con presupuesto de la UBA.
Acá pueden leer la noticia con más detenimiento:
Toma del Pellegrini
El reclamo les puede parecer justo o no, pueden pensar que la medida está bien o es exagerada, lo que sea. Ese es otro tema que no es el que quiero abordar en esta publicación.
Lo que me llamó la atención fueron un par de comentarios referidos a la nota.
Los comentarios son los siguientes:
Si no te gusta como se administra el colegio, tenes la puerta de salida habilitada.
Aprendiendo desde chicos a paralizar las instituciones.
Había más comentarios de ese tipo, no los voy a poner a todos porque -lamentablemente- me queda un artículo de 2 Km de largo... mínimo.
Pero eso fue lo que me llevó a pensar la frase que inaugura este escrito, aunque en honor a la verdad, lo primero que pensé fue más bien "qué pensamiento choto que tienen estos tipos de la vida".
O sea que -para empezar- un reclamo en una institución no es más que una mera ley de oferta-demanda: si no te gusta lo que te ofrecen, andate. Buscá una oferta que te guste más. Como si una lucha (por pequeña que te parezca, por injusta que te suene) se redujera a un mero "elegir entre productos".
¿Qué es esto de "si no estás conforme con algo, tomátelas"? Ese pensamiento de "si algo se te hace injusto, abandonalo y buscá otro hueco en donde te sientas mejor".
Una lucha, un reclamo, no es equiparable a irte al kiosco de la otra cuadra porque en este te cobran más caro el alfajor. Qué pensamiento mercantilista, qué idea chata y atroz de creer que los reclamos son innecesarios porque "el mercado se regula solo". La educación -y todo lo que entre en ella- no es ni debe ser jamás "un mercado", no estamos hablando de un alfajor.
Qué decir de otra arista que tiene ese concepto. "Si no te gusta, andate" me suena tan parecido a "si sos un sucio comunista, andate a Cuba" que me da cosa.
(Así como al pasar... a todos aquellos que rajan tan fácilmente del país a la gente, les cabría un sendo "si sos un sorete conserva, andate a EEUU". Digo, por qué no).
Pero volvamos a la idea. El decir "si no te cabe la que hay, andate" es más o menos como decir lo que comenté más arriba.
Cuando uno pelea conquistas no se va. A ningún lado se va. Porque lo que uno quiere es cambiar lo injusto por lo justo. Esa es la idea de cualquier protesta. Ya sea cortar una calle, realizar una manifestación, hacer un paro... o tomar un colegio. El fin es cambiar lo injusto por lo justo. Y cuando se trata de eso, lo que menos hay que hacer es abandonar e irse.
¿Qué habría hecho gente como Belgrano, por ejemplo, si hubiera reducido su vida a la "ley de oferta y demanda"? ¿O si hubiera pensado que las cosas no se pueden cambiar, que los destinos no se pueden torcer? El país estaba en manos de los españoles. "Si no te gusta que haya un Virrey, andate a otro país, cabeza".
Qué distinto habría sido todo, ¿no?
Está bien, quizás la comparación sea por demás exagerada. Pero la semilla es la misma.
Ninguna lucha es pequeña, en tanto el luchador esté a la altura de las circunstancias.
¿Qué ámbito de lucha le vas a pedir a un pibe de 14, 15, 16 años? La escuela es su lugar, el pedazo de mundo en el que pelea por lo que le parece justo. Es sólo lógico que sus protestas se centren en su escuela.
Lo cual me lleva directamente a la naturaleza del segundo comentario:
"Aprendiendo desde chicos a paralizar las instituciones". Otro pensamiento choto.
Esta gente que comenta este tipo de cosas, tipo Feinman el malo... ¿piensan acaso que uno no es una persona antes de salir del colegio secundario? ¿Que uno no piensa, siente, acciona y pelea por lo que cree justo si es menor de edad?
La verdad creo que este tipo de gente piensa que los pibes tienen derechos, pero sólo los que los adultos les conceden. Y guay de reclamar un poco más, pendejo de mierda, eh?? Esperá a cumplir los 18, antes de eso callate la boca y obedecé.
La actividad ciudadana, la conciencia, el decir no a lo injusto, comienza mucho antes de la edad legal.
De hecho, si no tenemos ese pensamiento en la edad en que vamos a la escuela, probablemente no lo tengamos durante el resto de nuestra vida adulta.
Por todo eso y más, es que yo celebro la actitud de esos pibes. Más allá de si estoy de acuerdo o no con el reclamo puntual. Lo que me alegra no es si hay o no una fotocopiadora en el Pellegrini, lo que me alegra es saber que esos pendejos están luchando por torcer el destino, por transformar lo que a ellos les parece injusto en justo.
Y sepan que eso que están haciendo es ni más ni menos que militancia.
Sí, militancia.
No hace falta estar en un partido político o una orga para militar.
Y no hay nada de malo en esa palabra, aunque los dueños de la moral y las buenas costumbres (que frecuentemente son también los dueños de grandes empresas que detentan el poder) nos lo quieran hacer creer, para que no "hagamos quilombo" por nada.
Y entonces ellos hagan lo que quieran.
Como siempre lo han hecho.
Siempre, por supuesto, que todos nosotros se lo hemos permitido.
Estaba leyendo hace un rato una noticia: la misma hablaba sobre un conflicto que está ocurriendo en el Colegio Carlos Pellegrini y en el Nacional Buenos Aires, en los cuales, un grupo de alumnos decidió tomar dichos establecimientos. Lo que piden los chicos es un buffet y una fotocopiadora, y reclaman que el bar sea financiado enteramente con presupuesto de la UBA.
Acá pueden leer la noticia con más detenimiento:
Toma del Pellegrini
El reclamo les puede parecer justo o no, pueden pensar que la medida está bien o es exagerada, lo que sea. Ese es otro tema que no es el que quiero abordar en esta publicación.
Lo que me llamó la atención fueron un par de comentarios referidos a la nota.
Los comentarios son los siguientes:
Si no te gusta como se administra el colegio, tenes la puerta de salida habilitada.
Aprendiendo desde chicos a paralizar las instituciones.
Había más comentarios de ese tipo, no los voy a poner a todos porque -lamentablemente- me queda un artículo de 2 Km de largo... mínimo.
Pero eso fue lo que me llevó a pensar la frase que inaugura este escrito, aunque en honor a la verdad, lo primero que pensé fue más bien "qué pensamiento choto que tienen estos tipos de la vida".
O sea que -para empezar- un reclamo en una institución no es más que una mera ley de oferta-demanda: si no te gusta lo que te ofrecen, andate. Buscá una oferta que te guste más. Como si una lucha (por pequeña que te parezca, por injusta que te suene) se redujera a un mero "elegir entre productos".
¿Qué es esto de "si no estás conforme con algo, tomátelas"? Ese pensamiento de "si algo se te hace injusto, abandonalo y buscá otro hueco en donde te sientas mejor".
Una lucha, un reclamo, no es equiparable a irte al kiosco de la otra cuadra porque en este te cobran más caro el alfajor. Qué pensamiento mercantilista, qué idea chata y atroz de creer que los reclamos son innecesarios porque "el mercado se regula solo". La educación -y todo lo que entre en ella- no es ni debe ser jamás "un mercado", no estamos hablando de un alfajor.
Qué decir de otra arista que tiene ese concepto. "Si no te gusta, andate" me suena tan parecido a "si sos un sucio comunista, andate a Cuba" que me da cosa.
(Así como al pasar... a todos aquellos que rajan tan fácilmente del país a la gente, les cabría un sendo "si sos un sorete conserva, andate a EEUU". Digo, por qué no).
Pero volvamos a la idea. El decir "si no te cabe la que hay, andate" es más o menos como decir lo que comenté más arriba.
Cuando uno pelea conquistas no se va. A ningún lado se va. Porque lo que uno quiere es cambiar lo injusto por lo justo. Esa es la idea de cualquier protesta. Ya sea cortar una calle, realizar una manifestación, hacer un paro... o tomar un colegio. El fin es cambiar lo injusto por lo justo. Y cuando se trata de eso, lo que menos hay que hacer es abandonar e irse.
¿Qué habría hecho gente como Belgrano, por ejemplo, si hubiera reducido su vida a la "ley de oferta y demanda"? ¿O si hubiera pensado que las cosas no se pueden cambiar, que los destinos no se pueden torcer? El país estaba en manos de los españoles. "Si no te gusta que haya un Virrey, andate a otro país, cabeza".
Qué distinto habría sido todo, ¿no?
Está bien, quizás la comparación sea por demás exagerada. Pero la semilla es la misma.
Ninguna lucha es pequeña, en tanto el luchador esté a la altura de las circunstancias.
¿Qué ámbito de lucha le vas a pedir a un pibe de 14, 15, 16 años? La escuela es su lugar, el pedazo de mundo en el que pelea por lo que le parece justo. Es sólo lógico que sus protestas se centren en su escuela.
Lo cual me lleva directamente a la naturaleza del segundo comentario:
"Aprendiendo desde chicos a paralizar las instituciones". Otro pensamiento choto.
Esta gente que comenta este tipo de cosas, tipo Feinman el malo... ¿piensan acaso que uno no es una persona antes de salir del colegio secundario? ¿Que uno no piensa, siente, acciona y pelea por lo que cree justo si es menor de edad?
La verdad creo que este tipo de gente piensa que los pibes tienen derechos, pero sólo los que los adultos les conceden. Y guay de reclamar un poco más, pendejo de mierda, eh?? Esperá a cumplir los 18, antes de eso callate la boca y obedecé.
La actividad ciudadana, la conciencia, el decir no a lo injusto, comienza mucho antes de la edad legal.
De hecho, si no tenemos ese pensamiento en la edad en que vamos a la escuela, probablemente no lo tengamos durante el resto de nuestra vida adulta.
Por todo eso y más, es que yo celebro la actitud de esos pibes. Más allá de si estoy de acuerdo o no con el reclamo puntual. Lo que me alegra no es si hay o no una fotocopiadora en el Pellegrini, lo que me alegra es saber que esos pendejos están luchando por torcer el destino, por transformar lo que a ellos les parece injusto en justo.
Y sepan que eso que están haciendo es ni más ni menos que militancia.
Sí, militancia.
No hace falta estar en un partido político o una orga para militar.
Y no hay nada de malo en esa palabra, aunque los dueños de la moral y las buenas costumbres (que frecuentemente son también los dueños de grandes empresas que detentan el poder) nos lo quieran hacer creer, para que no "hagamos quilombo" por nada.
Y entonces ellos hagan lo que quieran.
Como siempre lo han hecho.
Siempre, por supuesto, que todos nosotros se lo hemos permitido.
domingo, 8 de julio de 2012
ESTO es a lo que yo llamo "izquierda"
Yo siempre creí que simpatizaba con la izquierda. Y que, más allá de algunas diferencias, estaba bastante de acuerdo con ella y el ideario que sostiene.
Esto es: creía que estaba de acuerdo aunque no del todo. Si así fuera, integraría alguna de esas fracciones, que se dividen en innumerables partidos acá en Argentina.
Pero no, no integro nada de eso. No soy de izquierda per se, y en honor a la verdad nunca me consideré como tal.
Yo soy Peronista.
Pero lo que sí, es que siempre fui bastante afecto a pensamientos de izquierda, ese bastante que te hace sonreír cuando alguien te habla de "los zurdos".
Siempre los consideré "amigos", por decirlo de algún modo.
Boé... "siempre". La verdad es que ese "siempre" se vio truncado al conocer las ideas, pensamientos y acciones de algunos partidos autodenominados "de izquierda".
Y así pasé de mirar a "la izquierda" con simpatía, agrado, y hasta con una gran cuota de acuerdo, a mirarla de reojo. Y más que de reojo, a mirarla con desconfianza (mucha).
Y así transcurrió el tiempo, cada vez más desencantado, cada vez más desconfiado de esa izquierda que siempre me había parecido copada y ahora me resultaba incomprensible y al mismo tiempo inadmisible.
Pero hoy, un amigo comunista me hizo recuperar la fe en ella.
¿Y cómo fue que pasó esto?
Exactamente de esta manera
(Censuro... sí, "censuro" :P algunas referencias que no hacen al tema)
Seguimos hablando y y la verdad no tenía idea que era Comunista el amigo. Sabía que era de izquierda, pero no sabía que pertenecía a ese partido
Realmante muy buena la conversación con el amigo. Posta que me hizo volver a creer en que no toda la izquierda está tan desorientada, tan perdida como lo que estuve percibiendo desde hace un tiempo.
Relatos de un amigo comunista (si eso no izquierda, la izquiera dónde está. ¿no?).
Ah!!! Y la secuencia que acaban de leer no es "robada" ni publicada sin consentimiento. Anted de hacerlo, le pregunté si me lo permitía.
;)
Abrazos!!!
domingo, 1 de julio de 2012
Inflación: ese cuco tan temido
El otro día, leí por ahí esta pregunta:
¿Qué me dicen de nuestra inflación? ¿Por qué es buena? ¿Por qué es mala?
Creo que no se puede responder a la pregunta puntual de por qué la inflación es buena o mala.
No sin antes antes preguntarse otra cosa: ¿la inflación es buena o mala?
Después saldrá el por qué, que es una explicación a la primera pregunta.
Aviso de antemano que no soy economista, así que mi opinión es la de un completo amateur. Pero bueno, la digo igual.
En Argentina, cada vez que escuchamos la palabra "inflación" se nos paran hasta los pelos del culo.
¿Por qué es eso?
Yo creo que es por la experiencia que tuvimos a lo largo de las últimas décadas.
Sólo basta remontarse a mediados de los '80 y recordar los años de Alfonsín, en los que el índice inflacionario llegaba al 1500% anual.
Si, amigos, no estoy jodiendo. Mil quinientos, la cifra es correcta. Cualquiera que tenga más de 30-40 años, recordará lo que era ir al supermercado a la mañana y encontrar el azúcar a $1 (ponele), y volver a la tarde del mismo día y verla a $1,50.
Hiperinflación al palo. Esa fue una de las cosas que caracterizó al gobierno de don Raúl Alfonsín.
Después vino Menem (todos los huevos todos, todas las gomas todas), que fue el que "dolarizó" la economía, y pongo esa palabra entre comillas sólo porque no pasamos a tener el dólar como moneda oficial, nada más. Y bueno, pasó lo que todos sabemos, que tuvo como corolario la crisis de De La Rúa, quien no hizo más que seguir con las políticas menemistas de los '90 y así nos terminó de hundir. Fue sólo una cuestión de suerte y tiempo que el quilombo no le haya explotado al Turco.
Pero la cosa es que por haber vivido una hiperinflación feroz durante años, nos quedó lo que yo le llamo el reflejo de la vaca. La misma memoria emotiva, esa que hace que si te pateó una vaca, a partir de ese momento le tengas terror a todas las vacas que se te crucen en el camino.
Lo mismo nos pasó con la inflación.
Hoy vemos que algo -lo que sea- sube de precio y ya entramos en un espiral histérico de proporciones épicas.
Memoria emotiva, ya les digo.
Y en medio de esa memoria emotiva, vemos a algunos ciudadanos diciendo cosas como:
En el 2005 la leche estaba $2. Hoy, esa misma leche está $6.
Indignados, espantados, remontándose a las épocas de 1500% de inflación, para corrernos (o estando convencidos de eso) con el cuco inflacionario.
No tienen en cuenta, por supuesto, que los sueldos pasaron de $350 a $2.000 en este lapso de tiempo. Esa variable no la incluyen. Sólo contemplan la inflación de los precios, nunca la de los sueldos.
Pero volvamos al tema central.
¿Es la inflación buena o mala para un país?
Y la respuesta es:
Depende.
Si, mis queridos y queridas. Como casi todo en la vida, depende.
¿Y de qué depende? Bueno, de un par de cosas, las causas y consecuencias son múltiples.
Lo que les puedo decir al respecto (y siempre recordando que no soy economista) es:
1. Un país con 0% de inflación, es un país estancado, que no crece. Un país que está en cero en cuanto a su crecimiento y desarrollo.
2. Un país con hiper inflación, significa que los ingresos de los trabajadores tienen cada vez menor valor con respecto al poder de consumo en un plazo extremadamente corto. Lo cual genera una disminución del mercado interno, ya que la gente deja de comprar cosas y por ende deja de invertir en el país, ya sea con sus compras diarias como con sus apuestas a futuro (créditos e inversiones).
3. Un país con deflación (inflación negativa), es un país que entró en recesión. Y ya sabemos lo que recesión quiere decir y a lo que nos conduce: disminución del consumo, ajuste, despidos (masivos en casi todos los casos), baja de sueldos. "Enfriamiento de la economía", que le dicen.
Entoces:
Si no tenemos inflación, eso quiere decir que el país está estancado. Perjudicial para todos.
Si tenemos deflación, entramos en recesión. También perjudicial para todos
Si tenemos hiperinflación, el poder adquisitivo cae abruptamente. Una vez más, perjudicial para todos y todas.
La pregunta inicial -creo- comienza a responderse.
Tal pareciera que, si tanto la deflación como la hiperinflación son malas, lo mejor es un término medio: inflación, pero moderada. Eso significaría que el país crece, a la vez que sus habitantes no pierden poder adquisitivo. Como consecuencia, no cae el mercado interno y por lo tanto, el país crece. Y por ende, sus habitantes y su nivel de vida.
Respondiendo a la pregunta inicial
¿Qué me dicen de nuestra inflación? ¿Por qué es buena? ¿Por qué es mala?
Nuestra inflación, para empezar, no es excesiva. Por más que varios se indignen con lo que digo.
No es una animalada que la inflación de Argentina sea de aproximadamente un 20% anual*. No es hiperinflación, ni se le acerca, seamos serios.
La inflación no es algo malo, no es un cuco, no es la perdición de un país cuando se da en porcentajes normales.
Al contrario, decir que hay deflación es algo perjudicial, porque eso significa que hay recesión. Tener inflación significa que se está creciendo, mientras que tener deflación significa que se está ajustando.
Nuevamente repito que no soy economista.
Pero hay ciertas cosas que son cuestión de pura lógica, y por eso es que las expreso.
Como esto que les acabo de comentar.
*Varios índices privados indican que la inflación se ubica entre el 25 y 30%. Ustedes disculpen que no les crea demasiado, pero yo me guío por los bancos. Los bancos privados ofrecen créditos con tasas de entre 14% y 18%. Sería muy tonto de parte de ellos prestar dinero a ese porcentaje sabiendo que la "inflación" es el doble.
¿No creen?
¿Qué me dicen de nuestra inflación? ¿Por qué es buena? ¿Por qué es mala?
Creo que no se puede responder a la pregunta puntual de por qué la inflación es buena o mala.
No sin antes antes preguntarse otra cosa: ¿la inflación es buena o mala?
Después saldrá el por qué, que es una explicación a la primera pregunta.
Aviso de antemano que no soy economista, así que mi opinión es la de un completo amateur. Pero bueno, la digo igual.
En Argentina, cada vez que escuchamos la palabra "inflación" se nos paran hasta los pelos del culo.
¿Por qué es eso?
Yo creo que es por la experiencia que tuvimos a lo largo de las últimas décadas.
Sólo basta remontarse a mediados de los '80 y recordar los años de Alfonsín, en los que el índice inflacionario llegaba al 1500% anual.
Si, amigos, no estoy jodiendo. Mil quinientos, la cifra es correcta. Cualquiera que tenga más de 30-40 años, recordará lo que era ir al supermercado a la mañana y encontrar el azúcar a $1 (ponele), y volver a la tarde del mismo día y verla a $1,50.
Hiperinflación al palo. Esa fue una de las cosas que caracterizó al gobierno de don Raúl Alfonsín.
Después vino Menem (todos los huevos todos, todas las gomas todas), que fue el que "dolarizó" la economía, y pongo esa palabra entre comillas sólo porque no pasamos a tener el dólar como moneda oficial, nada más. Y bueno, pasó lo que todos sabemos, que tuvo como corolario la crisis de De La Rúa, quien no hizo más que seguir con las políticas menemistas de los '90 y así nos terminó de hundir. Fue sólo una cuestión de suerte y tiempo que el quilombo no le haya explotado al Turco.
Pero la cosa es que por haber vivido una hiperinflación feroz durante años, nos quedó lo que yo le llamo el reflejo de la vaca. La misma memoria emotiva, esa que hace que si te pateó una vaca, a partir de ese momento le tengas terror a todas las vacas que se te crucen en el camino.
Lo mismo nos pasó con la inflación.
Hoy vemos que algo -lo que sea- sube de precio y ya entramos en un espiral histérico de proporciones épicas.
Memoria emotiva, ya les digo.
Y en medio de esa memoria emotiva, vemos a algunos ciudadanos diciendo cosas como:
En el 2005 la leche estaba $2. Hoy, esa misma leche está $6.
Indignados, espantados, remontándose a las épocas de 1500% de inflación, para corrernos (o estando convencidos de eso) con el cuco inflacionario.
No tienen en cuenta, por supuesto, que los sueldos pasaron de $350 a $2.000 en este lapso de tiempo. Esa variable no la incluyen. Sólo contemplan la inflación de los precios, nunca la de los sueldos.
Pero volvamos al tema central.
¿Es la inflación buena o mala para un país?
Y la respuesta es:
Depende.
Si, mis queridos y queridas. Como casi todo en la vida, depende.
¿Y de qué depende? Bueno, de un par de cosas, las causas y consecuencias son múltiples.
Lo que les puedo decir al respecto (y siempre recordando que no soy economista) es:
1. Un país con 0% de inflación, es un país estancado, que no crece. Un país que está en cero en cuanto a su crecimiento y desarrollo.
2. Un país con hiper inflación, significa que los ingresos de los trabajadores tienen cada vez menor valor con respecto al poder de consumo en un plazo extremadamente corto. Lo cual genera una disminución del mercado interno, ya que la gente deja de comprar cosas y por ende deja de invertir en el país, ya sea con sus compras diarias como con sus apuestas a futuro (créditos e inversiones).
3. Un país con deflación (inflación negativa), es un país que entró en recesión. Y ya sabemos lo que recesión quiere decir y a lo que nos conduce: disminución del consumo, ajuste, despidos (masivos en casi todos los casos), baja de sueldos. "Enfriamiento de la economía", que le dicen.
Entoces:
Si no tenemos inflación, eso quiere decir que el país está estancado. Perjudicial para todos.
Si tenemos deflación, entramos en recesión. También perjudicial para todos
Si tenemos hiperinflación, el poder adquisitivo cae abruptamente. Una vez más, perjudicial para todos y todas.
La pregunta inicial -creo- comienza a responderse.
Tal pareciera que, si tanto la deflación como la hiperinflación son malas, lo mejor es un término medio: inflación, pero moderada. Eso significaría que el país crece, a la vez que sus habitantes no pierden poder adquisitivo. Como consecuencia, no cae el mercado interno y por lo tanto, el país crece. Y por ende, sus habitantes y su nivel de vida.
Respondiendo a la pregunta inicial
¿Qué me dicen de nuestra inflación? ¿Por qué es buena? ¿Por qué es mala?
Nuestra inflación, para empezar, no es excesiva. Por más que varios se indignen con lo que digo.
No es una animalada que la inflación de Argentina sea de aproximadamente un 20% anual*. No es hiperinflación, ni se le acerca, seamos serios.
La inflación no es algo malo, no es un cuco, no es la perdición de un país cuando se da en porcentajes normales.
Al contrario, decir que hay deflación es algo perjudicial, porque eso significa que hay recesión. Tener inflación significa que se está creciendo, mientras que tener deflación significa que se está ajustando.
Nuevamente repito que no soy economista.
Pero hay ciertas cosas que son cuestión de pura lógica, y por eso es que las expreso.
Como esto que les acabo de comentar.
*Varios índices privados indican que la inflación se ubica entre el 25 y 30%. Ustedes disculpen que no les crea demasiado, pero yo me guío por los bancos. Los bancos privados ofrecen créditos con tasas de entre 14% y 18%. Sería muy tonto de parte de ellos prestar dinero a ese porcentaje sabiendo que la "inflación" es el doble.
¿No creen?
jueves, 28 de junio de 2012
La parábola del anti azul
Hay gente que es, bueno, así como muy férrea en sus cuestiones. No se necesita siquiera que tal cuestión sea de gran importancia, sólo se necesita que esa persona considere que así lo sea
Yo tenía un amigo así, Roberto, muy férreo en contra de algo, pero de algo muy trivial:
El color azul.
Vaya uno a saber por qué, pero odiaba ese color y a todo el que lo usara.
Como se imaginarán, odiaba aproximadamente al 99% de la población. Qué se yo, tenía ese pire el tipo. La cosa es que cada vez que alguien aparecía vistiendo algo de ese color, el flaco se sacaba.
“Vos sos un hijo de puta!!! Estás usando azul, sos un hijo de puta!!!”
Poco importaba que uno le dijera que trabajaba de colectivero y que el uniforme consistía en una camisa ni siquiera azul, sino celeste. No había caso. Para él, era un “azul lavado”, pero seguía siendo azul. Y uno seguía siendo un hijo de puta.
A mí casualmente me gusta mucho ese color, así que siempre era blanco (o azul... cuak) de sus bardeos y chicanas antiazules. “Claro, si a vos el azul te encanta, qué esperás”, me decía cada vez que le decía algo con lo que él no acordaba. “Ah, pero a vos te gusta el azul, después no te quejes”, me advertía. Y por supuesto, no faltaba el clásico “sos un defensor del azul, cómo no te da vergüenza, yo jamás usaría ese color horrible”.
Imaginarán mi sorpresa, entonces, el día que lo ví usando algo de color... azul.
Tantos años de cruzada roja, verde, amarilla, todo contra el azul, y resulta que ahora ese hijo de una gran lo estaba usando.
Por eso, el día que lo ví así, lo recontra cagué a puteadas.
Pero ni siquiera fue porque estuviera usando ese color, eh. Nono, no se confundan. Si hubiese sido otra persona, una que hubiera tenido el mismo raye ponele, que por algún extraño motivo no le gustaba el azul y, por ende, no lo usaba, pues allá él. Pero mi amigo no sólo no lo soportaba en él, sino que tampoco lo admitía en otros. Y juraba que él nunca lo usaría. Y bastardeaba a todo aquel que lo usara. Casi te hacía creer que el tipo era un altruista, y en algún punto te hacía sentir un toque de respeto, porque hasta parecía admirable su coherencia antiazulística. “Nunca un puto azul”, decía. Claro que pensabas ese tipo de cosas por escasos segundos, hasta que te dabas cuenta de la ridiculez de su postura. Pero unos segundos te hacía entrar.
Fue por eso que lo mandé al carajo. Después de tanto tiempo jodiendo con lo mismo, de correrme con ese bendito color, de decirme hijo de puta, él había entrado por la variante y se había puesto esa remera azul.
-No es por el color que me compré esta remera, es por el estampado, no la tenían en otro color, era la última que quedaba.
-¿Vos me estás jodiendo?
- En este caso el color es secundario, lo que importa es la inscripción, loco.
-¿Cómo que el color es secundario? ¿Me rompiste las pelotas con “el color” durante años y de repente ahora “es secundario”?
-Estás perdiendo de vista lo fundamental, que es el estampado, boludo. Yo no tengo la culpa de que no hubiese otro color, con el estampado estoy de acuerdo.
-ES UNA REMERA AZUL!!!
-Ese no es el punto, ¿no entendés que lo que importa es lo que dice en la remera? Qué interesa si es azul, verde, roja... lo fundamental es la inscripción.
-Pero por qué no te vas a la puta que te parió, Roberto!!!
Yo tenía un amigo así, Roberto, muy férreo en contra de algo, pero de algo muy trivial:
El color azul.
Vaya uno a saber por qué, pero odiaba ese color y a todo el que lo usara.
Como se imaginarán, odiaba aproximadamente al 99% de la población. Qué se yo, tenía ese pire el tipo. La cosa es que cada vez que alguien aparecía vistiendo algo de ese color, el flaco se sacaba.
“Vos sos un hijo de puta!!! Estás usando azul, sos un hijo de puta!!!”
Poco importaba que uno le dijera que trabajaba de colectivero y que el uniforme consistía en una camisa ni siquiera azul, sino celeste. No había caso. Para él, era un “azul lavado”, pero seguía siendo azul. Y uno seguía siendo un hijo de puta.
A mí casualmente me gusta mucho ese color, así que siempre era blanco (o azul... cuak) de sus bardeos y chicanas antiazules. “Claro, si a vos el azul te encanta, qué esperás”, me decía cada vez que le decía algo con lo que él no acordaba. “Ah, pero a vos te gusta el azul, después no te quejes”, me advertía. Y por supuesto, no faltaba el clásico “sos un defensor del azul, cómo no te da vergüenza, yo jamás usaría ese color horrible”.
Imaginarán mi sorpresa, entonces, el día que lo ví usando algo de color... azul.
Tantos años de cruzada roja, verde, amarilla, todo contra el azul, y resulta que ahora ese hijo de una gran lo estaba usando.
Por eso, el día que lo ví así, lo recontra cagué a puteadas.
Pero ni siquiera fue porque estuviera usando ese color, eh. Nono, no se confundan. Si hubiese sido otra persona, una que hubiera tenido el mismo raye ponele, que por algún extraño motivo no le gustaba el azul y, por ende, no lo usaba, pues allá él. Pero mi amigo no sólo no lo soportaba en él, sino que tampoco lo admitía en otros. Y juraba que él nunca lo usaría. Y bastardeaba a todo aquel que lo usara. Casi te hacía creer que el tipo era un altruista, y en algún punto te hacía sentir un toque de respeto, porque hasta parecía admirable su coherencia antiazulística. “Nunca un puto azul”, decía. Claro que pensabas ese tipo de cosas por escasos segundos, hasta que te dabas cuenta de la ridiculez de su postura. Pero unos segundos te hacía entrar.
Fue por eso que lo mandé al carajo. Después de tanto tiempo jodiendo con lo mismo, de correrme con ese bendito color, de decirme hijo de puta, él había entrado por la variante y se había puesto esa remera azul.
-No es por el color que me compré esta remera, es por el estampado, no la tenían en otro color, era la última que quedaba.
-¿Vos me estás jodiendo?
- En este caso el color es secundario, lo que importa es la inscripción, loco.
-¿Cómo que el color es secundario? ¿Me rompiste las pelotas con “el color” durante años y de repente ahora “es secundario”?
-Estás perdiendo de vista lo fundamental, que es el estampado, boludo. Yo no tengo la culpa de que no hubiese otro color, con el estampado estoy de acuerdo.
-ES UNA REMERA AZUL!!!
-Ese no es el punto, ¿no entendés que lo que importa es lo que dice en la remera? Qué interesa si es azul, verde, roja... lo fundamental es la inscripción.
-Pero por qué no te vas a la puta que te parió, Roberto!!!
Dedicado con todo amor a los simpáticos militantes del PO, que marcharon zurdamente hacia el acto de Moyano
sábado, 23 de junio de 2012
Paradojas
Todo comenzó por un changuito que me dejó en algún lado un comentario golpista. Comentario que procedí a borrar, por su contenido reaccionario, irrespetuoso de las instituciones y -valga la redundancia- golpista. Por no mencionar tonto, desubicado y sorete, todo junto y al mismo tiempo.
Y bueno, esto generó una serie de paradojas.
O una especie de "tachame la doble", un "el colmo de los colmos".
El colmo de los colmos es...
Que Barreda me diga maltratador de mujeres.
Que Rial me diga chusma.
Que Bullrich me diga borracho.
Que Magnetto me diga hijo de puta.
Que Majul me diga hombre rata
Que Susana Giménez me diga ignorante
Que Moyano me diga golpista.
Que Macri me diga inepto incompetente inútil.
Que Barrionuevo me diga barrabrava de Chaca.
Que videla me diga asesino.
Que Binner me diga chupaculos de Monsanto.
Que Cecilia Pando me diga facista.
Que Roca me llame Genocida.
Que Lanata me diga que vendo mi dignidad profesional.
Que Morales Solá me diga encubridor de la dictadura.
Que Fantino me diga gatero.
Que Alberto Fernandez me diga vendido de mierda.
Que Majul me diga pelotudo (Majul x2).
Que Julio Argentino Roca me diga okupa.
Que De Narvaez me diga que yo no tengo un Plan.
Que M3nem me diga corrupto.
Que M3nem me diga entregador del Estado.
Que De la Rúa me diga aburrido.
Que Tom me diga gato.
Que Grassi me diga pedófilo.
Que Bush u Obama me digan genocida.
Que Hitler me diga antisemita, o genocida.
Que Netanyahu me diga antisemita, o genocida .
Que Cameron me diga pirata.
Que Lanata me diga vendido.
Que Silvia Suller me diga conventillero.
Que Lanata me diga conventillero.
Que Obama me diga desteñido.
Que Altamira me diga que tengo botox en la jeta.
Que Camaño me diga violento.
Que Mauricio Macri me diga imbécil.
Que Piumato me diga panqueque.
Que la derecha me diga privatista y/o entreguista.
Que la gran parte de la izquierda me diga cómplice.
Que Charles Manson me diga asesino serial.
Que el tigre de Kellogs me diga asesino cereal (ja ja ja... broma boluda).
Que EEUU me diga imperialista.
Que Sheldon Cooper me diga nerd.
Que Charlie Harper me diga putañero.
Que Oliver Twist me diga huérfano.
Que Fernando Iglesias me diga perdedor.
Que Lilita Carrió me diga loco.
Que Cobos me diga traidor.
Hay muchos colmos más, muchas paradojas más. Pero esas son las que se me ocurrieron.
Pero ojo!!! Que no se me ocurrieron a mí solo, eh.
Tuve la ayuda invalorable de estos compañeros:
Emmanuel
Pablo
Ceci (Diosaaaaaa!!!)
Que aportaron varias de las frases que aparecen acá (no les digo cuáles, ñañañaña).
Gracias, cumpas de fierro... este artículo también (y fundamentalmente) lo hicieron ustedes! Crédito para vosotros, mis queridas palometitas ;)
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