lunes, 14 de septiembre de 2009

De mi laburo en el quiosco a la participación del estado en un país. Cómo llegué a esto, no lo sé

En estos últimos tiempos en Argentina se está viendo que hay más presencia del estado en varios asuntos, y esto derivó (en la opinión pública) en una especie de estatistas vs privatistas, una onda Boca-River, peronistas-radicales, flogers-cumbios, en fin… una cosa muy argentina y muy torpe me parece a mi. Del lado de los “privatistas” si es que entendí bien, se dice que la economía se autoregula por medio de capitales privados, y pareciera que no quieren ni la más mínima participación estatal en nada (por favor corríjanme si me equivoco).

Vamos a empezar por aclarar algo: yo no estoy en contra de la “propiedad privada”, en el sentido que no veo por qué una persona no puede tener una casa, un auto, un televisor o lo que venga que sea suyo (nota aparte: por favor, por favooooor no empiecen a tirarme cosas como “es inmoral que algunos tengan 10.000 casas y 800 autos mientras que otros no tienen ni un techo” porque estoy de acuerdo pero no es la discusión que estoy proponiendo con esto). Bueno, sigo. Tampoco creo que tener una empresa privada sea malo, si es que uno tiene la posibilidad económica de hacerlo, y no creo que de por sí el dueño de esa empresa sea necesariamente un cagador ventajero hdp. Voy a poner un ejemplo de lo que quiero decir, va a ser un ejemplo casero y medio salame porque no sé prácticamente nada de macro y micro economía, pero lo voy a decir porque tengo un blog y acá pongo lo que se me canta jajaja.
Yo laburo en un quiosco que por supuesto tiene un dueño. O sea, es una empresa privada, chiquita pero empresa al fin. Y el dueño del quiosco es un tipo que se partió el lomo para poner ese negocio, y que todos los meses paga sus impuestos, me paga el sueldo a mí y trata de llegar lo mejor que puede a fin de mes; no es un hdp. Esta digamos “empresa privada” presta un “servicio” por el cual obtiene ingresos, que dicho sea de paso es la finalidad de todo emprendimiento privado a menos que sea una fundación o algo así… hacer guita, hablando mal y pronto. Y está bien, porque el dueño del local no lo puso porque tiene la irrefrenable vocación de hacer felices a los niños con un chocolate, y yo no trabajo ahí porque no tengo nada mejor que hacer que pasarme 7 horas diarias de mi vida adentro de un negocio, o porque pienso seguir un master en golosinas y afines y estoy practicando. Yo voy porque me pagan, y el dueño del quiosco lo tiene porque gana dinero, punto.

Ahora traslademos este ejemplo berreta a temas más importantes para una nación. ¿Qué pasa si la salud, o la educación o la jubilación de la gente están en manos privadas? ¿Qué pasa si todo esto es un gran quiosco? Esto querría decir que esas tres cosas que nombré estarían en manos privadas, no? Y si seguimos la lógica de que una empresa privada va a funcionar siempre y cuando genere ganancias, podemos decir que sólo si hay ingresos esta empresa va a seguir en actividad. Pero hay un pequeño detalle: la salud, la educación y la jubilación de las personas no puede ni debe estar sujeta a los vaivenes económicos de una empresa privada. Si las AFJP por ejemplo hubieran quebrado definitivamente, millones de personas se quedaban en la lona. Si los hospitales fueran privados, sólo podrían acceder al sistema de salud aquellos que pueden pagar. Si las escuelas fueran todas privadas, cuántos pibes no tendrían la posibilidad de ir. Y esto hubiera pasado porque a la empresa privada no le importa el bien común y no tiene por qué importarle, porque no está diseñada para eso, está diseñada para ganar guita. Pero la salud, la educación y la jubilación no pueden ser un “servicio”, una “mercadería”, de hecho no lo son. No son una transacción, son un derecho, citado nada más ni nada menos que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en varios tratados nacionales e internacionales, sin olvidarnos por supuesto de la Constitución argentina. Y para garantizar que este derecho se sostenga en el tiempo sin depender de la "rentabilidad", la única forma posible es que esté en manos del estado, o sea de todos. Porque el estado es lo último que quiebra y se “retira del mercado”, y seamos sinceros… si no hay más estado para qué te vas a calentar por nada si eso significa que no hay más país. O sea, dentro de lo inseguro que es casi todo en este país, el estado es lo más seguro que vas a encontrar. Y hay cosas que no están (o por lo menos no deberían estar) sujetas a si una empresa quiebra o le va bien.

Yo estoy totalmente a favor de la injerencia del estado en asuntos de interés público, no me va ni un poco la idea del libre mercado indiscriminado, que regula tan luego el destino y la calidad de vida de la población entera de un país. Y al que piense lo contrario, le digo nada más que se fije en los llamados “países del primer mundo” o "desarrollados", a los que siempre mira con admiración y pone de ejemplo (ojo, digo “país del primer mundo” en serio). En un país serio, el estado “mete mano” en los asuntos importantes y tiene una participación activa y fundamental en los servicios públicos destinados a su gente, en un país que se preocupa por sus habitantes, el estado regula la actividad privada y posee los servicios básicos. Por citar un par de ejemplos con respecto a la salud: Inglaterra, Francia y Canadá. Averigüen muchachos en manos de quién está el sistema de salud en esos lugares y averigüen también el nivel de servicio de salud que tienen. Ahora compárenlo con otro país que económicamente está digamos igual que los que nombré antes: Estados Unidos, el paraíso de la inversión privada, y averigüen qué tal es el sistema de salud ahí y quién tiene acceso a él, y en qué condiciones. Y de paso ya que están, averígüense también qué tal les fue a las AFJP en Australia. Recién después de todo esto vénganme con el cantito de que “el estado no tiene que hacerse cargo de nada”.

7 comentarios:

argentinak dijo...

Por primera vez,y después de muchos años siento que el Estado me protege,nos protege.
Excelente nota.

Tuqui dijo...

Gracias por el comentario amiga, la escribi en un ataque de furia, con ayuda de un profe de literatura para la redaccion porque en eso soy un desastre jaja. Y estoy de acuerdo con vos, me parece que el estado por fin se pone las pilas

clau/Locuras dijo...

ante tal claridad de conceptos, solo puedo agregar... SUSCRIBO.

Tuqui dijo...

:)))) Gracias por tu comentario Clau, te mando un abrazo grande

ultrasorongo dijo...

yo pienso lo mismo. no estoy en contra de la propiuedad privada, siempre y cuando no se abuse de eso. y q no qede condicionada la vida de las personas a los intereses de una minoria, como pasa con el caso de los monopolios u oligopolios.

hugo hernan dijo...

Bien Tuquito, me pone muy contento que te comprometas de ésta manera con cosas muy importantes. Este mensaje no es solo por esta nota, sinó por todas las otras, empecé a leeer de abajo para arriba. Segui expresando tus ideas chango que lo haces muy bién. Indio

Tuqui dijo...

Si ultra, estoy de acuerdo
Ehhhh indio, que haces!!! Gracias loco, abrazo