jueves, 13 de diciembre de 2012

Ideologías "pagas"

¡Hola! a quien entre a este humilde y modesto blog no pago por Aníbal Fernandez.
Che, ¿sigue siendo con Aníbal Fernandez la cosa? Avisen si cambia de mano, ¿eh? Boé, al menos la última vez que chequeé decían que la onda era con él. Que don "y Boston" le garpaba a los bloggeros -a cualquiera- para hablar bien del gobierno.
Como si tuviera que haber dinero de por medio para que alguien -sea quien sea- se arme un blog para hacer eso.
Sí, capaz.
Porque ellos (los que tiran al ruedo semejante barrabasada) son los únicos que tienen opinión propia. Y son también los únicos capaces de armar un blog y decir lo que se les canta el soberano OGT en él. De hecho, son los únicos que tienen acceso a internet, único requisito para tener un blog.
Vamos, no me hagan reír, muchachos.
¿Acaso se piensan que ustedes son lo únicos que pueden tener una idea, un pensamiento, una ideología? Pero qué narcisistas que resultaron, caramba. ¿Qué Dios fue el que los ungió soberanos de la verdad, soberanos de la razón? ¿Qué deidad fue la que los designó soberanos del republicanismo, la moral y las buenas costumbres?
¿De verdad creen que ustedes son los únicos que pueden decir algo por mera convicción y sin que alguien los "compre"? No sean payasos.
Si ustedes van a una marcha en contra del gobierno son "ciudadanos libres que expresan su opinión". Si yo voy a una marcha a favor de Cristina, de pronto -y según ustedes- me convierto en alguien que va "por el chori y la coca" o soy un "pago", que no va a esa marcha por ideología sino porque "algo me dieron".
Si ustedes putean al gobierno son gente que dice lo que piensa, pero si yo digo que estoy a favor de la conducción que lleva adelante a la Argentina, lo digo porque soy un "planero".

No sean TAN bobos. Un poco está bien, ¿pero tanto? ¿Es necesario? Creo que no. Mejor dicho: estoy seguro que no.
En cualquier caso, ¿saben qué? Léanse esto que escribí el 1º de Julio de 2011. Ahí confirmo mi "Kirchnerismo pago"
Y déjense de joder las pelotas con esa berretada.

Kirchnerista Pago

jueves, 22 de noviembre de 2012

Impuesto a las ganancias

Mucho se ha hablado (y se habla) respecto del impuesto a las ganancias. Hay quienes dicen que "el salario no es ganancia" y, concluyen categóricamente en que "no se puede poner un impuesto al salario".
No me digas
¿Posta que pensás eso?
Bueno.

Vayamos a la base del asunto
Hipoteticemos
El CEO de una compañía cualquiera gana arriba de $50.000. Y digo 50 lucas porque soy extremadamente generoso.
¿Vos decís que está mal que a una persona que gana 50 mil pesos al mes se le descuente un aproximado del 15% para obras del Estado?
¿Vos pensás que no está bien que se le quite ese porcentaje de su sueldo, y que ese porcentaje vaya para educación, obras públicas, salud, jubilaciones, obras que nos benefician a todos?
No creo que pienses eso. Supongo que serás una persona con dos dedos de frente y con un poco de conciencia social, así que no creo que pienses eso.
Así que digamos que -hasta acá- tenemos un acuerdo. Digamos, no más.

Vayamos al meollo del asunto
El llamado "impuesto a las ganancias" es un impuesto que corre en prácticamente todo el mundo.
Hay quienes dicen que este es el impuesto más progresista que tiene el gobierno "K".
No sé en lo de "más progresista", pero en el impuesto estoy de acuerdo.
Sacarle a quien más tiene para dárselo a quien menos posee, es una de las cuestiones más justas y más viejas de las que se tenga memoria. Sólo basta con recordar al viejo y querido Robin Hood. Sí, ese que le robaba a los ricos para darle a los pobres, ese Robin Hood.
El espíritu de este impuesto es el mismo. Quienes tienen la suerte de tener más, ayudan a los más castigados, esa es la idea.
Después de todo, los que más guita tienen suelen ser lo más católicos, y ya saben, amigos... el buen cristiano es el que se preocupa por su prójimo, por aquel más desafortunado, ¿no?
Sea como sea y profeses la religión que profeses, o no profeses ninguna, la idea del impuesto a las ganancias es que los más afortunados le tiren una soga a los que menos lo son.

Vayamos, por último, a las aclaraciones del asunto
Ya sé, ya sé. Mis oídos retumban con los gritos de la izquierda extrema, no toda sino esa que se va muy a la izquierda, para el carajo de la izquierda, y oigo a esa pequeña porción decirme que soy un idiota o un hijo de puta (lo más leve). También los oigo decir que soy un gil funcional a la derecha, que soy de derecha y no sé cuántas cosas más. Todas incluyen la palabra "derecha" y concluyen en que soy de derecha, sépanlo.
(Estos muchachos no saben que soy Peronista, y que por ende escapo a cualquier apreciación que ellos puedan hacer, pero bueno)
A todas esas vocecitas locas que me gritan al oído les digo:
Discutir el PISO a partir del cual se debe pagar ganancias es una cosa.
Estar en contra del impuesto en sí, es otra.
El primero es contractual, y se puede charlar. El segundo es conceptual y no, no se discute.
Y -sabelo- si estás en contra del segundo, no sos tan de "izquierda" como pensás.
Aunque te afilies al MST y pintes la bandera para el próximo acto. Yo también me puedo afiliar a River mañana, pero a pesar de lo que mi carnet diga soy de Boca, porque siempre aliento a ese equipo.

En síntesis
, hay que subir el mínimo no imponible.
No, no hay que eliminar el impuesto a las ganancias.
Que el que tiene más pague más. Para que el que menos tiene, reciba más.
Así es la sociedad que yo quiero. Una en la que las cosas más básicas estén garantizadas para todos.
No importa si naciste en un barrio clasemediero o en una villa, sabé que vas a poder ir a la escuela, y que vas a tener una netbook, como esa amiguita cuyos padres le pudieron comprar una. Sabé que vas a poder ir a la universidad. Sabé que vas a poder vacunarte, comer, pagar menos por la luz, pagar menos por el bondi o tren que tomás, que vas a vivir en una casa de material y que va a ser tuya, que un médico te va a revisar para que vos estés bien.
Y todo eso porque los que más tienen, más pagan.
Para vos.
Y para todos nosotros

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Respeto, respeto...

Hay gente que tiene una frase en la punta de la lengua para usarla cada vez que escucha algo que va por diferente camino a lo que ellos piensan, y creen que con esa frase hacen retroceder al otro.
"Es lo que yo opino... respetámelo".
Qué cosa ese tema del "respeto", ¿eh? A veces funciona como toda una armadura infalible para protegerte de lo que no querés escuchar del otro.
Qué quieren que les diga... yo no respeto los dichos de todo el mundo. Tampoco respeto a algunas personas.
¿La razón?
Es simple: creo que hay "opiniones" que no merecen mi respeto.
respeto el derecho que cada uno tiene de opinar, nunca te voy a decir "no expreses tal o cual cosa", pero ¿la opinión en sí? No siempre, no necesariamente.
Si un tipo me dice "qué lindo es acostarse con pibitos de 5 años", no esperes que mi respuesta sea "bueno, yo no lo comparto, pero te lo respeto".
O si una persona me larga "la verdad que los milicos del '76 hicieron bien; estuvo bárbaro que secuestraran, torturaran y mataran a 30.000", tampoco esperes que le diga "epa compadre, creo que se fue un poquito a la mierda, pero no se haga problema, es lo que usted piensa y yo se lo respeto".
Si otra persona comienza una idea con "estamos en una dictadura...", lo más probable es que le haga saber de inmediato que es un salame (como mínimo). Porque eso ni siquiera es una opinión, es una falacia, simple y llana. Opinión no es lo mismo que hecho, y el hecho es que desde el '83 no vivimos en dictadura. No puedo respetar -y así convalidar- semejante animalada.

Lo más loco de todo esto es que he visto muchas veces que los que más piden que se respeten sus ideas, son aquellos que no predican con el ejemplo, precisamente.
Primero que nada: capaz ese al que le decís tan ofendido "respetame", considera que lo que dijiste no es digno de su respeto. (Y no te vas a morir porque otro no te respete una idea, no seamos llorones tampoco).
Y segundo: ¿y Boston? ¿Por casa cómo andamos? Porque -repito- varios de los que vi exigiendo respeto, a la mínima disidencia... faltan el respeto. No pidas algo que vos mismo no brindás, esto es.

Así que no, no respeto todo ni a todos. Y, déjenme que les diga, ustedes tampoco. Cada cual tendrá un cierto rango de lo que está dispuesto o no a aceptar y respetar, su propio margen de tolerancia, y dentro de esos márgenes respetará tal o cual cosa. Algunos poseen un margen más amplio, otros tienen la soga más corta. Pero lo cierto es que cuando se cruza el límite, el respeto de cualquiera se va a los caños.

¡OJO AL PIOJO!
Esto no es una oda a la falta de respeto, ni quiero decir que yo soy un irrespetuoso compulsivo, ni aliento las faltas de respeto al por mayor.
Para nada.
Creo que está bueno ampliar el espectro, abrirse a nuevas ideas, predisponerse de la mejor manera a la hora de hablar con un tercero.
Pero -como dije antes- siempre hay un límite, límite personal que cada uno sabrá cual es, y que cuando se traspasa, ya no se puede pretender respeto.
Eso es lo que me pasa a mí. Y si no estás de acuerdo, te digo:
¡Ey! Es lo que pienso, respetámelo ;)
No, mentira. Respetame si creés que me lo merezco, si no te insulté gratuitamente, si para vos no te dije una animalada (que no es lo mismo que sólo decirte algo contrario a tu pensamiento). Yo haré lo mismo.
Y quedate tranquilo que no soy de esos que tan frecuentemente exigen respeto mientras escupen "a esos negros planeros hay que matarlos a todos". Creo ser mucho menos cabeza de tacho que esos pedidores compulsivos de respeto que no merecen menos que un "andate a la puta que te parió".
Así, bien irrespetuoso.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Consideraciones del día después del #8N

Ahora que el #8N ya pasó, y que se vio todo lo que se podía ver, me gustaría hacer algunas consideraciones al respecto.
[Antes de comenzar con la nota en sí quiero hacer un pequeño mea culpa: esa noche me saqué un poco en algún que otro sitio y medio como que entré a repartir ostias. Sepan entender, amigos. Uno no es de fierro y muchísimo menos perfecto, y, pese a que desde que se supo de la marcha no dije en lugar alguno ni una palabra ofensiva al respecto, esa noche se me soltó la cadena. Cosas que pasan].

Bien, zanjado este asunto, vamos a lo nuestro.


¿Cuál fue el "por qué" del cacerolazo?
Claramente fue una marcha en contra del gobierno; lo cual no responde a la pregunta en sí, pero nos pone un poco en tema.
Es que es difícil decir la intención precisa, porque algunos reclamos eran tan disímiles como "inmezclables". Estaban quienes exigían lisa y llanamente la renuncia de la presidenta, siendo estos los más agresivos a la hora de expresarse: yegua, chorra, hija de puta, muerte a los K y a Moreno y demás epítetos antidemocráticos. Estaban quienes pedían un cambio de rumbo en las políticas de gobierno, no estando conformes con las mismas. Estaban quienes iban por algo puntual, como su imposibilidad de comprar dólares o el reclamo por más seguridad. Y estaban también quienes no pudieron expresar claramente por qué fueron: sólo balbuceaban frases un tanto incoherentes que ni siquiera sabían cómo aclarar.
Pero había un hilo conductor, como dije al principio de este punto: todos, tuvieran la razón que tuvieran, estaban en contra del Gobierno Nacional.

Fajame que me gusta
Irremontable, injustificable, cobarde, repudiable. Todo eso y más fueron las agresiones que sufrieron no un periodista sino varios por parte de algunos manifestantes.
Al equipo de Duro De Domar le pegaron de lo lindo: al productor le dieron una senda piña de atrás, el camarógrafo corrió igual suerte y además le tiraron gas pimienta en los ojos, y de hecho todo el equipo tuvo que salir corriendo del lugar para refugiarse en un kiosco, que debió cerrar la cortina metálica para evitar más golpes.
A un periodista de Telefé le dieron una piña en la mano, que arrojó el micrófono por los aires.
Al notero de C5N, el impresentable de Nicolás Ayuso le dio terrible trompada por la espalda, tan violentamente que lo tiró al suelo.
Buena manera de promocionar una marcha pacífica de gente a la que no le gusta "el patoterismo de los K". Se pasaron con eso de dar el ejemplo, muchachos, realmente.

¿Todos los concurrentes al #8N eran iguales?
Es cierto que las generalizaciones suelen ser odiosas. Pero también es cierto que es imposible analizar una marcha individualmente, y, a menos que estemos hablando de un número muy reducido de cosas, factores o personas, la generalización es inevitable.
En este sentido, creo que todos los que fueron al cacerolazo son -cuanto menos- similares. Todos quieren que se rectifique el rumbo de la política nacional, ya sea Cristina dando marcha atrás en varias o todas las medidas que se han llevado a cabo, o cristalizando el deseo golpista de que el gobierno se vaya, dando marcha atrás en todas las medidas que se han llevado a cabo.

Y es este punto el que me lleva a otro (el final):

¿Debería el gobierno modificar sus políticas?
No voy a empezar dando mi apreciación personal. En cambio, te propongo un ejercicio de lógica:
Tenemos una porción de la población que quiere que el gobierno haga algo distinto a lo que esta haciendo y, para lograr eso, eso organiza una marcha.
Por un minuto, no pienses que esa movilización fue fogoneada por un grupo oligopólico y por basuras como Cecilia Pando y Biondini, olvidate por un rato de eso. Digamos que el cacerolazo fue espontáneo y no manijeado.
Decía: una cantidad importante de gente se congregó en el Obelisco para hacer oír su voz, para que el gobierno cambie sus políticas.
¿Atendible? Sí me preguntás a mí te digo: sí, por supuesto. Toda voz es atendible, todo reclamo es escuchable. Cristina gobierna para los 40.000.000 de argentinos, no sólo para quienes la votaron.
Ahora consideremos otra cosa: para marcar el rumbo del país (que es uno; no dos ni tres ni cinco ni cien, sino uno) es que hay elecciones cada 4 años para elegir al Poder Ejecutivo. Hace un año, el pueblo eligió un rumbo, lo eligió con el 54% de los votos.
Si la Presidenta lleva a cabo los reclamos de la gente que se manifestó el #8N... ¿no estaría desoyendo, contradiciendo, traicionando a esa mayoría del 54% que en el 2011 le dijo "vaya por este rumbo y no por otro, Presidenta"?
¿No estaría traicionando el famoso y tan respetado voto popular si cambiara sus políticas?
Las minorías deben ser escuchadas, por supuesto que sí. Pero las mayorías también, y con más énfasis, ya que por algo son la mayoría.
Está muy bien que el disidente exija respeto, pero ese disidente debe respetar también.
Y entender.
Entender que la mayoría del pueblo -del cual forma parte- eligió una manera de hacer política hace un año, tan sólo un año. Su pueblo, su propio pueblo, eligió un rumbo, por mayoría abrumadora (no tengo que recordarle a nadie que Cristina le sacó 40% de diferencia al segundo). No está en el cacerolero del #8N el pretender ser una voz más potente que el 54% de la población.
Hacer eso es cagarse en las mayorías, en el voto de su propio pueblo, en la decisión de más de la mitad de la Argentina. Pretender que algo cambie sólo porque vos lo querés, sin reparar en todos los que no quieren que eso cambie... eso es profundamente antidemocrático.

Podés protestar, cómo no, tenés derecho. Podés decir lo que sea que no te parece bien. Podés marchar, cacerolear, putear, gritar.
Lo que no deberías hacer es creer que tu voz es la única que debe ser escuchada, respetada y/o llevada a cabo. Hay una mayoría que convalida todo eso por lo que vos protestás, y cree que de hecho, tan mal no están hechas las cosas.
Yo soy capaz de respetar tu voz.
¿Vos sos capaz de respetar la mía?

jueves, 8 de noviembre de 2012

#8N ¿y entonces?

Tengo una especie de déjà vu, amigos y amigas. Me remonto al #13S y veo lo mismo. O por lo menos parecido.
Veo gente con pancartas que dicen por ejemplo "Muerte a los K y a Moreno" y recuerdo el cantito "andá con Néstor, la puta que te parió" de hace dos meses.
Veo a Cecilia Pando, como hace unos meses.
Veo gente enojada pero sin rumbo, sin razones (a mi parecer), sin timón y -lo que es peor- sin timonel, como desde hace años. Derecha desorientada y sin líder, eso veo.
Veo protestas por "la inseguridad" (reclamo genérico y eterno si los hay; como protestar por "la injusticia"), porque el gobierno "mantiene vagos", por "la diktadura", por los dólares, porque "la yegua es una comunista"...
[Parate ahí: no entendieron nada, viejo. El Peronismo no es comunista, ni el más de izquierda que te puedas encontrar].
Veo -y esto es lo más loco- gente reclamando "libertad" y protestando porque no la hay.
¿Esto se supone que es un chiste? Junto con lo de "diktadura", esto es lo más espeluznante: ¿de verdad creen que de haber una real dictadura, de no haber libertad, alguien se podría manifestar? ¿De qué estamos hablando? ¿Estamos todos locos? Decir una cosa así -siendo capaz de decirlo- es un oximoron tan grande como decir que al mudo no le permiten gritar o hablar de la fuga a pie del paralítico.
Decir a viva voz que no podés decir algo es -repito- un oximoron. Oximoron: frase que alberga en sí misma una contradicción evidente.

Ustedes perdonen, caceroleros queridos, pero no veo otra cosa más que odio en su manifestación. El mismo odio que vi el #13S. Y, si me apuran y me pongo histórico y poeta, el mismo que se vio en 1952.
Hay una gran diferencia entre estar enojado y reclamar a destilar odio. No soy tan boludo, sé la diferencia entre el uno y el otro.
En la década del '90 había enojo y reclamo porque millones perdían su trabajo, cerraban sus fábricas, sus comercios, los ramales ferroviarios, se regalaba el patrimonio estatal en forma de empresas, se creaban las AFJP, se pasaba la Ley Federal de Educación (nefasta ley de des-educación), se indultaba a los genocidas y tantas cosas más. Pero no había odio por el odio mismo. Al contrario, había amor. Amor a la defensa de lo estatal, a los derechos laborales, a la dignidad del cuidadano que se esfumaba cuando perdía su trabajo, su comercio, su jubilación.
En los primeros años del siglo XXI había enojo y reclamo porque millones seguían perdiendo su trabajo, seguían cerrando sus fábricas y sus comercios, se aprobaba la Ley de Flexibilización laboral, se recortaba 13% de los sueldos y jubilaciones, se llegaba al 25% de desocupación y al 54% de pobreza. Pero -de vuelta- no había odio por el odio mismo. Había indignación porque una cuarta parte del país no tenía laburo, porque más de la mitad de la Argentina era pobre, porque era moneda corriente ver personas revolviendo la basura del McDonalds TODAS las noches.

Lo que veo ahora es diferente. Lo que veo ahora es odio, puro y llano. Ese odio tan característico que sólo tiene la derecha más conservadora de la Argentina. Esa misma derecha que, cuando fue poder, dejó a los que menos tienen con menos todavía, y se las ingenió para que los que tenían algo terminaran no teniendo nada. Esa misma derecha.

¿Y entonces?
¿Qué pasa después del #8N?
Yo te digo lo que pasa:
Viene el 9N. Y después de eso, el 10N, y el 11N, 12N, 13N, 14N... y así, hasta que tengamos que cambiar de letra porque tenemos que cambiar de mes.
Y Cristina sigue siendo la jefa, y vos y yo vamos a trabajar, y Cristina inaugura otra obra más, y TN sigue dando matraca, y Graduados le sigue ganando a Tinelli, y llueve y baja la temperatura, para después dejar de llover y abrir paso al calor agobiante una vez más, y el 55% sigue adelante, así como el otro 45%, porque 55+45=100.
Después del "8N", todos seguimos. Estés de acuerdo con el gobierno o no, hayas ido a protestar o no.
Pero una cosa sí es segura: habremos ganado un poquito más en cuanto a democracia. Sabremos que quienes están en contra pueden expresarse en libertad, para protestar, para decir por qué están en contra, incluso para insultar y desear la muerte de la primera mandataria del país.
Porque de eso se trata la democracia: de ser cada día más libres, sin perjudicar por eso al conjunto de la población, al bien común.

Entonces: caceroleen tranquilos, marchen, deseen la muerte, recen por un golpe de estado.
Yo sonrío, por la libertad que tienen ustedes, por la que tengo yo y por la que tenemos todos hoy.
Y también sonrío porque sé que mi pueblo sigue sabiendo que este gobierno -con sus errores y aciertos- es lo mejor que le pudo pasar a la Argentina.

jueves, 1 de noviembre de 2012

El rechazo al cambio (a propósito del voto de los pibes)

Los tiempos cambian. Con él, cambian las sociedades y sus culturas, hábitos, costumbres y moral. La historia está en constante movimiento. No es algo fijo e inamovible, y la sociedad tampoco.
Es así que cambian muchas cuestiones conforme pasa el tiempo: lo que ayer era inadmisible, hoy nos parece más que obvio, y al revés: cosas que ayer se nos aparecían como lógicas, hoy nos indignarían si siguiesen ocurriendo.
Pero como siempre pasa, hay sectores dentro de esa misma sociedad que no aceptan el cambio, aquello nuevo que llega, y rechazan de plano cualquier evolución que se asome en el horizonte.
Por lo general, a esas personas, la realidad tiende a rodearlas y seguir su camino sin detenerse.
Porque como dije antes, la historia no es algo fijo e inamovible. Tampoco lo son las sociedades.
Ni las leyes.
Ni siquiera la propia Constitución.
Y está bien que así sea. No es sano, ni sabio, ni conveniente seguir rigiéndose por algunas leyes de hace 100 años, porque hace 100 años, la sociedad era otra.
Imaginate esto:

Hasta 1912, no existió el voto universal, obligatorio y secreto. Los pocos que podían votar, lo tenían que hacer a viva voz, con los problemas que esto les pudiera acarrear.
Antes de 1951, las mujeres no pudieron votar nunca. El sufragio estaba permitido sólo para los hombres.
Hasta el año 1987, los matrimonios no se podían divorciar. Una vez que te casabas, te quedabas en ese estado in eternum, a menos que tu cónyuge falleciera, en cuyo caso, pasabas a viudo/a. "Hasta que la muerte los separe" llevado a su máxima expresión, esto es.

Seguro que todo esto te parece descabellado. Por supuesto que lo es, y como en un momento nos dimos cuenta, lo cambiamos. Pero en el 1900 (ponele), era lo más común que pocos pudieran votar. Y en 1940, parecía obvio que las mujeres no podían tener derecho al sufragio. Y en 1970, a nadie se le pasaba por la cabeza que alguien pudiera disolver su matrimonio.

Hasta el 2010, las parejas del mismo sexo no se podían casar.
Este cambio lo dejé "separado" porque se dio hace poco y aún falta que pase un tiempo para que la generalidad lo tome como algo normal (pero ya va a llegar ese momento, hay que darle un rato más).

Ahora, hace un día nomás, se vino una nueva ley.
La Ley de voto optativo a partir de los 16 años y hasta los 18. Para que los pibes puedan decidir si quieren o no votar a sus representantes.
Y, como no podía ser de otra manera, hay gente que rechaza esta ley, aunque en esta oportunidad, por suerte, son muy pocos.
Y -también- como no puede ser de otra manera, los hijos y nietos de estas personas que hoy se indignan por motivos a cuál más cuadrado e incomprensible, van a considerar el voto joven como algo normal, común.
Como hoy se considera el voto universal.
Como hoy, esos mismos que se oponen al voto de los pibes, saben que es ridículo pensar que una pareja no se puede divorciar.
Así, igualito.

Celebro el voto optativo a partir de los 16 años. No es algo malo incorporar más derechos.
Lamento la mente cerrada de esos pocos. Esos, que se le reirían en la cara a una persona del pasado que les diga "las mujeres no pueden votar, ¿a quién se le ocurrió eso? ¡No están capacitadas!" pero a su vez, y sin embargo, hoy creen que un pibe de 16 años no está "capacitado" para elegir si quiere o no elegir a sus representantes.

domingo, 28 de octubre de 2012

Internet: sarasa para todos


Internet da para todo, amigos (hasta para que yo tenga un blog, miren lo que les digo).
Pero de verdad, es increíble la cantidad de disparates que se pueden ver o leer en cualquier sitio de la red.
Quizás sea porque internet es un lugar libre en el que cualquiera puede decir lo que sea, porque total e' grati' viteh, que toda estupidez se encuentra acá. Y así, podés leer incongruencias tanto de un cuentacuentos como Christian Sanz que bate sarasa en Periódico Tribuna, como de un "anónimo" en algún foro que te jura que el otro día lo vio a Perón en Parque Centenario, rascándose el huevo izquierdo sentado en un banco, tomándose una birra en lata y mandándole mensajes a Cámpora vía Whatsapp.
Es la que va. En internet todo es posible de encontrar.
Pero quizás lo más loco es cuando leés cosas que hablan de vos o de cosas que sabés que son mentira.
Cuando hablan de un desconocido, a lo sumo mirás con una ceja fruncida, decís "neh" y seguís de largo. Pero cuando sabés a ciencia cierta que lo que dicen es un total y absoluto disparate... bueno, no sé qué te pasa a vos, pebete/a argentino/a, pero a mí, suele causarme más gracia que indignación. Porque vos sabés que lo que estás viendo es cualquiera, y no podés creer que algunos tengan tanta imaginación como para inventarse cuentos tan pero tan locos.

Les doy un ejemplo concreto de lo que digo:
Yo tengo una cuenta en la (cada vez más) red social Taringa desde mediados de 2009 (Es esta). Como soy una persona a la que le interesa mucho la política, suelo hablar allí de ese tema. Como en Facebook, Twitter, Youtube, este blog y como en mi vida diaria.
Resulta que hace unas semanas, un flaco que dice ser K le hizo una joda a un anti K de esa red (Taringa): le dijo que todos los que escribimos ahí estamos "a sueldo", que nos garpan por hacer eso. Y en su divertidiiiisima joda, no tuvo mejor idea que decirle que yo, quien suscribe, era una especie de "reclutador de redes". O por lo menos de esa red, Taringa. Vale decir que yo -de alguna manera que todavía no sé cuál sería- "reclutaba" usuarios para algo que todavía no sé bien qué es, supongo que para hablar bien del Kirchnerismo. Porque, como todos sabemos, si hay algo que el Kirchnerismo necesita son adherentes, porque no tiene ninguno [ok, sarcasmo OFF].
La cosa es que esa joda fue tomada en serio por alguna gente, aunque te parezca mentira. Gente que se creería que el sapo Pepe es en realidad Yabrán camuflado si alguien se los dijera, ok, pero gente al fin.
Y así fue que la bola empezó a rodar. De una joda, pasamos a algo que se fue convirtiendo en "verdad internética irrefutable" (?). Y así fue que en unos pocos días, pasé a ser el "el reclutador de Taringa".
Para partirse de risa de cómo una ridiculez evidente llega a convertirse en una verdad seria.
Pero la cosa no se quedó ahí, eh. No, no, mis queridos amigos y lectores de este blog. Como si una sola bobada fuera poca, se le sumó otra: la otra genialidad a inventar fue que en esa misma red social (Taringa), había... agárrense, hermanos, ¿eh?... CIBER Ks!!!
Sí, hay oleadas masivas de ciber KKs en T que hacen todo tipo de maldades. Se crean clones a granel, postean cosas a favor de los K porque les pagan, denuncian masivamente a los anti K y les comen las galletitas a los mismos cuando éstos toman la leche y no están mirando.
En este punto, verás que el delirio es ya extremo. Y como suele pasar, cuando algo derrapa hasta la estratosfera (esa que atravesó Felix Baumgartner), bien puede seguir un poco más. Y ese más fue un blog que creó vaya a saber quien, el cual denuncia a los malditos ciber KK de Taringa, esos que te comen las Manón cuando mirás para otro lado.
Y es especialmente en los comentarios de ese blog que todo llega al sumum, al pináculo, a la cima de lo bizarro.
Les muestro sólo algunos de ellos.


Ese tal @manolo12 es el creador de Taringa. Por su parte, @lelale y @comandowar son dos usuarios a los que yo conozco más de lo que seguramente Anónimo lo hace, y les digo que no sé si quedarme pasmado ante tal revelación o cagarme de risa porque sé que don Anónimo batió cualquiera. Elijo la segunda.


Las comunidades de denuncia que comenta el simpático usuario Anónimo son lugares en donde se pueden denunciar faltas al protocolo interno de la página Taringa. Ninguna de esas comunidades está comandada por ningún K, hasta donde yo sé. Pero de igual forma, parece que "todos son K hasta que se demuestre lo contrario".
"Ese tal @papato" es otro usuario de T, Kirchnerista él. Tal parece que la orden es clara: "agréguenloN a la lista". Y si pueden, banéenloN y mátenloN, por favorN.
Y paren las rotativas!!! Que ahí me nombran a mí, Tuqui1989, tal es mi nick en T. A todos mis amigos, a todos los que me conocen, sepan que el nombre por el que me han llamado siempre es en realidad mi nombre de guerra (así, bien a lo montonero... para alimentar el mito, viste). Mi nombre real es Fernando Ojeda.


Hay uno de Vatayón!!! AHHHHH!!!
En este punto no puedo evitar preguntarme: ¿por qué todos los que espetan los improperios más absurdos son Anónimos? Yo cuando digo algo -lo que sea- pongo un nombre, aunque sea un nick, y así todos saben quién les habla. Ellos no. Eligen el "anónimo", vaya uno a saber por qué.
Pero bueno, volviendo al vatayón... jajajaja ok, si tan sólo supieran las giladas que escriben... ese pibe no es de Vatayón. Pero bueno, viste cómo es esto: la imaginación al poder, inventemos que es gratis y dale que va.


Fernando Ojeda again. Y encima "censuro a los chicos de Taringa" y manejo moderadores, pero qué pedazo de HDP que soy y qué terrible influencia tengo en esa página, che.
Manolo, Herni!!! Háganme un café YA!!! Me oyeron, par de inservibles???
Y "tengo amiguitos metidos ahí" también, y Anónimo sabe quiénes son! Lo parió, soy peor de lo que pensaba, a la final.
Es cierto, sin embargo: tengo a Pepe Pompín, El Eternauta, Mafalda y Charlotte Caniggia metidos "ahí". Todos camuflados, por supuesto, pero sepan que todos ellos son ciber K, y son re pulenta, así que no se metan con ellos, eh. Y yo los recluté, a todos. Lo juro sobre estos Santos Evangelios.
Nótese también que don Anónimo sugiere que me caguen a piñas. Che, ¿cómo era eso? ¿Que los K somos patoteros? Dah, no importa.
...............................................................

¿Ven lo que les digo? Internet da para todo, amigos. Miren sino la cantidad de barrabasadas que leyeron en tan poco espacio.
Vale para mostrar los cuentos que se pueden generar, las mentiras que se pueden esparcir, las idioteces que se pueden viralizar.
Y eso que vieron es sólo hablando de mí y de unas pocas personas más. Multipliquen eso por todas las veces que leyeron algo de alguien o algo, lo que sea, y saquen sus conclusiones.

O no las saquen, qué se yo.
Siempre es uno mismo, al final, quien decide creer o no creer en la sarasa.

sábado, 27 de octubre de 2012

27 de Octubre de 2010

¿Te acordás lo que estabas haciendo hace exactamente dos años?
Yo sí. De hecho, lo escribí en este blog.
Acá te dejo escrito cómo fue mi día ese horrible 27 de Octubre de 2010.


Miércoles 27 de Octubre. Recuerdo claramente que estaba sentado frente a la tele con mi viejo, haciendo zapping, y al pasar por Crónica vimos la placa "Néstor Kirchner está internado y está grave". Pasamos rápidamente a CN23 y leimos lo mismo, y yo esperaba que como otras veces, todo fuera cuento. Me acuerdo que mi viejo estaba preocupado y yo le decía confiado "dejate de joder, no pasa nada, acordate las otras veces que dijeron lo mismo y al final estuvo todo bien". Y sobre todo recuerdo ver el momento en el que la placa cambiaba y decía "Murió Néstor Kirchner", mientras la locutora no podía terminar de decirlo porque se le quebraba la voz. "No, no, no, nooo" y las manos a la cabeza, y después de eso dolor y desconcierto.
También recuerdo salir a la calle a comprar cigarrillos y ver varias caras tristes como la mía, otras asombradas que miraban a un pendejo loco que lagrimeaba solo por la vereda, y unas pocas que podría jurar se veían felices. Otra cosa que recuerdo es leer mensajes y comentarios de la gente en las redes sociales, y notas periodísticas en los portales de noticias. Y esto último es la razón del título de este artículo. (El artículo original se llamó "Una lección de historia").

Mi casa es una casa Peronista por tradición familiar (salvo unas pocas excepciones), y yo me crié escuchando la Marchita (que conozco de memoria tan bien como el himno a fuerza de repetición), escuchando anécdotas de esas épocas y no pudiendo siquiera criticar un aspecto de Perón porque instantáneamente me saltaban todos encima. Mi viejo y mis abuelos siempre me decían "vos no entendés porque no viviste esa época", "ya te vas a dar cuenta", "vas a ver que tarde o temprano te hacés Peronista".
Porque les digo, hasta ese momento, yo no había sido seguidor de ningún partido, incluido el Peronista. Claro, con el ejemplo de Men*m que asumió el año que yo nací y estuvo diez años en el poder, qué idea podía tener yo de ese movimiento más que una espantosa.
La cosa es que yo nunca me había reconocido Peronista (ojo: tampoco nunca fui "anti"), y especialmente mi abuelo trataba de explicarme lo que él había vivido en esos tiempos, el amor del pueblo hacia el General y el odio desmedido, inhumano, de algunos que fueron capaces hasta de escribir "Viva el cáncer" en una pared cuando Evita se estaba muriendo, que le decían "dictador" a Perón, que se alegraron y festejaron la muerte. Y yo nunca lo entendí.

Hasta el miércoles [27 de Octubre de 2010].

Ese día, al leer tantas palabras de odio, tanto vómito de rencor, tanto baile alrededor de un cadáver... me vino instantáneamente a la cabeza todo lo que mi viejo y mis abuelos me quisieron explicar toda mi vida. Me vino a la cabeza todo lo que pasó desde hace 7 años, todo, lo que yo defendí y defiendo y lo que otros denostan, el amor y compromiso que siento yo por este proyecto y el odio desmedido, inhumano de algunos que fueron capaces hasta de decir "qué bueno que se murió", que le dicen dictadora a Cristina, que se alegran y festejan la muerte.
El mismo odio que fue ayer, lo es hoy. El mismo, y de los mismos sectores.
También entendí en un segundo el dolor que debieron haber sentido mis abuelos cuando se les fue Evita, cuando se les fue el General, porque es el mismo que siento yo ahora con la partida de MI general, Néstor.
Y mientras yo me puteo por haber sido tan boludo, tan negado, tan funcional a esos que siempre basurearon al movimiento Peronista, mi viejo y mi abuelo sonríen y estoy seguro que piensan "por fin se dio cuenta, ahora ve lo que nosotros vemos".

jueves, 25 de octubre de 2012

Desmitificando boludeces

Eso, lo que dice el título.
Cortito y al pie.

DESMITIFICANDO BOLUDECES
Aclaremos un par de cositas, ¿dale?
Ahí vamos.
- Defiendo a este gobierno, y lo defiendo en serio. No es una joda ni lo hago para matar el tiempo. Lo hago por genuina convicción.
- No me paga nadie por decir lo que pienso en ninguna red social/foro/página. El único que me paga algo es el dueño del comercio en el que trabajo, y esta persona me paga todos los meses en concepto de... sueldo.
- No "recluto" gente en ninguna red social/foro/página. Creer que alguien (quien sea) hace eso en algún lado virtual (cualquiera sea) es de minusválido mental, dejame que te diga.
- No recibo ningún “plan” (y si lo recibiera cuál sería el problema, de cualquier manera).
- No soy un “negro de mierda” (lo que sea que eso quiera decir).
- No defiendo a nadie ni a nada “por el chori y la coca”. El chori y la coca que consumo me lo pago yo con mi sueldo.
- No me pagan por ir a ningún acto. Voy porque quiero.

Sé que para algunos es difícil de creer... pero hay gente que de hecho cree en lo que dice y/o escribe. Porque esa gente, entre los que me incluyo, lo piensa de veras. Y si decimos algo -lo que sea- es porque tenemos la plena convicción que es lo correcto.

¡Sí, boludo, te juro! No la podés creer, ¿no?
Y lo más increíble para varios... es que lo hacemos gratis!!!

Sí, boludo, te lo juro de nuevo. Gratarola, así es.
Sí, boludo. Te lo aseguro. Algunos creemos lo que decimos.
Creeme, boludo. Hay quienes pensamos que lo mejor para Argentina es este gobierno, y entendemos que vos no pienses como nosotros, pero aún así lo seguimos creyendo.
Creeme de una vez.
Creeme,

BOLUDO

PD, Pos Data, pedido, el nombre que sea:
Si por alguna de esas casualidades a alguien se le ocurre citarme... procuren decir de dónde vino la cita.
¿Ok?
Gracias.

sábado, 20 de octubre de 2012

Periodistas: ese halo santificador que ya no es

Casi desde su creación, el periodismo se vio abocado a varios menesteres. El rol más importante que uno creería que tiene es el de informar (da, no me digas, Tuqui). Pero lo cierto es que no se ha limitado solo a eso: también fue y es una labor que lleva adelante investigaciones (algunas de ellas excelentes), da opiniones, y en cierto punto, moldea los pareceres de la ciudadanía en general.
Sin embargo, hay algo que el periodismo no había hecho nunca hasta hace un corto tiempo; o por lo menos no tan visiblemente.
Ese algo es "joder en rancho propio".
Esto es: los periodistas, a lo largo de la historia, siempre dijeron lo que sea de quien sea (hasta llegar al punto de inventar cosas y cuestiones), y de hecho algunos acostumbraron -y aún hoy acostumbran- hacerlo. Pero si hay algo que los trabajadores de prensa no acostumbraban hacer, es apuntar dardos contra un colega. Inclusive hay una máxima entre los periodistas que reza: "no se hace periodismo de periodistas".
Esta es una actitud corporativa y bastante deleznable, a mi criterio. O sea... vamos, el mero hecho de ejercer la misma profesión que otro no quiere decir que ese otro sea honesto o digno de respeto per se.

Era en parte por ese prurito de no decir ni pío sobre un colega, que nadie nunca dudaba de "la palabra del periodismo". Claro, Orestes Menganito podía saber que lo que dice Cosme Fulanito es sarasa, pero Orestes no lo iba a decir en una nota, porque Cosme "es periodista". Como no se pisaban el poncho entre ellos, nadie se enteraba cuando un trabajador de medios estaba diciendo una mentira, o actuando con malicia. Porque no había otro periodista que saliera a desmentirlo o dejarlo en evidencia.
Pero hoy por hoy, la cosa parece estar cambiando.
Gracias a Dios (o a quien sea) que está sucediendo.
¿Por qué debería un periodista honesto y laburador refrendar cualquier mentira, cualquier infamia dicha por alguien, colega o no? ¿Quién dijo que no se hace "periodismo de periodistas"? ¿Son acaso los periodistas jueces y parte, reveladores de la verdad absoluta, seres incuestionables?
No, no lo son. Son personas como cualquiera. Y como cualquiera, también son susceptibles de ser deshonestos, corruputos y/o vendehumo. De la misma manera que pueden ser laburantes nobles, limpios e intachables.
No son santos. No son incuestionables. No son puros y castos. Son personas con una profesión tan digna como cualquier otra, que pueden -o no- ser dignos de respeto en su profesión.
Personas que pueden mentir. Y operar. Y ocultar. Y llevar agua para su molino.
Repito: como cualquier otra.
Por eso, me parece bien que se esté desmitificando eso de que el periodismo siempre te dice la verdad.
Porque el periodismo no siempre dice la verdad.

Respeto profundamente la labor periodística. Así como respeto profundamente a la docencia, la ingeniería, la arquitectura, las artes visuales, la música y cualquier otra profesión.
No respeto a determinadas personas, que da la casualidad, ejercen el oficio de periodistas.
A otros sí, y mucho.

Celebro la caída de ese halo santificador, que finalmente parece decir que "determinada profesión" es mejor que otra.
No existe tal cosa.
Todas las ocupaciones son nobles en sí.
Lo que no lo es, es ciertas personas que, más que ejercer, bastardean una profesión en particular.

viernes, 19 de octubre de 2012

Aclarando algunas cosas

Nunca en la recalcada vida de este blog aclaré nada de lo que escribí. Nunca. Me parecía imposible tener que hacerlo, por varias razones:
  • Jamás creí que algo de lo que yo escribo llegara a más de 100 personas (ponele).
  • Nunca me llegaron mensajes personales por algo que yo escribí.
  • No es frecuente que se arme un debate no diría masivo, pero sí populoso en cierto sentido, por algo que yo expresé.
Pero bueno, viste cómo es esto. De un momento para el otro, lo imposible se hace posible, y lo inocentemente pensado se vuelve un torbellino extraño. Y eso que escribiste pensando que no lo iba a leer nadie se convierte en algo que va más allá de vos, y resulta que lo leen más que varios y todos esos varios te comentan acerca de eso, de lo que escribiste.

En ese torbellino extraño (a veces tan cercano a la locura que da miedo), es que me llegaron cosas que creo conveniente precisar. En relación a mi nota llamada Yo soy el 54%, vos no sos el 46%, digo.
Quisiera aclarar un par de cosas.

No odio a nadie ni a nada. Eso se lo dejo más bien a algunos opositores.
No creo que el país se divida "en dos" dependiendo de si votaste a Cristina o de si no la votaste. Las cosas no son ni tan binarias ni tan sencillas ni tan tontas.
Mi artículo fue una respuesta a la premisa "yo soy el 46%" que tantas veces oí y leí por parte de los opositores. No es algo que comencé yo, al contrario. Lo empezó vaya a saber quién, que tuvo la genial idea de decir que TODOS los que no habían votado al FPV eran un conglomerado único que se podía amuchar, al punto tal de unir el agua con el aceite, y llegar a un 46% cuanto menos extraño y mentiroso.
No me paga nadie por decir lo que pienso.
No soy beneficiario de ninguno de los dos planes que hay hoy por hoy vigentes en la Argentina: Plan Trabajar y AUH. No tengo hijos y tengo un empleo estable.

Lo que yo dije fue muy simple, y muy comprobable también. Del 100% de los sufragantes del 2011, un 54% votamos a Cristina (FPV). Y, por ende, somos un 54% que apoyó y apoya una forma de gobierno.
Aquellos que votaron otra opción, formarán parte de otro porcentaje, que variará de acuerdo a quien hayan votado.
Quizás sea que ese porcentaje no les gusta o no les parece suficiente. Está bien, no digo nada al respecto, ni bueno ni malo.
Pero decir que todo aquel que no votó a Cristina pasa automáticamente a formar parte de un porcentaje único es ridículo.
No es lo mismo Altamira que Duhalde, o Rodriguez Saa, o Ricardito Alfonsín, o Carrió, o cualquier otro.
No jodamos. Hay papeles que no se pegan ni con la mejor de las plasticolas.

Cincuenta y cuatro por ciento. Ese es el porcentaje de gente que apoyó a Cristina en las últimas elecciones.
¿Los otros? Saquen la cuenta ustedes. Cada uno sacó un apoyo diferente e igualmente respetable. Todos fueron votados legítimamente por una porción del pueblo argentino.

[Solo para opositores rabiosos]
¿No te gusta el enfoque que le doy? ¿Preferís pensar que sos parte de un 46% homogéneo, igual?
Ok.
Si sos tan obtuso como para pensar eso, te digo:
Hiciste hasta lo imposible para que te den los números. Sumaste, restaste, añadiste, acomodaste, amuchaste, mezclaste cosas que no se mezclan, barajaste, juntaste de nuevo, sumaste una vez más y te dio 46%
Con todas esas ridiculeces que hiciste y todo, aún así...
No sos ni siquiera la mitad.


Saludos fraternales a todos y a todas

jueves, 11 de octubre de 2012

Mi aparición en 678

Sí señores, sí señoras, aparecí en 678.
O un escrito mío, por lo menos.

Resulta que hace unos días se me ocurrió escribir algo. Ese "algo" se llamó "Yo soy el 54%, vos no sos el 46%", y es un artículo que pueden leer acá mismo, en este blog, que es donde se originó.
Pero la cosa es que eso que yo escribí parece que se viralizó. Y luego de anonimizarse (ya no es mío, es de "una cadena de mails") llegó al diario Tiempo Argentino y de ahí, al programa 678.

Así es que mi artículo fue pasado en un canal de televisión: en Canal 7, en el programa 678.
(No está completo, pero la idea se entiende más que bien)



Insisto: eso que escucharon y leyeron ahí no está entero. El artículo completo es este:
Yo soy el 54%, vos no sos el 46%

Y tampoco lo escribió Aníbal, ni Susana (los dos nombres que se escuchan/leen en el informe).
Lo escribí yo.
Pero creo que eso está claro, y de todos modos, no importa tanto.
Aníbal dice que el texto le llegó por cadena de mails (en ningún momento se adjudica la autoría) por medio de Susana (la cual tampoco dice que lo escribió ella). Ninguno de ellos me quiso "sacar la autoría" ni nada que se le parezca. Evidentemente, el texto recorrió las redes (no sé cómo ni por qué) y llegó a sus manos, gracias a Dios, porque ellos lo masivizaron.
No me importa "el nombre". Lo que me importa, lo que más me interesa, es que algo que yo dije se difunda. Con mi nombre o con el de "Cosme Fulanito", da igual.
Pero que se difunda.
Y lo está haciendo... puta si lo está haciendo. Más de lo que pensé que lo haría en un principio.

Buen momento para que recuerden, y para que me recuerde a mí también, por qué no:
El héroe nunca es individual, siempre es colectivo

viernes, 5 de octubre de 2012

Alfonso Severo: guarda con los charlatanes de feria

Ayer apareció con vida Alfonso Severo, el testigo por la causa de Mariano Ferreyra, tras haber estado desaparecido durante un día, y como no podía ser de otra manera, todas las personas de buena voluntad nos pusimos contentos.
Indudablemente hubo quienes putearon entre dientes, siempre hay quienes encuentran una ventaja en la desgracia ajena. Más aún después de escuchar las declaraciones de Severo, en las cuales se declara abiertamente Kirchnerista. Seguramente más de uno pensó que (como dijo un twittero más que piola) ya que era K, hubiera tenido la decencia de aparecer muerto.
En el colmo de la caradurez pseudo mediática, hubo un portal de internet que se mandó creo yo LA animalada de este tema. Difícil que algo o alguien lo pueda superar, ya que los personajes en cuestión son insuperables en el terreno de lo delirante.
Ese portal fue Seprin, sitio modestamente conocido que desde su creación alberga todo tipo de "noticias" más dignas de Capusotto que de un medio confiable.
Eso no sería extraño, puesto que los muchachos de Seprín -junto a los de Periódico Tribuna- nos tienen acostumbrados a publicar en sus respectivas webs los más descabellado que puedas leer en tu vida.
Lo realmente loco es que algunos se lo creyeron.

Lo que dijeron los buenos muchachos de Seprín fue que lo de Alfonso Severo fue... leé bien, eh... un autosecuestro.
Si, pebete, creeme, no te miento. Dijeron eso.
Más puntualmente, lo dijo (o dio a entender) Christian Sanz.
Yo te digo, ya viniendo de Seprín, la cosa debería -como mínimo- olerte raro. Pero si encima el que lo dice es Christian Sanz, directamente te debería oler a pescado podrido, te debería parar todas las antenas y deberías descreer instantáneamente. Este pseudo periodista tiene la credibilidad de un molusco bivalvo en los últimos estertores de la muerte. Si no es que menos.

Te cuento algunas de las "verdades" que Christian Sanz supo decir a lo largo de su vida mediática:
  • En el año 2002, fue expulsado de un grupo fundado por él mismo, la Asociación Argentina de Lucha contra las Pseudociencias (ASALUP), tras incurrir en plagio y haber entregado un fax que -según todos los indicios- fue falsificado por él mismo en un intento por librarse de acusaciones que nunca esclareció.

  • En 2008, dijo que Jorge Julio Lopez se "autosecuestró" (uuups, ¿te suena conocido?), y eso no fue todo: con su socio de denuncias -el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten- dijo tener un testigo que aseguraba saber dónde estaban los restos de Lopez. El abogado condujo un despliegue mediático y de fuerzas de seguridad que durante varios días exploraron el Parque Pereyra Iraola en busca de los restos del testigo desaparecido. La búsqueda resultó infructuosa, por supuesto, ya que era todo una gran mentira. En esa ocasión, el hijo de López embistió duramente contra ellos por haberlos conducido hacia una pista falsa.

  • En el año 2009, dijo que un encuentro entre Cristina Fernandez de Kirchner y Fidel Castro no había existido, ya que la fotografía que circulaba de ellos juntos “estaba trucada”. De más está aclarar que no lo estaba.

  • En Febrero de este año 2012, la emprendió contra Marita Verón. ¿Qué fue lo que dijo? Que la mujer no estaba en realidad secuestrada, sino que era prostituta de motu propio, porque ella quería. En su cuenta de Twitter escribió lo siguiente: “Marita Verón no fue secuestrada, sino que ejerce la prostitución por su cuenta. Hay un pase de facturas ahí que nadie menciona”. A los pocos días, hizo un artículo en su portal "Tribuna de Periodistas", en el que se puso a enumerar hipótesis, una más descabellada que la otra. En esa ocasión, el abogado de Susana Trimarco declaró:La información era falsa, de una calidad propia de un estúpido que ni siquiera había visto el expediente. Mi defendida se molestó mucho con esos datos falsos que no hacían más que ensuciar la causa y a la familia”.

Además de eso, tiene como mínimo siete plagios comprobados y una larga trayectoria en denuncias que nunca llegaron a ninguna parte, por ser más falsas que billete con la cara de Videla. Y, para coronar al rey, es el director editorial de Periódico Tribuna, ese pasquín pseudo mediático que cualquiera con dos neuronas en la cabeza (una de ellas funcionando) sabe que es una usina de derrapes cósmicos, uno tras otro.
Este hombre es, en resumidas cuentas, un altísimo vendedor de humo.
Esa es la persona """"idónea"""" que dijo semejante barrabasada sobre Alfonso Severo. Sí, puse cuatro líneas de comillas, no es que se me trabó el teclado, las puse a propósito. Porque una sola no alcanza.

Seamos serios, muchachos. Sean serios. Aunque sea un poquito, aunque sea por pudor.
Está bien que a algunos los conduzca el odio hacia el gobierno, te acepto que con tal de seguir puteándolo seas capaz de creer que Cristina le hace magia negra a los opositores.
Pero hasta para la ridiculez debería haber un límite.


Si querés saber más sobre este buen vende humo de Christian Sanz:

Lo único que espero, es que el ataque de risa que seguro te va a agarrar te permita terminar de leer todo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Estado: enorme palabra

Tené más cuidado cuando hablás del Estado, ¿ok?
Sí, te lo digo a vos, neoliberalito, a vos, conserva, a vos derechoso en general, o incluso a vos, ciudadano desprevenido, que denostás al Estado porque según vos "no debería interferir en..." y el resto que le sigue.
Bobadas. Bobadas o guachadas, una de dos.
Personalmente, no tengo ni el más mínimo respeto hacia quien me dice -a sabiendas de lo que dice- que el Estado no debe intervenir en la vida de la gente o en los emprendimientos privados.
CREO EN UN ESTADO INTERVENCIONISTA. Lo digo con mayúsculas y en negrita a propósito, no vayan a creer que fue un descuido de mi teclado, no, para nada.
Y lo creo hasta en lo más hondo de mi recalcado ser.

El Estado somos todos. Frase remanida, si las hay, pero no deja de ser cierta. ¿El gobierno? El gobierno es el administrador de ese Estado, administrador que elegimos todos nosotros al momento de votar. Por eso de que el pueblo no gobierna ni delibera sino por medio de sus representantes, y por eso los votamos, y por eso ellos son los responsables de hacer ciertas cosas por nosotros.

El Estado es nuestro representante. Nos representa a todos y todas, los 40 millones que vivimos en este país. El gobierno, como elegido para guiar nuestros rumbos, debe velar por el bienestar de esos 40 millones.
Supongamos que viene una empresa privada. Eso quiere decir que es de dos o tres tipos, no de los 40 millones, y quiere -como toda empresa privada- ganar guita. Poco le importa a esa empresa la población de ese país, obvio, sólo le importa ganar. Y, para eso, ponele, quiere pagar sueldos de 0,10 por día.
Bueno, para los amantes del "Estado que no se mete", eso sería aceptable. Después de todo, para ellos "el mercado se regula solo". Pero para el sentido común no, porque "el mercado se regula solo" la chota. Porque el pueblo no es "mercado", y debe ser defendido de estas prácticas esclavistas. Y ahí es donde entra el Estado. Y le dice a la empresa "mire, la cosa no es así. Usted le tiene que pagar a este tipo X por mes, porque eso es lo que le permite vivir dignamente, que es por lo que trabaja".
A la empresa seguramente eso le parecerá mal, porque ganará menos de lo que se proponía. Pero ¿saben qué? Al carajo con la codicia de la empresa, alguien tiene que defender a ese trabajador.
Y ese alguien es el Estado.

Lo mismo pasa con la distribución de la riqueza.
No entendida como la entienden los que se autodenominan zurdos hoy por hoy, sino como otra cosa.
Sistema solidario, no sé si les suena.
Eso es -entre otras cosas- distribución de la riqueza.
Salud pública, educación pública, jubilación pública.
En eso también está el Estado.
Si no tenés un mango partido al medio, igual podés ir a un hospital y ser atendido. O a una escuela y ser educado. O podés llegar a los 60-65 años y jubilarte.
Porque el Estado te lo asegura, el Estado es el que está ahí para garantizarte que no te vas a morir, ni vas a ser un analfabeto, ni vas a tener que laburar hasta los 101 años.
Ahí también está el Estado.

Regulando las importaciones, en eso también el Estado protege al país. Acordate de los 90, o leelo, o preguntale a tu viejo. En esa década, el Estado estuvo TAN ausente, que entraba cualquier cosa de cualquier lado a un precio irrisorio. ¿Qué generó eso? Que las fábricas nacionales que producían lo mismo que entraba, vieran que sus precios eran muy altos en comparación con los de afuera, y por eso... quebraran. Dejando un tendal de miles de miles fe fábricas y familias sin trabajo.
¿El Estado protegió a esos pequeños y medianos productores? Claro que no. Se fundieron todos. Y pasaron a formar parte del 25% de desocupados que tuvimos a fines de 2001.
¿Y todo por qué? Porque el Estado estuvo ausente.

El Estado está también cuando hay una ley que no se cumple. Está para asegurarse de que se cumpla. No se lo pidas a los privados, porque entre ellos se entienden y nunca va a haber justicia, sino conveniencia.

El Estado es tan importante como un país. Tanto es así, que si no hay Estado, virtualmente, no hay país.
El Estado debe intervenir, lo debe hacer en beneficio de una nación, para que al país, para que a vos, no te caguen en la cabeza. Porque sabelo, ninguna empresa privada se va a preocupar por tu suerte y fortuna. Ninguna.

Un estado activo es el que hace que vos, pebete, puedas vivir y crecer.
Porque regula la economía no a favor de los grandes grupos que no les importa si nos funden, sino a favor tuyo.
Porque no permite que cualquier gil con título de propiedad te cague en la cabeza.
Porque impide que los privados hagan lo que mejor saben hacer: ganar guita. Y, en el camino, y para ganar esa guita, te estafen a vos, porque obvio es más lucrativo pagar menos y ganar más (leyes laborales, con el Estado vigilando que se cumplan, te ayudan)
Vigilando las leyes, haciendo que se cumplan, el Estado te da una mano.

Si no estuviera el estado, el mercado se regularía por si solo, como quieren los nostálgicos de los 90.
Pero, como ya nos lo enseñó la historia, tendríamos cada vez más pobres, indigentes, fábricas cerradas, casas rematadas, jubilados muriéndose, pibes sin poder estudiar.
Porque "el mercado lo regularía todo"
Y al mercado le chupa un huevo el pueblo.

Así que...
Más respeto cuando hables del Estado.
Que es el que te permite vivir y comer, pedazo de desagradecido.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Dolar sí, dolar no

Lamento enormemente que mi Argentina sea un país tan mentalmente dolarizado.
No es algo nuevo, sin embargo. Desde Marzo de 1976 se viene taladrando la idea que que "hay que pensar en dólares". Tantas décadas de repetir lo mismo dieron sus frutos. Y, por supuesto, los vaivenes económicos también daban (y dan) lugar a la famosa "bicicleta cambiaria". Compro hoy, espero que suba, cambio mañana... o pongo un plazo fijo en dólares, me da intereses también el dólares, mirá todo lo que gané en un año.
Hubo gente que hasta hizo eso son ningún tipo de mala intención, defraudados o cagados por los sucesivos gobiernos a los que poco les importó del bienestar general. "Si el estado no se preocupa por mí... ¿por qué debería hacerlo yo por el estado?"
No culpo a aquellos que, viéndose enterrados por el mismo estado que debía cuidarlos, buscaron una ingeniosa manera de ganar unos pesos más.
Pero convengamos que la bicicleta financiera, especialmente la de los grandes grupos económicos, fue un factor muy importante para que Argentina se fuera al infierno, al más bajo de Dante y su Divina Comedia.

Pero bueno, yo no soy economista, y no pretendo hacer un análisis como tal.
La cosa es que Argentina es uno de los países más dolarizados de la región, si no el más.
Todo lo pensamos en esa moneda, y eso es lo que lamento enormemente.
¿Por qué lo lamento tanto en estos días? Entre otras cosas, por el denominado "cepo cambiario" que tanto resuena en las cacerolas... perdón, en la opinión pública últimamente.

Porque hoy por hoy, parece que para algunos y algunas es razón de derrocamiento el hecho que no te dejen comprar dólares.
Porque, según me vengo a enterar, eso es parte de "la libertad" de un país, si te dejan o no comprar una moneda extranjera. Curiosa definición de "libertad" la que reina en los medios masivos.
O sea que Brasil -país alabado hasta el vómito por esos mismo medios masivos- es un país en el que "no hay libertad", porque ahí ni en pedo te permiten abrir un plazo fijo en dólares. Tampoco te aceptan esa moneda cuando querés pagar algo. No. La onda en Brasil son los Reales, su moneda nacional. Y mirá qué loco, si a un brasilero le das a elegir entre 2,50 reales (más o menos) y un dolar... el brasilero te agarra los reales, sin dudarlo.

Y "cepo cambiario" de acá, "cepo cambiario" de allá, me encontré con una persona acá mismo, en este blog, que se quejaba de eso.
Esa persona me decía que él debe mandar todos los meses una suma X de dólares a un familiar que está en España. Y que ahora, por las restricciones, no podía hacerlo.
Y en este tema de "dolar sí, dolar no", es que le respondí esto.
Que creo resume todo mi pensamiento al respecto.
(Modifiqué un par de cosas. No cambié ninguna escencia, pero quizás desarrollé algunas cosas que no se me ocurrieron al momento de responder).

Lamento que tengas un hijo en España con problemas económicos, y que no le puedas mandar esa plata que le mandás siempre. Nunca está bueno cuando se te impide hacer algo como lo que vos hacés. Lo entiendo, creeme que lo entiendo, y no me pone feliz una situación como la tuya.
Pero te acerco un enfoque distinto, y una pregunta: ¿pensaste que las medidas que se están tomando son -justamente- para que muchos argentinos sigan teniendo la posibilidad de tener un laburo? ¿Pensaste que por las políticas que lleva a cabo el Gobierno Nacional es que vos hoy tenés trabajo? ¿Y que sin eso, sin un trabajo, nadie podría ayudar a un familiar en desgracia si es que lo tiene?
Me resulta extraño que te pidan un sueldo de 40 lucas para comprar dólares, o quizás te equivocaste y le mandaste un 0 de más. Te digo porque he leído de gente que con sueldos menores a 4.000 han podido comprar dólares. No muchos, seguro, pero algunos por lo menos han podido. Siempre que puedan justificar de dónde salió la plata, eso sí. Los evasores no pueden comprar dólares, quizás eso es lo que los enoja. No a vos, no hablo de vos, sino de aquellos que lavan más que sus calzones y depués pretenden que nadie les pregunte nada.
También conozco gente que está embroncada por un tema más superficial que el tuyo: no pueden comprar dólares para hacerse un viaje. Vacaciones no mas. Todo bien, laburaron mucho para ahorrar, y ahora quieren irse afuera unos días y resulta que no pueden comprar.
Estoy de acuerdo en que la medida debería estar mejor regulada. Al fin y al cabo, lo que realmente importa es que que los grandes empresarios HDP no se compren medio BCRA en dolares para fugarlos al exterior, no si una familia quiere comprar unos pocos U$d para irse de vacaciones afuera, o para mandarle a su hijo que está en España, que -dicho sea de paso- ese sí es un país que está mal.
Mirá que loco, hace un tiempo, mi viejo, que es Peronista y K y encima no es ningún boludo, me andaba despotricando contra el tema de los dólares. Resulta que él quería viajar a Brasil y no sé por qué se imaginó que se le iba a complicar el tema de comprar dolares.
Primero que nada, le recordé que Brasil tiene como moneda el Real, y no el dolar, así que le dije que si quería cambiar, mejor lo hiciera de pesos a reales, qué carajo tenían que ver los dolares.
Pero más allá de eso y sin importar el destino, suponete que se haya querido ir a EEUU. Supongamos ese escenario.
Yo lamento muchísimo que mi viejo no pueda comprar dolares, de verdad, es mi viejo, imaginate si no lo voy a lamentar. Pero hay algo más importante que el hecho de que MI VIEJO pueda viajar. Y ese algo es el conjunto de los argentinos. A mi viejo lo jodería no poder comprar dólares, por supuesto. Pero hay un bien mayor que privilegiar, que no es "mi padre". Entonces le dije "mirá viejo, yo prefiero que vos no puedas hacer tu viaje hoy, a que mañana estemos todos jodidos. Bancatela y no viajes si no podés".
Ese ejemplo no lo dije para joderte a vos, ni para decir que vos te tenés que joder. La cosa es... esto no es personal ni es en contra del pueblo. Yo no deseo el mal para nadie, al contrario. Es solo que lamentablemente, a veces hay cosas que en determinado momento, como por ejemplo una crisis internacional de la ostia, no se pueden hacer.
Y lo más importante: no es por capricho. No es que el gobierno no está pensando maneras de joder a los 40 millones de habitantes de Argentina y en eso se le ocurrió poner restricciones al dolar, no es así.  Lo que está intentando el gobierno, equivocado o no (yo creo que no), es evitar un eventual derrumbe colectivo.
Porque si se cae Argentina, nos caemos todos.

Y ahí sí: ni mi viejo se va a poder ir a Brasil, ni vos ni yo vamos a tener laburo, ni el de enfrente le va a poder mandar ni un centavo a nadie, ni NADA.


Así que, amigos y no tan amigos, les dejo un pensamiento para finalizar:

El héroe nunca es individual, siempre es colectivo.

(Alta frase de Oesterheld, si las hay)

viernes, 28 de septiembre de 2012

Yuyeta


Un perro puede significar mucho.
Pero mucho.
A lo mejor vos no sos un amante de los animales, y te chupa un huevo si el Boby está o no está.
Pero a mi sí me importa.

Un perro no es sólo "un perro", dicho así como si uno dijera "un tipo", así como si no importara nada.
Un perro -y más si es nuestro perro- es algo más que simplemente una mascota. Es una parte de nuestra vida, un ser al que amamos con toda nuestra alma, todo el tiempo y para toda la vida.

Yuyu fue una perra.
Pero no fue sólo eso, porque Clau y su familia piensan igual que yo, que los perros no son sólo "perros", así como lo dicen varios.
Ellos saben que un perro es una criatura que llega a nuestras vidas y, sin que nosotros nos lo propongamos, las mejora.
Y la Yuyu no era cualquier perra, ojo. Yuyu era un bomboncito, a la vez que una quilombera.
Lo tenía todo.
Era la compañera de Clau, y también era la que le enquilombaba la casa a Clau.
Pero fundamentalmente, era la que le alegraba los días, la vida, a Clau.



Y yo la quería, por lo que ella era y por lo que significaba para vos, Clau. Tanto "Yuyu" de acá. "Yuyu" de allá, tanta anécdota, tanto lenguetazo dado que te lo aseguro, la quería.

Y ahora me vengo a enterar que Yuyu se nos fue. Hace un par de días.
Y sí, digo "se nos fue" porque siento que se me fue a mí también.
Llámenme maricón, pero cuando me enteré que Yuyeta se había ido, lagrimeé.
No se compara a lo que debiste haber llorado vos, Clau, y a lo que debés seguir llorando.
Y no sabés cuánto te entiendo.



Porque la Yuyeta era LA perra. Era la preciosura que había venido después del dolor de Banya. Había venido a restaurar heridas, a llenar la casa de ruido, a recompensar a tan buena gente como lo sos vos, Claudia.
Y duele tanto, tanto que se haya ido. Duele tanto que ya tengo los ojos húmedos de sólo escribir esto. Porque creeme, a la Yuyeta se la quería. Y mucho.

Sólo me queda decirte una cosa, amiga querida.
Mañana, o pasado, o en una semana, un mes... cuando menos te lo esperes... va a llegar a tu vida otro milagro de cuatro patas. Porque siempre pasa, porque siempre es así.
Y vos y yo y los que vos sabés, todos nos vamos a acordar de la Yuyeta, porque esa quilombera preciosa siempre va a estar.
Pero ese nuevo milagro de cuatro patas te va a recordar....
Una vez más...
Que el amor no se reemplaza
Pero se renueva.

Te quiero mucho, Clau y Yuyu


Fer


jueves, 27 de septiembre de 2012

Kirchnerista y orgulloso

Me llamo Fernando, tengo 23 años, vivo en Buenos Aires, en el sur del conurbano, ese lugar tan peligroso para siquiera visitar, porque te roban, violan y matan; y todo por el mismo precio.
Te puedo decir dos cosas:

Uno
El sur del conurbano no es el infierno que te venden. No. Te lo juro. Podés tomarte el tren Roca, el eléctrico que le dicen, vía Ezeiza o Glew, bajarte en alguna de las estaciones (Avellaneda, Lanús, Escalada, Lomas, Temperley... la que quieras) y te aseguro que no te vas a encontrar con el lejano oeste.
Lo que vas a ver es... cha chaaannn!!!
Un barrio.
Te juro, en cualquier estación que te bajes, vas a ver un barrio.
Y te digo más... dependiendo de en qué estación aterrices, hasta te podés encontrar con una mini ciudad.
Posta.
Negocios aquí y allá, bares, pubs, restaurantes, peatonales para caminar y disfrutar. De todo, para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.
Yo vivo en ese conurbano sur, y les juro -LES JURO- que no tengo una pluma en mi frente atada a una vincha (imaginándome el estereotipo que podría pensar el "citadino" promedio).

Dos
Soy Kirchnerista.
Y no sólo no me arrepiento de esa monstruosidad -tal lo piensan los ciudadanos derechos y humanos- sino que estoy orgulloso de serlo.

Cada día reafirmo mi Kirchnerismo.
Y si no es cada día, será día por medio (ponele).

¿Y cómo no hacerlo?
¿Cómo no hacerlo con el discurso que dio Cristina en la ONU hace pocos días? ¿Cómo no hacerlo con la charla que brindó en la Universidad de Georgetown hace nada?
Cómo no hacerlo.
Si antes de que llegara Néstor, Argentina estaba enterrada en el barro.
Si antes que llegara la oleada pinguina, había 25% de desocupados, y más de 50% de pobreza e indigencia, y miles de fábricas y comercios cerrados, y desesperanza, y bronca, y tristeza.

Cómo voy a ser tan mala gente de darle la espalda a esta Presidenta.
A esta Presidenta que nos dio derechos, libertades, dignidad, militancia.
Uno no puede ser tan desagradecido en la vida. O por lo menos, no debería serlo.
¿Pedir más? Por supuesto que se puede. Y se debe.
Pero NUNCA sin recordar lo que se nos dio. Y sin la soberbia de pensar que eso que se logró fue sólo por "la lucha".
Porque luchar se luchó siempre. Pero fue este gobierno el que respondió los reclamos. No todos, seguro. Pero los respondió.
Se luchó -y mucho- durante la época del Turco, pero sin embargo, el susodicho se cagó en todo y en todos, y siguió en la suya. Y nos hundió. Con  lucha de por medio y todo.
Así que creo que hay que reconocer cuando el blanco es blanco, y dejarse de joder cuando hay que dejarse de joder.
Este gobierno calló enormes cantitos de plaza que se venían cantando durante años, y los calló no a fuerza de machete. Los calló porque los solucionó.

Y ahora, que ya levantamos cabeza, que ya estamos mejor...
Puedo ver otras cosas.
Como por ejemplo, el discurso de la Presi en la ONU, el cual representó un gran orgullo para mí como Argentino.
O el cacerolazo que se dio hace poco en la Ciudad de Buenos Aires (que NO es la Provincia), que significó también un orgullo para mí al ver las declaraciones y las pancartas que llevaban.

Y me digo: "bien, loco, vamos bien. Si escucho ese discurso en la ONU, y si esos personajes están tan férreamente en contra, es que vamos bien".

Y me siento cada vez más K, y cada vez más orgulloso de serlo.
Por Cristina.
Y por sus detractores.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Yo soy el 54%, vos no sos el 46%

Cortito y al pie.
Yo soy parte de ese 54%.que votó al FPV en las últimas elecciones de Octubre de 2011. Voté por Cristina por segunda vez. La primera de ella también fue la primera mía, ella fue mi primer voto.
Yo sí soy el auténtico 54%.
Vos -que votaste otra opción- sos parte de otro porcentaje. Que no es el 46%.
Vos sos otra cosa.

Te lo explico:
Si votaste a Binner, sos el 16,81%
Si votaste a Alfonsín, sos el 11,15%
Si votaste a Rodriguez Saa, sos el 7,98%
Si votaste a Duhalde, sos el 5,89%
Si votaste a Altamira, sos el 2,31%
Si votaste a Carrió, no sos nada... jajaja ok, sos el 1,84%

Y si por una de esas cosas, me decís "pero yo no voté a Cristina y ella sacó el 54%, así que yo soy el 46% restante que no la votó", si querés ir por la negativa...
Entonces bueno, te la acepto y te respondo:
Yo no lo voté a Binner.
Entonces -sabelo- soy el 83,19%
No lo voté a Alfonsin. Soy el 88,85%
No lo voté a Rodriguez Saa. Soy el 92,02%
No lo voté a Duhalde. Soy el 94,11%
No lo voté a Altamira. Soy el 97,69%
No la voté a Carrió. Soy el 98,16%

Si de mayorías hablamos...

Digo, repito e insisto.
Yo soy el 54%
Vos podés ser -dependiendo de a quién hayas votado- el 16,81%, el 11,15%, el 7,98%, el 5,89%, el 2,31% o el 1,84%.
Pero no sos el 46%

(Gracias Marcelo que me acercó la idea)

domingo, 16 de septiembre de 2012

La lucha no fue una sola

Estaba pensando en el 2001, en esa "gesta patriótica" que se dio en ese momento.
Y estaba pensando en cuánto de patriótica tuvo esa movida, y cuánto de acomodaticia.

La lucha
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la lucha es una sola!!!
Piquete y cacerola, la luchAH QUE, NO ERA ASÍ?
¿Ah qué, nunca fue así? ¿Ah qué, salieron por sus ahorros y no por los cartoneros? ¿No salieron por ellos?
¿Ah qué, la unión fue una farsa?

Había cartoneros hacía tiempo. Así como también había gente que perdía sus comercios y sus casas desde mucho antes de que se escuchara en la tele: "piquete y cacerola, la lucha es una sola".
La clase media es increíblemente flexible. Puede soportar con moderada indignación los peores males del otro. Se indigna, sí, pero desde el noticiero de las 8. A las 9, ya se le pasó todo.

La lucha no fue una sola.
Los caceroleros de 2001 protestaban por sus ahorros robados. Nada más.
Los piqueteros, lo hacían por justicia social, porque la flexibilización laboral les había arruinado la vida, porque las AFJP eran el sello de la muerte, porque lo poco que seguían entregando (porque ya no había nada) era lo nuestro, porque los compañeros se morían.

El cacerolazo de la clase media del 2001, a mi, de da vergüenza en cierto punto.
Vergüenza porque saltaron sólo cuando los jodieron a ellos.
Vergüenza porque nadie sintió "cacerolear" cuando sus compatriotas estaban siendo expulsados del mundo, y se les cerraban las fábricas, los comercios, las casas, los empleos.
Vergüenza porque hasta que no les tocaron el bolsillo, nadie dijo nada. 
Nadie dijo nada por el compatriota al que le cerraban la fábrica, por el compatriota que perdía su empleo, por el compatriota que perdía su casa.
Nadie dijo nada por el país que nos hundían. Y nadie salió.

Y no te lo digo a vos, que saliste a manifestarte en contra del hijo de puta de Menem o De la Rua.
A vos -si es que lo hiciste- te lo agradezco.

Le digo al resto, a los que se cagaron en todo y todos, a los que se fueron a Miami y les chupó tres huevos su hermano, a los que hoy salen a cacerolear y dicen que esto es una dictadura.

La lucha no es una sola.
La lucha nunca fue una sola.

Los cartoneros no fueron amigos. Sólo fueron los acompañantes circunstanciales que encontraron en su camino de reclamo. La bandera que pudieron blandir para no sentirse tan miserables, tan "yo reclamo por lo mío". El agente solidario de su ira.

Pero la lucha no fue una sola.
No lo fue y no lo es.

La lucha hoy es entre los que quieren un país para pocos y los que quieren un país para todos.
Lejos de los "quiero lo mío" del 2001 y cerca del "quiero todo para todos" del 2012.
Con inclusión, trabajo, derechos para todos.
Y luchando por eso.
No por si "a mi" me joden.
Sino por si "a todos" nos sirve.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Cacerolazo. con "C" de "calma"

Cuando empezó esta marcha del "cacerolazo 13-S", ya que no iba a ir a Plaza de Mayo ni estaba por la zona (soy un negro del conurba, visteS), entré enseguida a Twitter, red social donde se dicen las cosas a medida que pasan (?). Me empecé a reír un poco con los tuits que iban escribiendo mis seguidos, la verdad que algunos tuiteros son muy ocurrentes y graciosos. Otros, la verdad, estaban que volaban.
En Face, la cosa era un poco distinta, bastante más "seria" si se quiere llamar así. Enseguida pensé "che, no será mucho esto... es una marcha no más, nada para ponerse tan nervioso".
Y en medio de ese pensamiento, lo leo a un amigo diciendo esto:

"Realmente, la histeria k, es lo más generoso de la noche.
Por dio, que manera de cagarse al pedo... parece que no hubiera pasado Blumberg llenándole la plaza a Néstor, ni la 125, de estas... todos los días... ni Moyanito con los camiones en YPF.
Vaaaamoosss, que esto es precalentamiento".

Es como si me hubiera adivinado el pensamiento, este buen amigo.
Digo, más allá de la marcha-cacerolazo en sí... a todo esto, estoy haciendo un esfuerzo enorme para no burlarme de la concurrencia. Me repito a mí mismo que cada persona o grupo de personas está en todo su derecho de protestar por lo que quiera, y está bien que lo pueda hacer. Está bien.
Sólo que bueno, leyendo algunas de las consignas y los adherentes, como Chechu Pando, la Bullrich, Amadeo, TN... viendo esas cosas, se me hace un poco complicado todo ese tema del respeto.
Pero no importa quien sea o lo horrible que me parezca a mí o al sentido común, aún esa gente y esas consignas tienen derecho a salir a la calle y expresar su descontento. Por lo que sea.
Pero volviendo al tema -y en realidad para terminar- me parece que algunos compañeros se pusieron excesivamente con la guardia alta.
No hay que manijearse, muchachada. Para eso ya vamos a tener a TN y cía durante días taladrando con esto, llevando invitados que uno pensaría que ya estaban muertos (políticamente hablando), opinólogos que dirán que "el kirchnerismo ha muerto"... otra vez. Porque parece que el kirchnerismo muere muchas veces, y cada vez que lo matan, resulta que te clava un 54%. Un muerto interesante, el Kirchnerismo, sin dudas.
No hay que manijearse de más.

¿Acaso es que le pedimos a los anti K que se acuerden del 2001 y nosotros no somos capaces de acordarnos del 2008? 
Amigos, hubo 200.000 personas en la marcha a favor del "campo", ¿se acuerdan?
La gente en la calle los quería matar a los K, según decía una olvidable política, ¿se acuerdan?
Teníamos el Congreso en contra. Se dieron el lujo de no aprobar el presupuesto 2010 y pusieron cuanto palo en la rueda pudieron, ¿se acuerdan?

Vamos, che. No mariconeemos ahora, tan luego ahora.
No pasa nada. Es una marcha.
Ahora que se fue el último cacerolero de la Plaza, fijate que Cristina sigue siendo la jefa.
Y mañana, todos van a estar hablando de cómo terminó Graduados, o de la fecha 7 del Torneo Inicial, o del último quilombo del programa de Tinelli.
Y la cosa sigue para adelante.
Para placer de muchos y disgusto de algunos.

Saludos

viernes, 7 de septiembre de 2012

La era de la boludez

Contrario a lo que creería el 99% de los argentinos, los cacerolazos no empezaron en nuestro país.
No, mi buen. No son un "invento argentino".
Los cacerolazos, como evento masivo, nacieron en la hermana república del Uruguay allá por los años 80. Para ser más precisos, en el año 1982, durante la dictadura de Gregorio Álvarez. Según me contaron*, el pueblo uruguayo -en plena dictadura- encontró una buena manera de protestar contra el gobierno de facto sin el riesgo de asomar la cabeza para que se la corten.
En sus casas, a la noche, apagaban la luz, cazaban una cacerola y un cucharón (ponele) y le daban duro y parejo a los utensilios culinarios.
Era su forma de decirle NO a la dictadura.

En el 2001 este fenómeno volvió a aparecer masivamente en Argentina. Quizás (seguramente) sin saber la historia de los hermanos Uruguayos, la clase media de este hermoso y tortuoso país volvió a agarrar las cacerolas y salió a la calle. Salió un poco tarde, a mi parecer, pero salió. Fue el corolario de 25 años de políticas económicas neoliberales, entreguistas, antipatria, anti pueblo, llamalo como quieras. Fueron políticas que habían empezado con el golpe cívico-militar de 1976, alcanzado su punto álgido en la década infame de los 90 y continuado con el impresentable De la Rua a fines del siglo XX y principios del XXI.
Para fines del año 2001 teníamos 25% de desocupación, más del 55% de pobreza e indigencia, miles y miles de fábricas y comercios destruidos, empresas estatales vitales privatizadas, un 1 a 1 falso, derechos laborales cercenados, jubilados hambreados, futuros jubilados con la suerte echada gracias a las AFJP, viviendas rematadas, educación y salud con uno de los más bajos presupuestos de la historia y, por si esto fuera poco, una deuda externa de padre y señor mío que crecía día a día y se aumentaba por constantes pedidos de más crédito a organismos internacionales.
Y como a esto le faltaba un broche de oro, un empujoncito para precipitar la hecatombe, el buen Cavallo (que ya nos había jodido bien jodidos en los 90), creó el famoso corralito.
Cartón lleno.
Una cosa es que se joda a los pobres (o a los nuevos pobres). La clase media que todavía tiene casa y trabajo siempre puede tolerar con moderada indignación la mala fortuna de los otros. Pero que se le tocaran los ahorros a esos mismos que se enternecían y hasta lloraban por el cartonero que veían en la tele... eso era demasiado.
Cartoneros sí, mi sueldo no.
Como sea, y más allá de esta pequeña rabieta contra la clase media tipo, no fue de extrañar entonces que un número importante de personas saliera a las calles blandiendo su cacerola.

No fue de extrañar para nada. Esas cosas no extrañan.
Ni las cacerolas de 1982 en Uruguay, ni las cacerolas de 2001 en Argentina.
No extraña que se bata la cacerola por un golpe de estado.
Tampoco extraña que se bata por hambre, injusticia social, pobreza..

Lo que sí extraña es que una cacerola suene por una cadena nacional.
O porque no te dejan comprar dólares.
O porque revalúan tu campo, ese que hoy -y no ayer- tiene una ganancia de puta madre y que no te revalúan desde hace 15 años.
Extraña. Y mucho.
Extraña, o por lo menos a mí me extraña, que batas la cacerola "porque no te gusta la Presidenta"

Porque "la Presidenta" -sabelo- es la que creó más de 5.000.000 (sí, cinco millones) de puestos de trabajo, la que hizo que haya más de 2.000.000 de nuevos jubilados, que pasó de un 1,5% a casi 7% de partidas a educación y salud, que construyó más de 1000 escuelas, que posibilitó la Ley de Medios, la ley del peón rural, la ley de tierras, la ley de matrimonio igualitario, las paritarias, la AUH, las netbooks, que recuperó YPF en lo práctico (las decisiones), que a vos periodista te sacó del medio las calumnias e injurias por las que te habrás comido tantos juicios, que a los jubilados les da dos aumentos anuales por ley, que creó el Polo Audiovisual, que recuperó las AFJP (curro gigantesco) y AYSA (el control del agua, tan luego), que reactivó la industria como nunca nadie lo había hecho desde Perón...

Y podría seguir con tantas cosas, pero tantas. Me queda afuera el hecho de habernos sacado de encima al FMI, que no sé si lo sabías pero solía tener una oficina al lado del Ministerio de Economía. Ahora ya no está más. Néstor hizo que se fueran a la rep... a la república de EEUU, que es donde tanto les gusta residir. Pero eso lo dejo afuera porque no fue Cristina, "la Presidenta" que no te gusta hoy y por la cual agitás esa cacerola, y te indignás, y gritás "andate a Venezuela!!!" (la nueva Cuba), y hasta a veces pedís que vuelvan los militares.

Diferencias.
Un evento igual no es lo mismo ni significa lo mismo si se hace por diferentes razones.
Cacerolas eran las de ayer.
Las de hoy son sólo un reflejo de la era de la boludez.

*Realmente no busqué info escrita para corroborar que esto fuera así. Es el famoso "boca a boca" o "sabiduría popular", eso que te cuenta uno, te lo confirma otro y te lo reafirma un tercero, pero que no suele aparecer en los libros


Añadido necesario (creo yo)
Una gran persona, un amigo uruguayo, al haberle preguntado por los cacerolazos de ese país, me confirmó lo dicho.
El amigo me dijo lo siguiente:

Tal cual, Fer. En los años 80 hicimos bolsa varias cacerolas y espumaderas viejas haciéndonos sentir en la dictadura. Las "caceroleadas" iban acompañadas de apagones, o sea, tenías que apagar todas las luces de tu casa, agarrar una cacerola, sartén,o lo que fuera que hiciera ruido. Y ahí empezábamos a darle, por lo general subíamos a las azoteas para no exponernos en la calle. Muchos de los que hoy se llenan la boca con la democracia jamás cacerolearon. 

Yo tendría unos 10,12, o 13 años en los primeros caceroleos, no te puedo trasmitir lo que se sentía al escuchar un coro de cacerolas que resonaba enteramente en la ciudad, que se ponía de acuerdo a una hora para decir ¡NO! no a la dictadura. 

Aún no se me borra la cara emocionada, mezcla de rabia y emoción de mis viejos, pegándole a las ollas. 

Por eso en su momento ver a esos cajetillas valiéndose del mismo recurso para protestar por sus dólares me dió un asco y una bronca inconmensurable. 

Es cierto, la historia de los caceroleos, al menos en Uruguay, datan de aquella época. Caceroleo y apagón gral.

(Gracias Mateteag )