viernes, 28 de septiembre de 2012

Yuyeta


Un perro puede significar mucho.
Pero mucho.
A lo mejor vos no sos un amante de los animales, y te chupa un huevo si el Boby está o no está.
Pero a mi sí me importa.

Un perro no es sólo "un perro", dicho así como si uno dijera "un tipo", así como si no importara nada.
Un perro -y más si es nuestro perro- es algo más que simplemente una mascota. Es una parte de nuestra vida, un ser al que amamos con toda nuestra alma, todo el tiempo y para toda la vida.

Yuyu fue una perra.
Pero no fue sólo eso, porque Clau y su familia piensan igual que yo, que los perros no son sólo "perros", así como lo dicen varios.
Ellos saben que un perro es una criatura que llega a nuestras vidas y, sin que nosotros nos lo propongamos, las mejora.
Y la Yuyu no era cualquier perra, ojo. Yuyu era un bomboncito, a la vez que una quilombera.
Lo tenía todo.
Era la compañera de Clau, y también era la que le enquilombaba la casa a Clau.
Pero fundamentalmente, era la que le alegraba los días, la vida, a Clau.



Y yo la quería, por lo que ella era y por lo que significaba para vos, Clau. Tanto "Yuyu" de acá. "Yuyu" de allá, tanta anécdota, tanto lenguetazo dado que te lo aseguro, la quería.

Y ahora me vengo a enterar que Yuyu se nos fue. Hace un par de días.
Y sí, digo "se nos fue" porque siento que se me fue a mí también.
Llámenme maricón, pero cuando me enteré que Yuyeta se había ido, lagrimeé.
No se compara a lo que debiste haber llorado vos, Clau, y a lo que debés seguir llorando.
Y no sabés cuánto te entiendo.



Porque la Yuyeta era LA perra. Era la preciosura que había venido después del dolor de Banya. Había venido a restaurar heridas, a llenar la casa de ruido, a recompensar a tan buena gente como lo sos vos, Claudia.
Y duele tanto, tanto que se haya ido. Duele tanto que ya tengo los ojos húmedos de sólo escribir esto. Porque creeme, a la Yuyeta se la quería. Y mucho.

Sólo me queda decirte una cosa, amiga querida.
Mañana, o pasado, o en una semana, un mes... cuando menos te lo esperes... va a llegar a tu vida otro milagro de cuatro patas. Porque siempre pasa, porque siempre es así.
Y vos y yo y los que vos sabés, todos nos vamos a acordar de la Yuyeta, porque esa quilombera preciosa siempre va a estar.
Pero ese nuevo milagro de cuatro patas te va a recordar....
Una vez más...
Que el amor no se reemplaza
Pero se renueva.

Te quiero mucho, Clau y Yuyu


Fer


2 comentarios:

Claudia Meiss dijo...

Uhh tremendo y si Fer, era un poco de todos porque nació con todos nosotros, en ese año en yt se daba un encuentro diario en un grupo que compartía la vida toda no solo la política y así fuimos sabiendo de Banya, de la llegada de Yuetetas, también del tema de tu vieja, de otros temas y otros amigos, penas y alegrías, broncas y fracasos políticos, ansiedades y expectativas, todo se compartió y ella fue parte de ese todo....creció junto con la amistad de todos nosotros,
y duele la ausencia, obviamente nada comparable a otras pero igual dolorosa y ahí vamos e iremos intentando que esa tristeza que hoy embarga no se quede por demasiado tiempo, pero no ahora el momento de decirle andate, está y firme por eso agradezco de ♥ este gesto, esta entrada y estas palabras porque son parte de los escalones que logran llevarte nuevamente arriba...... Gracias Fer, abrazo grandote y si vendrá un 4 patas y será parte del todo de siempre que así haya mermando no desapareció porque el afecto y la estima por ellos y los amigos si es genuino, no se va !!!!! un beso Peque y eternamente gracias!!!!♥ preciosa entrada!!!! y gracias en nombre de mi cachetuda !Claudia(locuras) ♥

Tuqui dijo...

Beso enorme, preciosa