jueves, 12 de noviembre de 2009

Esta es la famosa SIP

Desde hace unos días, los medios andan como locos proclamando los dichos condenatorios a la Ley de Medios por parte de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), elevándolos al rango de "defensores de la libertad de expresión"... SIP, como no...
Acá les dejo lo que es en realidad esta cámara empresarial.

Historia y trayectoria
La SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), nació originalmente en La Habana, Cuba, en 1943. Más adelante, mediante una operación en que la CIA se apoderó de esta organización, se “refundó” en New York en el año 1950. En ese año, se cambiaron los estatutos de la SIP, modificando por ejemplo, lo siguiente: en vez de que cada país tuviera un voto, se decidió que cada MEDIO tuviera un voto; esto resultó en que EEUU pasara de tener 1 a 424 votos. Sus “refundadores” y dirigentes máximos, los que sentaron las bases de su funcionamiento y orientación ideológica, fueron los agentes de la CIA Jules Dubois y Joshua Powers, y el funcionario del Departamento de Estado, Tom Wallace. Dubois, un Coronel de la inteligencia militar norteamericana que posteriormente devino en corresponsal del Chicago Tribune en Latinoamérica, presidió la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP hasta su muerte, en 1966.
La SIP financió la campaña contra el gobierno democrático de Salvador Allende mediante el diario El Mercurio. En Cuba, mantuvo silencio durante los años de la dictadura de Fulgencio Batista. En Paraguay, no sólo callaron los abusos de Stroessner sino hasta defendieron al dictador en sus editoriales. En varias oportunidades dedicaron loas a Videla y Pinochet. Un directivo de la SIP, Danilo Arvilla de Uruguay, prohibió en junio de 1973 la divulgación de todo tipo de información, siendo Ministro de Comunicación del presidente de facto Juan María Bordaberry. Más recientemente, la SIP se llamó a silencio durante el intento de golpe contra Hugo Chávez.

Miembros
El Presidente Honorario Vitalicio (vitalicio significa irrevocable y no sujeto a elecciones periódicas) es Scott C. Schurz, quien representa al consorcio Schurz Communications Inc., de Indiana, Estados Unidos. Schurz Communications publica trece diarios, entre los que se distingue el Herald-Times Bloomington y siete semanarios. También posee nueve estaciones de televisión y dos compañías de cable que se suman a trece emisoras de radio. Complementa sus activos con un directorio telefónico y una compañía impresora.
El Presidente, Earl Maucker, es también el director del periódico del Sun-Sentinel de Fort Lauderdale, Florida (considerado el más grande del sur de Florida). El Sentinel es parte de un conglomerado mediático poseedor de periódicos en distintos estados de la Unión. La lista se compone del Chicago Tribune (Illinois); Los Angeles Times (California); Baltimore Sun (Maryland); Daily Press (Virginia); Hartford Courant (Connecticut), The Virginia Gazette y Newsday (ambos de Virginia); Orlando Sentinel (Florida); The Morning Call (Pennsylvania); y AM New York.
El primer Vicepresidente, el señor Enrique Santos Calderón, controla el principal diario colombiano y el único de circulación nacional. También preside el grupo periodístico Casa Editorial El Tiempo.
El vicepresidente segundo es William E. Casey. Casey representa a la editorial Down Jones & Co. New York, mundialmente conocida por su producto The Wall Street Journal. Además es la responsable del índice Down Jones, que mide la actividad bursátil.
La secretaria de la SIP, Elizabeth Ballantine, pertenece al diario The Durango Herald, de Colorado.
En la junta de Directores se lo puede encontrar a Bartolomé Mitre, dueño del diario La Nación, entre otros dueños de medios.


Lo cierto es que la SIP es una organización empresarial, conformada en su totalidad por dueños y accionistas de medios de comunicación, no por periodistas. Y lo que defiende no es la libertad de expresión, sino los intereses de sus empresas. Por supuesto y como era de esperarse, ahora intentan atacar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Argentina. Pero hay que tener ojo cuando alguna voz se levanta ya sea a favor o en contra de lo que sea, e investigar quién es esa voz, cual fue su trayectoria durante todos estos años, de dónde viene y por qué viene. Sólo eso, creo yo, nos da las verdaderas intenciones por las cuales se dicen las cosas. Y la verdadera intención de este pseudo ataque NO ES defender la libertad de expresión, es preservar los monopolios que se ven monetariamente perjudicados con esta nueva ley de Medios.

2 comentarios:

Clau- dijo...

son sinceramente una onomatopeya, como su sigla lo indica, ni más ni menos....lo cual es mucho.

Tuqui dijo...

Sip... usted la ha dicho... jaja