sábado, 12 de marzo de 2011

Buscar enemigos hasta donde no los hay

Yo soy Kirchnerista. Quería empezar diciendo esto para que no quede ninguna duda. Apoyo a Cristina, la voy a votar y voy a votar la continuidad de este proyecto, sea el candidato que sea, siempre que esté seguro de que no se va a hacer nada distinto a lo que se viene haciendo hasta ahora.
Soy - Kirchnerista.
Pero últimamente, me está rompiendo las pelotas algo de algunos compañeros, Kirchneristas también, como yo. Y ese algo es buscar enemigos hasta donde no los hay, como bien dice el título de esta publicación.

¿Pino dijo algo? ¡Es un hijo de remil puta!
¿Alfonsín Jr. abrió la boca? ¡Es un sorete, y encima inservible!
¿Binner dio una conferencia y criticó en algo a Cristina? ¡A la hoguera, pecador hijo de puta!

Paremos un poco, vieja. No hace falta andar buscando gente con la que pelear... vienen solos, ¿o no lo saben? Y lo que es peor: ¿qué onda con eso de no saber distinguir la derecha de la izquierda? ¿La crítica de la bardeada? ¿Lo sacado de contexto de lo real? ¿Lo importante de una idiotez?

Para darles un ejemplo nada más de lo que digo: recién acabo de ver un video de Alfonsín Jr, que se titula "Alfonsín imita a Cristina". ¿Saben lo que es ese video, lo vieron? Es un video en el que -convenientemente- se extraen 2' de un discurso de Alfonsín, en el que él recrea una conversación imaginaria entre Cristina y Aníbal Fernandez. No sé si lo vieron, pero si no es así, les digo: los comentarios que leí acerca de ese video...
"¿Alfonsín todavía vive?", "ese es un pelotudo, mirá lo que dice", "radicha del orto, por qué no se va bien al carajo".
¿Cuál es la onda de bardear a cualquiera que dice "A", ni siquiera en contra de Cristina... cual es la onda de bardear a cualquiera que siquiera nombre a Cristina y no sea Kirchnerista? ¿Cual es la onda de descalificar sistemáticamente todo lo que no sea K? ¿No es eso lo que le criticamos a los opositores, acaso? Entonces, ¿por qué hacerlo nosotros también? ¿Cual es esa necesidad de buscar enemigos hasta donde no los hay? De veras lo pregunto: ¿para qué, cuál es la gracia?
Parece que estamos con la guardia tan alta que ya no distinguimos lo opositor de lo enemigo, lo disidente de lo... enemigo, de vuelta. ¿Cómo es que al final todos son enemigos, hasta los que no lo son?

Insisto: paremos un cacho la mano. No todos son enemigos. Algunos podrán ser opositores, otros podrán ser disidentes, algunos otros podrán ser indecisos. Ustedes elijan.
Una cosa antes que me tiren con un camión de fruta. Nótese que yo sé distinguir muy bien lo que es un enemigo. Un enemigo es un tipo que piensa como Macri, como Duhalde, como Carrió, como Magnetto, como Blank.
Esos son enemigos.
No Pino, Alfonsín, Binner, Stolbizer, Caparrós o hasta Lanata. Esos últimos, como mucho, son opositores. Opositores peligrosos en algún punto, lo admito... pero opositores, no enemigos. Gente que a veces va a decir alguna que otra gilada, gente que a veces va a decir algo que no nos guste, gente que a veces va a hacer algo que nos parezca mal... pero de eso se trata, changos. No siempre se hace/dice/piensa lo que uno quiere, es así. Piensen que, seguramente, eso que ellos dicen/hagan va a ser lo que otros quieran, y quién soy yo para impedírselos. Siempre que sea de buena leche, hay que entender de donde viene la cosa.

Me harté de buscar enemigos donde no los hay. Y más me harté de ver compañeros buscándolos.
No los busquen, les repito, vienen solos.