martes, 12 de marzo de 2013

Caradurismo. Nivel: defensora de Pando

Pero mirá vos el nivel de caradurismo que tiene esta señora llamada Ana Delia Magi de Barreiro, che. Y todos los firmantes también, debo añadir.


Esto lo dijo (o lo escribió, debería decir) en la sección "Cartas de lectores" del diario La Nación (cuando no). Acá
Yo no sé si eso que subrayé en la imagen es una mentira flagrante o una tergiversación de la más baja estofa. ¿Por qué lo digo? Por lo siguiente:
Si esta señora dice que Cecilia Pando -quien fue condenada por arruinar el lugar de Plaza de Mayo en homenaje a las Madres- no pintó en ese espacio, es una mentira flagrante. Dicho sea de paso, la mentirosa de la Pando también lo dijo en el juicio.
Peeero...


In your face, Chechu. Hasta las manos, mentiste en el juicio como la rata defensora de ratas genocidas que sos. Pintaste sobre el espacio, por más que intentes falsear la verdad. Así como lo hacés cada vez que defendés a esos imperdonables que torturaron y asesinaron a miles y se robaron sus bebés.
Así que, si lo que dice doña Ana Delia Magi de Barreiro es que las pintadas no existieron, y que Cecilia pando no participó activamente de ellas, está mintiendo.

Y si lo que quiere decir es que no pintaron literalmente sobre la parte de los pañuelos en sí, es una tergiversación de la más baja estofa.
Suponete que no hayan pintado exactamente SOBRE los pañuelos, sino al costado. Ponele que haya sido así.
¿Y? Sigue siendo delito.
No me digas, querida Ana Delia, que vos dirías por ejemplo: "no, pero la cabeza de San Martín no la pinté. Yo pinté el caballo" para defenderte de haber arruinado una estatua, de haber cometido un delito. Porque no sólo es bajo, sino que es bien de bobos esgrimir un argumento de ese tipo para justificar lo injustificable.

A veces hay gente que dice cosas que son el colmo. Y yo tengo la idea de que cuando el colmo se va muuuy al colmo, ya aterriza sin escalas en lo estúpido.
Pero más allá de este caradurismo que sólo puede tener una defensora de Pando, me alegra ver que se condenó a esta delincuente por el delito que cometió. Eso quiere decir que en la Argentina cada vez hay menos hijos de Pando y más buena gente.