domingo, 15 de mayo de 2011

¿Qué pasa después de un año?

Un año es mucho tiempo, ¿no? O poco, depende qué se esté midiendo.
Mucho, poco... ¿qué onda? ¿Es mucho o es poco? Bueno, supongo que, como dije antes, depende qué se esté midiendo, o contando, o lo que sea.
Y capaz esa sea la frase clave: "lo que sea".
Porque el tiempo es minutos que pasan, horas que pasan, días que pasan, años que pasan, una vida que pasa, ¿qué mierda es? Qué se yo, es una cosa que uno tiene en cuenta a la hora de acordarse de algo, o de no acordarse, o de medir algunas cuestiones, o lo que sea. Lo que sea que a uno lo motive a pensar en el tiempo es lo que el tiempo va a ser.
Y por ende, el tiempo no va a ser siempre algo inamovible. Depende de lo que uno considere importante, insignificante, divertido, aburrido, asombroso, que el tiempo se va a mover de acuerdo a nuestras interpretaciones y/o caprichos.
El tiempo no es nada, en definitiva. O es todo, depende de quién lo analice y de cuándo lo haga. Pero como en esta ocasión lo analizo yo y acá, digo que no es nada.
Un año no es nada, nada significativo, nada que me cambie el día a día, nada que sacuda mi universo diario ni mi destino ni mi lucha.
Y a su vez, un año es mucho (qué onda con la esquizofrenia) si es que así lo quiero, si es que así me sirve... para algo positivo. Y, así como decidí pensar que un año no es nada para hablar de ausencias y no estares, decido que un año es algo como marcador y recordatorio.
Pensar que hace un año que ella no está es pensar en todo lo que pasó, en todo lo que me pasó, en todo lo que nos pasó. Y es como una especie de marcador, una especie de punto de partida que se renueva para hacerme ver adonde estaba, adonde estoy, adonde quiero ir y adonde es necesario que vayamos.
Y prefiero concentrarme en eso más que concentrarme en la fecha en la que se fue y llorar por el año en que no la tengo.
El tiempo es relativo. ¿Relativo a qué? A lo que a uno se le canten las pelotas. En mi caso, quiero pensar, creer y sentir que es relativo al dolor. Porque el dolor está y no se va a ir tan fácil. Pero también está el resto, que merece mi atención, mi dedicación y mi alegría. Y ese "el resto" es mi vida, mi familia, mis amigos, mi país, mi proyecto y mis compañeros.
Y por todo eso es que la voy a seguir para adelante, sin angustias y con ganas.
Porque todo eso se lo merece.

2 comentarios:

Almita dijo...

Lamento tu pérdida.
Un año no es nada o es todo, una fecha no es nada o es una montaña sobre la espalda.
Como cada uno pueda tomarlo, así será.
El tiempo es relativo a lo que se te cante, tal cual.
Y el dolor... podrás o no dejarlo ir. Y ninguna opción es condenable, ni hay que justificarla.
Es, simplemente.
Cada uno carga con sus pérdidas como puede, no como quiere.
Seguila para adelante, como puedas, como te salga.
Y concentrarte en lo que tenés, podés y lográs, es un excelente lugar para pararte.
Abrazo.
Almita.

Maria dijo...

Es bueno seguir por el resto, pero sobre todo por uno mismo.
Tomarse su tiempo para que todo vaya aflojando dentro de uno (el dolor profundo del alma)
Pasado ese lapso , que no para todos es de la misma medida, vas a encontrar que ésa persona está presente siempre en tu vida y vas a recordarla con amor.
Va a llegar el momento en que la vas a nombrar como algo natural, y es ahí donde sentirás que por una rendijita del corazón te entra un torrente de amor.
Es verdad lo que planteás sobre el tiempo...es totalmente relativo para todas las cosas de la vida
Te dejo un beso enorme y acá estoy siempre amigo!
Gra.